Lunes, 13 Febrero 2017 00:00 Justicia

Niñas víctimas de ataque con ácido necesitan ayuda sicológica

Las investigaciones por el ataque con ácido, ocurrido en diciembre, aún se encuentran en la Fiscalía.
Las investigaciones por el ataque con ácido, ocurrido en diciembre, aún se encuentran en la Fiscalía. Foto: cortesía
Redacción Justicia

Con temor e impotencia viven diariamente Francisca Ronquillo Torres y sus nietas de 6 y 7 años. Ellas son la madre y las hijas de Daysi Alexandra Murrieta Ronquillo, de 29 años, quien el 5 de diciembre de 2016 sufrió un atentado con ácido y a causa de ello falleció el 27 de enero.

Ronquillo, en la oficina de sus abogados, pidió agilidad en las investigaciones que lleva adelante la Fiscalía Quinta de Personas y Garantías de  Guayas, cuya titular es  Tannia Gualoto.

La mujer siente temor de sufrir un atentado más, esta vez contra ella y sus nietas. “Un día que salí a comprar a la tienda del barrio escuché que alguien comentaba que lo mismo que le pasó a mi hija le iba a pasar a las bebés”.

Por esa razón no quiso que este diario visitara su casa en Los Vergeles, donde actualmente residen sus nietas, quienes también resultaron con quemaduras de segundo y tercer grado en 15% y 30% de la superficie corporal, como consecuencia del ataque.

Ella tiene sed de justicia, pero prefiere no alertar a los sospechosos del crimen de los pasos que está dando.

La mujer pidió ayuda para costear el tratamiento médico de las menores y el pago de la energía eléctrica de su vivienda. “Las niñas necesitan cremas para regenerar su piel y requieren estar en un lugar fresco. Por ese motivo compré un acondicionador de aire, lo que generó que suban los valores en la planilla de luz. Necesito ayuda”.

La niña de 6 años no va a la escuela porque todavía no puede exponerse al sol ni a las radiaciones que emiten artefactos, como los teléfonos celulares y los televisores.

Lo más grave en ambas menores es la afectación psicológica, cuyo tratamiento no puede asumir su abuela. “Yo no tengo para pagar una consulta con un profesional de la psicología y me desespero porque ellas todos los días se despiertan gritando. El padre de las niñas se ha desentendido del caso”.

Reiteradas sospechas

La progenitora de la occisa reiteró que la autora intelectual del ataque es una vecina identificada como Karla A., quien tres meses antes le había advertido a su hija que terminara la relación amorosa que mantenía con uno de sus tíos o de lo contrario le iba a quitar la sonrisa de la cara.

“La señora Karla A. fue a mi casa a buscar a mi hija dos veces para amenazarla. La primera vez le hizo la advertencia a mi hija de 15 años, y luego a mí personalmente”, aseveró Ronquillo.

“Tengo motivos para acusarla como autora del atentado, si la misma amenaza fue realizada por la mujer que ejecutó el hecho”, manifestó la mujer con los ojos llenos de lágrimas.

La progenitora de la víctima fue más allá y aseguró que su nieta mayor, hija de la occisa, recuerda plenamente que la agresora repitió la frase: “Te dije que te iba a quitar la sonrisa de la cara”.

Incluso, indicó, la pequeña la describió como una mujer de raza negra, delgada, alta y de cabello alisado.

El 2 de febrero las infantes fueron llevadas a la Fiscalía para una evaluación psicológica que determine si están en condiciones para dar sus versiones de lo sucedido, lo cual ayudaría a identificar a la autora material del delito.

Diligencias

La abogada Mercy Chonillo Morán, representante legal de Murrieta, exigió que los resultados de la evaluación psicológica de las niñas sean remitidos inmediatamente al despacho de la fiscal Gualoto para que se tome una decisión. “Estamos pidiendo ese informe, pero no lo ha pasado aún y ya son ocho días los que han transcurrido”.

La asesora legal recordó que previamente a la evaluación de las menores, la fiscal ordenó el reconocimiento del lugar de los hechos y la toma de versiones de cuatro personas, entre ellas la de Karla A.

También dispuso las pericias médicas y técnicas del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, para determinar qué tipo de sustancia se usó en el atentado. Todo aquello bajo el sigilo de la indagación previa.

La abogada Chonillo reveló que, debido a las amenazas que aún recibe su cliente, pedirá que ella y las menores de edad sean incluidas en el Programa de Protección de Víctimas y Testigos de la Fiscalía.

Recompensa por agresora

Chonillo agregó que se contactó con asesores del Ministerio del Interior para gestionar que se entregue una recompensa a quien dé información sobre la identidad de la autora material del lanzamiento del ácido a las tres víctimas.

El pedido de ampliación de las versiones del conviviente de la occisa y tío de la sospechosa Karla A., está en el despacho de la fiscal Gualoto, quien aún no se pronuncia. “El conviviente de la occisa fue testigo de las amenazas y debe ampliar su versión”.

Además, Chonillo denunció que hasta la fecha el análisis del teléfono celular de la fallecida no es remitido a la Fiscalía por la Unidad de Criminalística de la Policía Judicial. “Estas demoras son las que nos hacen dudar de la efectividad e independencia de la justicia”.

Extraoficialmente se conoció que, en las próximas horas, la fiscal Gualoto solicitaría a la Unidad Judicial Penal Norte que se establezca la fecha y hora para la audiencia de formulación de cargos, donde iniciaría la instrucción fiscal por presunto asesinato contra  dos personas sospechosas. (I)

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