Viernes, 23 Septiembre 2016 16:46 Sociedad

Acnur reconoce generosidad de Ecuador con refugiados y saluda la paz en Colombia

María Clara Martin, representante de la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados en Ecuador.
María Clara Martin, representante de la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados en Ecuador. Foto: Agencia Andes
Agencia Andes

La representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) en Quito, María Clara Martín, reconoció la generosidad del gobierno de Ecuador con los refugiados colombianos en este país, y afirmó saludó los esfuerzos del país vecino por alcanzar los acuerdos de paz.

“Felicitamos a toda Colombia por justamente el poder haber llegado a un acuerdo de paz. Como usted sabe, Ecuador es el país que más ha acogido a refugiados colombianos en América Latina, es el país que más refugiados tiene en América Latina, entonces evidentemente el acuerdo va a tener un impacto también aquí en los refugiados”, señaló en entrevista con Andes.

Marín señaló que la Acnur hará acompañamiento a los refugiados cualquiera que sea su decisión, ya que hay quienes llevan muchos años aquí y ya han hecho una vida, y otros desearán retornar a su país. Según estimados, de los 60.000 refugiados en Ecuador, el 95 % es de origen colombiano.

“El gobierno ecuatoriano tiene unas políticas también muy generosas, de integración, recepción de refugiados, entonces se trata, sobre todo, de ver qué es lo que quieren hacer los refugiados”, resaltó al comentar que la repatriación tiene que ser voluntaria.

Recordó que cuando visitó este año a Ecuador el Alto Comisionado de la Acnur, Filippo Grandi, el canciller Guillaume Long dijo en la conferencia de prensa conjunta que no se iba a expulsar a nadie.

“Creo que los refugiados tiene que tener esto en mente, que no se va a empujar a los refugiados, según lo que dijo el canciller; (…) Lo importante es que tengan una decisión que sea informada, que ellos sepan lo que está pasando y que puedan tomar una decisión, de acuerdo a la información correcta”, acotó.

Apuntó que en su Constitución de 2008, Ecuador contempla el derecho del refugio, confiriéndole a quienes se acogen a este beneficio los mismos derechos que a los ecuatorianos. “Entonces partiendo de ahí ya tenemos una visión del refugiado diferente, que no es una carga para el Estado, sino que también puede contribuir al país”, añadió.

Acotó que, contrario a lo que está pasando en Europa en este momento, o en otros países del mundo, donde los refugiados se encuentran con fronteras cerradas, con xenofobia, con críticas, con malos tratos también, “el Ecuador lo que hace es acogerlos, recibirlos, darles una nueva posibilidad para que puedan rehacer sus vidas, porque tiene un entendimiento de que la gente que solicita refugio es gente que ha tenido que salir forzadamente de sus países”.

La paz es lo mejor que le puede pasar a Colombia, y a Ecuador también

La representante consideró que para la Acnur “la paz es lo mejor que le puede pasar a Colombia”, y consecuentemente para Ecuador porque es un país fronterizo.

“La paz siempre es buena, la paz es siempre lo mejor que le puede pasar a un pueblo y la paz de un país vecino; como dijo la viceministra de Relaciones Exteriores y de Movilidad Humana (Esther Cuesta) en Nueva York hace unos días,- la paz en Colombia es también la paz para Ecuador, entonces siempre va a ser lo mejor”, aseveró.

Sin embargo, observó que es preciso considerar, sobre todo por la experiencia de otros países, de que la firma de un acuerdo es el principio de la paz y que uno no se levanta al día siguiente de la rúbrica con todos los problemas arreglados y que este será un proceso largo.

“Estamos muy conscientes de que va a ser todo un proceso muy largo, que puede haber altos y bajos, y estaremos muy pendientes también siguiéndolo y apoyando a quienes tengan que salir, si se dan algunas situaciones, apoyando a los que quieran volver”, aseveró.

En torno a preocupaciones desde Ecuador de la posibilidad de ingresos al país de colombianos reacios a deponer las armas entre los guerrilleros y que aspiren al refugio, por ejemplo, Martín afirmó que en cualquiera de los casos que se presenten, estos serán analizados a partir de la definición para alcanzar esta condición como son los perseguidos por su origen étnico, por su opinión política, su sexo, nacionalidad, etcétera, o que huyen también de guerras, conflictos, violaciones masivas de derechos humanos o una irrupción del orden grave.

Del mismo modo, se refirió a situaciones que excluyen de este privilegio como lo es, por ejemplo, si las personas han cometido crímenes de lesa humanidad o de guerra, o han actuado en contra de los principios de Naciones Unidas, “aunque estén huyendo de una guerra”. Sin embargo, apuntó que la Acnur en este país no decide sobre el otorgamiento de este estatus porque el gobierno está capacitado para ello y atiende los casos en la Dirección de Refugio, por lo que será el encargado de analizar puntualmente frente a una petición puntual.

“Evidentemente hay miedos de que sí se pasen gente que no quieren acogerse al proceso de paz en Colombia, etcétera, etcétera, pero es bueno también (el acuerdo de paz), o sea, tiene que terminar esta situación, las cosas se van a calmar, identificar bien y una paz provoca también desarrollo económico en la fronteras de ambos lados, se favorecen los intercambios”, reflexionó.

Al hacer una valoración a la importancia de este proceso de pacificación al que se enfrenta Colombia para la región, en particular para Ecuador, señaló que “la paz va a tranquilizar mucho” porque la guerra demanda inversión de recursos para evitar que traspase las fronteras, con sus consecuencias económicas y sociales que afectan a los vecinos, ya sea con el influjo de refugiados o con otras necesidades en las zonas limítrofes. (I)

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