Sábado, 26 Noviembre 2016 00:00 Tele Mix

La atención mediática hacia Mercury eclipsó el deceso de Carr

Paul Charles Caravello, conocido como Eric Carr, lució el maquilaje de Zorro entre 1980 y 1983. Fue el baterista de la KISS hasta 1991 en que murió.
Paul Charles Caravello, conocido como Eric Carr, lució el maquilaje de Zorro entre 1980 y 1983. Fue el baterista de la KISS hasta 1991 en que murió. Foto: www.taringa.net

El segundo baterista de KISS murió el 24 de noviembre de 1991, el mismo día que el líder del grupo Queen.

Redacción Telemix

Cuando Freddie Mercury murió el 24 de noviembre de hace 25 años el enfoque mediático estaba sobre el líder de Queen y eclipsó a Eric Carr, quien falleció el mismo día por un tumor en el corazón.

Carr fue el segundo baterista de KISS, entre 1980 y 1991, tras el despido de Peter Criss por abuso de alcohol y drogas.

Paul Charles Caravello, el nombre real de Carr, se presentaba en bares de su natal Nueva York en una banda desconocida llamada Flasher. Llevaba 15 años tocando la batería y estaba cerca de cumplir los 30 de edad. Quería abandonar su carrera musical en bares porque consideraba que no era relevante.

Carr relató durante una entrevista de 1990 que después de renunciar a Flasher coincidió con Paul Turino, el tecladista de esa banda, quien le dijo que KISS buscaba un sustituto para Criss.

No quería audicionar porque consideraba que no era lo suficientemente bueno para encajar con la banda que aún lideran Gene Simmons y Paul Stanley.

Turino lo convenció y fue a probarse con un cassette donde grabó ‘Shandi’, del disco Unsmaked que KISS presentó en mayo de 1980.

Carr acudió sin expectativas de quedarse, tanto que pidió autógrafos a Stanley, Simmons y Ace Frehley, por si no los volvía a ver.

Según el primero de ellos, la ventaja de Carr era su anonimato y eso convenía al misterio que KISS había patentado desde 1973 acerca de sus identidades detrás de sus maquillajes de Chico Estrella, Demonio, Hombre Espacial y Gato.

De hecho, cuando Carr fue aceptado no tenía personaje. La primera opción era el Halcón, pero a Stanley no le gustó. El mismo Carr escogió el performance de Zorro y debutó en el centro nocturno The Palladium, en julio de 1980.

De inmediato participó en la grabación de Music from The Elder, que se publicó en 1981, pero ganó notoriedad con ‘I love it loud’, del disco Creatures of the night (1982).

Carlos Sánchez, exbaterista del grupo L.E.G.O. y actual miembro de Bluebox, analiza cómo Carr ejecutaba esa canción. “La base era un compás de 4/4, pero él se salía de ese tiempo tradicional en el rock en plena estrofa de la canción. Lo hacía para darle acento al redoblante un compás antes”.

Según Sánchez, el sonido contundente de Carr tenía que ver con el tipo de madera en las piezas de su juego de percusión.

“Usaba una batería Ludwig, que estaba hecha con maple para darle tono a la pegada y birch para los ataques (cada golpe en los tones y redoblantes de su batería provocaba vibraciones que le daba un sonido contundente, rudo y agresivo)”.

Carr reveló en sus entrevistas que su primer baterista referente fue Ringo Starr, de The Beatles. Luego le atrajo el manejo de doble bombo que tenía Ginger Baker con el grupo Cream en los sesenta.

Manuel de la Esse, expercusionista de D.U.F.F. y 21 Gramos, considera que Carr tenía influencias de Jeff Porcaro, de Toto, y John Bonham, de Led Zeppelin.

Sánchez explica que la influencia de Bonham en Carr se evidencia por su técnica de los tres golpes (triplets) en los remates.   

Henry del Valle, baterista de Lancelot y otras bandas, opina que Carr era muy creativo a la hora de componer. Durante los 80 se convirtió en una pieza base del engranaje de KISS en aquella época.

El baterista independiente Daniel Herrera afirma que “Carr llegó en el momento justo de la transición de la década del 70 con la del 80”.

De hecho, KISS reveló su identidad en 1983 como estrategia de mercado porque decrecía la venta de sus discos. Creatures of the night era su último disco exitoso que contenía la canción homónima, la balada ‘I still love you’ y ‘I love it loud’.

“La década del 80 se caracterizó por el glam rock y metal. El contenido lírico de las canciones apuntó a la sensualidad propia del hair metal y el sonido cambió, pero requería una batería menos rítmica y más contundente como contraparte de la imagen glamurosa de KISS. Carr encajó y aportó con su capacidad de triple golpe en los remates, uso de doble bombo y más en las composiciones”, refiere el baterista, que también es diseñador gráfico en el almacén Más Músika.

Hay músicos que consideran a Carr como el mejor de los tres que ha tenido KISS. El tercero y actual baterista del grupo es Eric Singer, quien llegó tras la casi inadvertida muerte del Zorro, el mismo día que Freddie Mercury. (I)

ENLACE CORTO

Twitter

Twitter

Banner