Domingo, 22 Enero 2017 00:00 Tele Mix

El cine de terror pasó de los monstruos y lo sobrenatural a los remakes de los setenta

El cine de terror pasó de los monstruos y lo sobrenatural a los remakes de los setenta

Con los avances tecnológicos en el cine, los directores explotaron el miedo a lo desconocido, los asesinos seriales, escenas sangrientas y falsos documentales.

Redacción Telemix

El 5 de enero pasado, Entertainment Weekly anunció el inicio de la grabación, en Canadá, del filme El culto de Chucky, escrito, producido y dirigido por Don Mancini. Además, la cadena informó que se estrenará entre octubre y noviembre de este año.

Se trata de la séptima película sobre el muñeco diabólico que estelarizarán Fiona Dourif, Alex Vincent, Jennifer Tilly, Summer H. Howell y Brad Dourif como la voz de Chucky.

Este personaje fue un ícono del cine de terror en las décadas del ochenta y noventa. No obstante, el género de terror ha evolucionado desde que se estrenó Le manoir du diable, un cortometraje silente de apenas cuatro minutos que es considerado como la primera película de terror y fue dirigida por Georges Méliès, uno de los padres del arte cinematográfico. La cinta relata cómo dos caballeros llegan a un castillo habitado por Mefistófeles, quien aparece y desaparece ante los visitantes, además de convertirse en murciélago.

Desde entonces, el cine de terror se ha transformado. Los monstruos de la literatura, de temática ocultista o demoniaca fueron las tempranas inspiraciones de los cineastas: una primera adaptación del mito de Frankenstein (1910), de J. Searle Dawley para los Edison Studios; El gólem (Paul Wegener, 1915), Häxan (Benjamin Christensen, 1922), El jorobado de Notre-Dame (Wallace Worsley, 1923) o El fantasma de la ópera (Rupert Julian, 1925), y una de las más famosas: Nosferatu (F. W. Murnau, 1922), filme inspirado en la obra Drácula, de Bram Stoker.

Nosferatu (1922) fue uno de los filmes de terror que se destacó en el cine silente. Dirigida por F. W. Murnau, se inspiró en Drácula de Bram Stoker.  Foto: www.elsecretodelacaverna.com

A partir de la década del cincuenta resaltaron las producciones de Alfred Hitchcock, llamado el ‘mago del suspenso’, autor de la película de terror psicológico Psicosis (1960) y la de terror naturalista Los pájaros (1962), y los directores de Hammer Productions.

José Núñez del Arco, escritor de historias de misterio y terror, mencionó que la diferencia entre los filmes del pasado y los contemporáneos es que los de antes no pretendían llamar la atención de un público infantil, no les importaba mostrar desnudos, sangre o gore (subgénero que recrea abundantes escenas sangrientas).

“Si bien algunos no eran bien estructurados, eran entretenidos como los de Freddy Krueger o Jason, o creaban tensión como los filmes de Hammer Productions: Drácula, Frankenstein y La Momia”, expresó.

En las décadas del sesenta y setenta el terror recurrió al instinto de supervivencia del ser humano ante seres salvajes o sobrenaturales. Así surgieron películas como La noche de los muertos vivientes (1968), en la que George A. Romero introdujo a los zombies, Tiburón (1975), Carrie basada en la obra de Stephen King, o La Profecía, ambas de 1976.

Según Ricardo Torres, cinéfilo y profesor de inglés, las películas de terror del pasado eran mejores, salvo excepciones. Destaca que el manejo del ambiente, la trama y los personajes las hacían memorables, mientras que “ahora usan trucos baratos: sobresaltos y el asco, el terror ya no da miedo”.

Torres compara los estilos entre los filmes La Profecía (1976), The Others (2001) e Insidious (2010).

“Jerry Goldsmith es el compositor del tema ‘Ave satanis’, con esa melodía empieza La Profecía. De por sí marca el tono de la trama y sugestiona al público, que debe asustarse. En The Others (protagonizada por Nicole Kidman) nunca pasa nada, pero la ambientación pone en alerta al espectador. En cambio, en Insidious hay silencio mientras el actor busca en la oscuridad con una linterna, se da vuelta y hay un cadáver y, de repente, hay ruido, gritos y uno brinca del susto. Eso se conoce como jump scare, un recurso gastado. Por eso el público se ha desensibilizado, no hay tanta creatividad en el género”, expresó.

El productor audiovisual Cristian Londoño considera que las historias han mejorado en su dramaturgia e intensidad. Sostuvo que los efectos especiales y maquillaje para el cine de terror parecen más reales.

“Hay películas que son verdaderos íconos como El Resplandor, de Stanley Kubrick; El Exorcista de William Friedkin; La semilla del diablo, de Roman Polanski; El proyecto de la Bruja de Blair, de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, o Los pájaros, de Alfred Hitchcock. Muchas de las películas que he mencionado no solo son referentes del género del terror, sino del cine en general y contribuyeron a dar nuevas sensaciones a las películas”.

El exorcista (1973), dirigida por William Friedkin y escrita por el recién fallecido William Peter Blatty, es considerada una de las más terroríficas del cine. Foto: www.elsecretodelacaverna.com

En la década del ochenta surgió el subgénero slasher con asesinos seriales enmascarados, personajes como Michael Myers (1978, Halloween), Jason Voorhees (1980, Viernes 13), Freddy Krueger (1984, Pesadilla en la calle Elm) y otros que se convirtieron en sagas. Algunas cintas causaron parodias.

En el nuevo milenio el cine de terror continuó con los asesinos seriales, más los falsos documentales y temas sobrenaturales: Scream (Wes Craven), Saw (James Wan), Hostel (Eli Roth), Actividad paranormal.

En la actualidad los cineastas toman como referencia a los clásicos del setenta y ochenta para adaptarlas a un público contemporáneo. Ocurrió con La masacre de Toolbox (2003), El amanecer de los muertos (2004), La casa de cera (2005), Terror en Amityville (2005), Las colinas tienen ojos (2006), Black Christmas (2006), Cuando llama un extraño (2006), La profecía (2006), Halloween (2007), Prom Night (2008), April Fool’s Day (2008), Viernes 13 (2009), My Bloody Valentine 3D (2009), Los niños del maíz (2009), Pesadilla en la calle Elm (2010), El hombre lobo (2010), Piraña 3D (2010), Evil Dead (2013), Carrie (2013), Poltergeist (2015), Mártires (2016), entre otros.

El cineasta ucraniano, residente en Ecuador, Andrei Primachenko, considera que actualmente es un desafío rodar películas de terror, mientras el escritor José Núñez del Arco cree que los antiguos filmes carecían de contenido ligero.

El espectador tendrá la última palabra cuando se estrene la película El culto de Chucky y otras cintas. (E)

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Estreno, el 27 de enero

Primachenko alista la película ecuatoriana Actividad virtual

Hace 12 años el cineasta ucraniano Andrei Primachenko produce cine terror en el país. Explicó que este género a veces tiene escenas de terror en las que muestra la lucha entre el bien y el mal en el más allá.

“Mi primera película mística fue Combate con el dragón, filmada en Loja en 2005. En 2009 grabé Las apariencias engañan, junto con el productor lojano Wladimir Morquecho, ahí había elementos de terror y se basaba en acontecimientos paranormales que sucedieron en Loja en 2005, y en La Bruja (2010), grabada por Cristian F. Toledo y yo, incursioné más en el terror”.

Al gustarle este género, siguió trabajando en Secuestro Infernal, un filme que tenía más momentos de miedo, pero mezclados con el humor, y luego filmó Psicópata.

Ahora Primachenko estrenará Actividad virtual, su nueva película de terror, este viernes 27 de enero a las 19:00 en la Alianza Francesa de Guayaquil, sede centro, en el que fusiona lo místico, el terror y la tecnología. La primera parte se grabó en 2012.

“En 2013 presenté la primera parte de Actividad virtual en el Festival de la Cultura Latinoamericana en Ucrania, y los asistentes quedaron sorprendidos, pues no esperaban que en Sudamérica se pudiera hacer algo así”, dijo.

Como artista Primachenko indicó que le gusta ser intuitivo, investigar y predecir. “Con pocos recursos se puede hacer algo que impacte al público, no sangriento —eso es lo más fácil—, sino que sea psicológico y artístico, lograr escenas que asusten es difícil”, manifestó.

Él explicó que por lo general las películas de terror están basadas en historias del pasado, pero lo que él hace en Ecuador es predecir qué va a pasar en el futuro en el mundo.

“Por eso en Actividad virtual incluí escenas con noticieros reales. La segunda parte la grabé en 2016. Quiero tener al espectador en este mundo místico, donde depende de qué puerta virtual escoja. Es gracias a su realismo que asusta”, finalizó el ucraniano. (I)

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