Domingo, 27 Noviembre 2016 00:00 Tele Mix

La madurez e inexperiencia es la regla en la televisión

Estudiantes de la academia Fama en Quito se preparan en la actuación recreando  una  escena del musical Chicago que presentaron como finalización del módulo.
Estudiantes de la academia Fama en Quito se preparan en la actuación recreando una escena del musical Chicago que presentaron como finalización del módulo. Foto: Mario Egas / El Telégrafo

Los actores de la pantalla chica vienen del mundo del teatro, academias y también de los realities.

Redacción Telemix

En 1989, la transmisión de la serie Mis adorables entenados por Ecuavisa, marcaba el inicio de las ‘sitcom’ (comedia de situaciones) en el país. En aquella producción televisiva, el rol protagónico caía en los actores que tenían experiencia en el teatro, como los hermanos Andrés y Héctor Garzón, Richard Barker y Oswaldo Segura.   

La misma serie era una versión de la obra Me la gané por Diosito Santo, que se había estrenado en 1987 en Guayaquil, por lo que Ecuavisa se interesó en llevarla a la televisión.

En ese tiempo, el promedio de los actores que aparecían en la pantalla chica provenían principalmente de las tablas, ya sea porque no había suficientes centros de formación, o era el único sitio donde adquirir experiencia actoral.

Actualmente, el teatro es solo una de las opciones variadas para desarrollarse como actor, porque el medio ya cuenta con  academias y universidades que otorgan formación.  

Sin embargo, en los últimos años, otros personajes también ingresaron a la pantalla chica, de manera inesperada, y no precisamente por su formación académica. Fueron personas anónimas que se volvieron conocidas por el  auge de los realities, o por la música.

¿Cuál es el aporte de los nuevos talentos junto con los actores experimentados en los seriados televisivos? ¿Ayuda al rating de la producción?

Para los artistas que han recibido capacitación formal, la lucha se volvió injusta porque tienen que competir con un ‘rostro’ o un ‘cuerpo’ en esos casos.

De acuerdo a la actriz Sandy Román, de Santo Domingo, y residente en Quito, en las producciones locales se deben valorar antes que nada, "la formación y el talento, pero eso no se refleja en el medio”.  

Román se preparó como actriz en Argentina en el Centro de Investigación Cinematográfico (CIC) en Buenos Aires, donde estudió interpretación y dirección de Artes Escénicas  desde 2012 hasta 2014.

Para la actriz, el proceso de aprendizaje también debe venir de los mismos canales, como en México, donde las cadenas poseen un centro para los actores que luego son los que se ven en las telenovelas, como es el caso de Televisa.

El actor Marcelo Gálvez también es instructor en talleres de la Academia de Famosos en Guayaquil, donde  enseña las nociones básicas de la interpretación. Foto: Mario Egas / El Telégrafo

Experiencia Vs. improvisación

En la última producción de Ecuavisa La Trinity (estrenada en septiembre), el set es compartido por actores con amplia experiencia como Fernando Villarroel y Carolina Ossa, junto con los más noveles como Diego Álvarez, conocido como ‘Don Day’,  que surgió del reality Escuela de famosos, así como Samantha Grey, quien también se volvió popular tras su participación en el reality Soy el mejor de TC Mi Canal, y por ser la hija de la fallecida cantante de tecnocumbia Sharon.    

Un caso diferente es del actor de la misma serie, José Andrés Caballero, quien se formó en el ITV, y también tenía experiencia en teatro.

La combinación de experiencia con la improvisación es lo que algunos profesionales escénicos critican de la televisión. Pero recalcan que si hay talento, no hay problema en dar la oportunidad “a quien la merece”.  

La productora Mónica Carriel explica que la mezcla de actores con trayectoria, con los novatos se da en el Ecuador y en cualquier país, incluso en Hollywood, Estados Unidos. “Esa mixtura es necesaria, el peso actoral siempre recae en los que tienen más recorrido, y se van  incorporando a los nuevos talentos, porque el seriado es un producto que se tiene que vender, y eso permite descubrir nuevas figuras”.

Carriel expone como ejemplo a la producción Sin límites (2000) de Ecuavisa, que la dirigió Carl West, en la que participaron actores con trayectoria (Miguel Ángel Albornoz, Antonio Aguirre), junto a jóvenes que estaban por primera vez ante las cámaras.  

Y fue esa serie, la presentación en la pantalla chica de la manabita Erika Vélez, quien logró destacarse como actriz, no solo en Ecuador, sino en Perú, Argentina y Colombia (Francisco, el matemático), y este año participó en la telenovela Tres familias, también de Ecuavisa.  

En esa fusión coincide el actor Marcelo Gálvez, con 40 años de experiencia en el teatro y 30 en televisión.  “Eso se da en todos lados. El problema con nuestro ‘Cholywood’ es que apareces 15 minutos en pantalla y a algunos la fama se les sube”.  

Para Gálvez, quien también ha sido instructor de talleres de actuación por 30 años, la única manera en que los jóvenes actores aprenden  más,  es en la convivencia con los ‘viejos’. Pero para que eso funcione, debe haber un deseo sincero del novato por aprender de los demás en un set.

“Como pedagogo, tengo el compromiso de ayudar. Si estoy a lado de un inexperto, le doy confianza en la escena, y así ambos actuamos mejor, el beneficiado es el producto final y el público”.

Gálvez también mencionó que existen personas que utilizan la actuación como un medio, y no como profesión. “Cantantes o presentadores que actúan”.

Sin embargo, observó que hay casos destacados como el del actor estadounidense Will Smith. “Inició como rapero, ingresó a la televisión y ahora es un gran actor de cine”.   

Para Álex Altamirano, actor y  presidente de la Asociación de Actores Audiovisuales del Ecuador (Uniactores),  —a título personal— estima que no existe  una  oposición para que ingresen personas sin experiencia actoral a la pantalla chica.

Sin embargo, considera que debe haber un equilibrio. “Lo que no comparto es que les den  roles protagónicos, porque hay series en que solo se impone la imagen”.

Recomienda que todos los aspirantes a actores que deseen incursionar en la televisión deberían pasar una temporada en el teatro, porque “eso les da soltura” y además los 3 artes son diferentes (cine, televisión y teatro). “En cine se trabaja mucho con la cámara pegada al rostro, y debe estar siempre en actitud del personaje. En televisión se trabajan planos medios. En teatro, el actor está a pocos metros de un público que lo observa de cuerpo entero”.

Foto: Mario Egas / El Telégrafo

Las técnicas

Entre los histriones, el uso de las técnicas en la actuación determina también la calidad de la interpretación televisiva, la más conocida es la del ruso Konstantin Stanislavski (1863-1938), quien implementó un sistema que lleva su nombre. Y entre los más modernos la de Stella Adler (1901-1992), actriz estadounidense que ejerció como profesora de interpretación. Pero no todos coinciden en que la técnica sea todo.

Para Iván Morales, director de cine y teatro, y profesor de su propia Escuela de actuación Fama en Quito, los métodos son importantes, pero no determinan un resultado. “Lo que me sirve a mí, quizás no le sirve al otro, el actor debe estudiarlos, pero elegir uno”.  

Para  Morales, quien estudió Cine, Teatro y Televisión en los Estados Unidos (Chicago y Nueva York), y regresó al país en 2008, las producciones locales tienen falencias y observa que debe haber una coordinación no solo entre los actores, también entre  la dirección y el guionista.   

En su academia trabaja con módulos semestrales y la define como un ‘gimnasio actoral’ de formación.  

Según el actor Ricardo Briones, que inició en la televisión en El cojo Navarrete (1996) de Ecuavisa, no hay respeto en el medio local para la trayectoria del actor con experiencia. “En otros países como México, los actores  de más de 50 años continúan protagonizando, acá no pasa eso”.

Briones considera que el primer papel en televisión no representa ningún problema. “Es fácil, eres tú mismo, es en el segundo en el que tienes que demostrar tu talento”. Añadió que los actores deben estar en constante aprendizaje, él mismo acaba de realizar varios seminarios en Argentina. “Nunca dormirse, seguir trabajando”. (I)

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Del teatro a la televisión

La formación de actores inició en la década del 70, con el teatro

El crítico de televisión Walter Franco manifestó que la formación de los actores en la pantalla chica ecuatoriana se originó básicamente en los años setenta con el teatro, lo que fue una verdadera escuela para los histriones, que con el tiempo se hicieron conocidos.   

“Iniciaron con talleres en el teatro El Juglar y luego en La Mueca, un grupo muy popular”. Refirió que aquella experiencia fue la que les dio visibilidad ante el público que después los vería en la televisión.  

Sin embargo, hubo otros actores que ingresaron directamente como Xavier Pimentel y que fueron capacitados por los mismos canales antes de cada producción. “Quizás ahora se preocupan por la popularidad, en reclutar a personajes como ‘Don Day’, que han salido de realities”.

En la reciente producción LaTrinity de Ecuavisa, sostuvo que habrá que observar si los nuevos talentos pueden desempeñar una escena dramática, con los más experimentados.

Para Franco debe haber un equilibrio entre la trayectoria y los personajes mediáticos que se buscan para obtener audiencia, y que los canales deben mantener sus capacitaciones internas, y así se obtendrá un mejor producto final en las interpretaciones de las novelas. “Con el actor que llama la atención, se garantiza de cierto modo el éxito”, concluyó.

Foto: Mario Egas / El Telégrafo

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