El sueño se convirtió en pesadilla

- 06 de Septiembre de 2017 - 18:05

“No siempre se puede ganar, a mí también me tocó perder”, señaló Diego Armando Maradona después de escuchar duras críticas para Lionel Messi.

A Gustavo Quinteros, esta vez, le llegó el momento de la derrota absoluta. El rendimiento y la ubicación de la selección ecuatoriana en las eliminatorias en comparación con el resto de equipos, excepto Bolivia y Venezuela, convencen que la Tricolor quedó fuera del Mundial de Rusia 2018, pese a tener aún posibilidades matemáticas.

Desde que cayó ante Colombia en Quito (2-0) el equipo nacional abandonó la zona de clasificación y nunca más volvió. Y las recientes derrotas ante Brasil y Perú acabaron con los pocos optimistas que creían en el repunte del equipo de Gustavo Quinteros, el receptor natural de los dardos enviados por la prensa, dirigentes y aficionados, al ser considerado como el gran culpable de una campaña para el olvido. Sin negar que el máximo responsable del éxito o el fracaso de un plantel es el entrenador, los análisis de la debacle no han pasado de un señalamiento al seleccionador ecuatoriano, que antes de hacerse cargo del grupo ya encontró detractores por haber conducido a Emelec. Y generó más opositores después de cosechar malos resultados en la Copa América 2015 y cometer el atrevimiento de afirmar que el 98% de los comunicadores del país no sabe de fútbol.

Desde aquel momento firmó su ‘sentencia de muerte’. Aquella frase hiriente le costaría caro cada vez que su equipo perdiera, como la tarde del martes ante Perú. Así que estaba obligado a ganar para aminorar o aplacar la feroz crítica, pero no logró levantar a su escuadra. El octavo lugar en las eliminatorias refleja un fracaso en la carrera exitosa del técnico que cosechó 6 títulos entre Blooming, Bolívar, Oriente Petrolero (2) y Emelec (2) antes de ser fichado por la Ecuafútbol.

A dos partidos del final, con casi toda la prensa y la afición en contra, y la mala relación con el máximo dirigente del organismo, Carlos Villacís, al DT ya le muestran la puerta de atrás del edificio de la FEF. Sin paz alrededor de la Tricolor, la presencia de Quinteros se torna insostenible y dañina, como cuando el ‘Bolillo’ Gómez también respondió con ironía y rabia, aunque con el equipo en mejor situación en la tabla.

Tal vez Quinteros debió emular a Rueda, que decidió callar muchas veces ante los cuestionamientos y esperó para responder después: con la clasificación a Brasil 2014.

Aquel sueño iniciado con los goles de Erazo y ‘Felipao’, que dieron la vuelta al mundo por significar un triunfo histórico ante Argentina en el Monumental en la primera fecha del certamen, es ahora una pesadilla. Bien dijo Bielsa, que las adhesiones se pierden cuando se acaba el éxito. (O)