Jueves, 17 Agosto 2017 00:00 Justicia

Turistas entrenan contra actos terroristas en Israel

Turistas participan en un curso de entrenamiento antiterrorista de dos horas en el campo de tiro Caliber 3.
Turistas participan en un curso de entrenamiento antiterrorista de dos horas en el campo de tiro Caliber 3. Foto: AFP

Exsoldados enseñan a los visitantes cómo reaccionar ante un ataque, en un campo de entrenamiento en Cisjordania.

AFP/ Redacción

“¡Fuego, fuego!”, gritan los tiradores antes de lanzar una ráfaga con sus fusiles automáticos. Las dianas son globos situados a pocos metros y quienes disparan no son soldados, sino turistas sudamericanos.

Son 20 judíos que decidieron acudir a Caliber 3 entre una visita a la Ciudad vieja de Jerusalén y un baño en el mar Muerto. El lugar, fundado en 2003 por un exmiembro de las fuerzas especiales israelíes, es un campo de entrenamiento para profesionales de la seguridad, situado en la colonia israelí de Efrat, en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel hace 50 años.

Los turistas se familiarizan durante dos horas con las técnicas israelíes de lucha contra el ‘terrorismo’ y aprenden a manejar armas.

“El objetivo de esta formación no es enseñarles a disparar”, explica el instructor Eitan Cohen a los turistas, “sino hacerles entender lo que hacemos aquí, en Israel, para combatir al terrorismo”.

Los instructores, exsoldados que han estado en la mayoría de las unidades de élite, forman a policías  o agentes de seguridad en el manejo de armas, la protección de personas o métodos de supervivencia.

Desde 2009, el centro propone también, por poco más de $ 100 por persona, unas actividades para los turistas en busca de emociones fuertes: disparos con armas de fuego, ‘paintball’ (disparos con bolas de pintura) en zona urbana o aprendizaje del krav maga, un método de autodefensa creado por el ejército israelí.

Sharon Gat, líder de la compañía, explica que: “Les explicamos lo que significa vivir en Israel y cómo actúan sus Fuerzas de Defensa”. Además apunta que: “Este país es hermoso, pero vivimos con miedo siempre en una región de combate y tienes que saber cómo vivir aquí”.

Fusiles de asalto M16, subfusiles Mini Uzi o el nacional mini Travor están al alcance de las manos de amas de casa, abogados, empresarios, ingenieros y hasta niños que participan de la ‘atracción turística’ que ofrece la empresa de Gat.

Los turistas viven un momento de pánico cuando se encuentran en medio de un simulacro de ataque. Sin saber lo que les espera, caminan tranquilamente por un decorado que representa un mercado. Unos instructores se han unido a ellos en secreto. Uno de ellos lleva incluso una kufiya palestina.

Atracción turística versus el rechazo de los palestinos

De repente surgen monitores con ropa militar, gritan a los turistas aterrados que se tiren al suelo y detienen al ‘terrorista’ que había sacado un cuchillo.

Eitan Cohen, de 41 años, explica lo ocurrido. Nos revela cómo sus colegas y él han sido capaces de localizar inmediatamente al ‘terrorista’, que no era precisamente el hombre de la kufiya.

Impresionados, los turistas sacan fotos de esta especie de ‘Rambo’ con uniforme militar, gafas de sol en la frente, fusil en bandolera y pistola al cinto, un antiguo francotirador de los comandos antiterroristas, según la página web de Caliber 3.

“Ha sido genial, entendí muchas cosas hoy”, se alegra Lili Cohen, de 43 años, que intenta recuperar el aliento tras haber corrido decenas de metros y realizado flexiones alentada por los gritos de los instructores.

Su marido, sus hijos y ella llegaron desde Caracas para pasar sus vacaciones en la región.

“He venido a aprender y ha sido instructivo y divertido”, explica su marido, Dan Cohen, de 49 años.

Algunos judíos de los alrededores lamentan bajo anonimato la ‘mala imagen’ que les da esta empresa, en una zona donde persiste el conflicto con los palestinos. Pero eso no impide que el consejo regional promocione Caliber 3 en su página web.

El alcalde de una localidad palestina de Al Jader, cercana al local, Yasser Sobih, pidió que cierren sus puertas: “La participación de turistas en cursos de entrenamiento en un campo construido en tierras palestinas ocupadas significa que apoyan esta ocupación y les pedimos que paren”.

Esta vendría a ser “una manera cínica y poco apropiada para ganar dinero con el conflicto israelí-palestino”, resumió Yotam Yaakoba, portavoz de la ONG israelí Peace Now.

Mohamed Burjieh, un profesor palestino de 38 años, considera que esa empresa es una nueva expresión israelí de incitación al odio.

Caliber 3 explota el “fantasma del terrorismo” para “hacer olvidar los crímenes israelíes”, dice este profesor en el pueblo de Masara, separado de Efrat por el muro construido por Israel.

“Los colonos al frente de esta empresa instalan el miedo (a los palestinos) en la mente de los turistas para que lo propaguen al regresar a casa”, denuncia.

La compañía recibió 25.000 turistas (estadounidenses, chinos, canadienses y sudamericanos) en 2016. Además, Caliber 3 cuenta con la cooperación de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI). (I)

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