Jueves, 06 Octubre 2016 00:00 Guayaquil

Nigeria, el barrio al que se llega remando

Cruzar el estero El Muerto, en canoa, es una práctica habitual entre los moradores de esa zona.
Cruzar el estero El Muerto, en canoa, es una práctica habitual entre los moradores de esa zona. Foto: cortesía de Juliana Vélez/ UIDE

La pesca y el comercio son las principales actividades de los moradores de este populoso lugar de Guayaquil.

Juliana Vélez Morán, estudiante de la UIDE

El estero El Muerto es el nexo que existe entre el Cisne 2 y el barrio Nigeria. Por ahí navegan a diario canoas artesanales que transportan a personas que cruzan de un extremo al otro.

Al llegar a Nigeria lo primero que se percibe es un olor a corvina frita. En la orilla del estero un puñado de niños pesca jaibas. Todos llevan una piola de trompo larga y un gancho de alambre.

En  la casa de Ana María Mina, de 45 años, se fríe pescado. Desde las ranuras de las cañas de su vivienda se desprende ese olor que cautiva a quienes habitan cerca.

Con una piedra de moler, Mina  aplasta los verdes mientras sus hijas alistan la sartén para colocar el pescado, ese que saborean sus vecinos. “Ana, ¿todavía tienes?”, le pregunta un vecino. El precio está al alcance de todos y va desde $ 1 la porción hasta $ 4 el pescado entero.

Si se desea con arroz y menestra cuesta 50 centavos más, pero el plato puede satisfacer a 2 personas.

Mina es una de las fundadoras del barrio. Tiene más de 22 años viviendo en este lugar.  

Cuenta que cuando recién llegó el lugar era puro lodo. Si las casas no estaban bien puestas se las llevaba el estero cada vez que subía el agua.

“Cada día era una lucha, yo pasaba con mi hija de 1 año por los puentes. Desde que me cambié supe que la lucha era muy dura. Casi a los 10 años empezaron a rellenar, pero los delincuentes mantenían en zozobra el lugar. Las mujeres tomamos el control de la zona y cada noche nos turnábamos como guardias con bates y palos para espantar y defendernos porque después de tanto esfuerzo nadie nos iba a sacar y peor a robar”.

Todos los días vienen personas de otras partes a pescar, ya que esa es su fuente de ingreso. Aquí se les permite realizar sus faenas. Son niños que van de 7 a 14 años.

Son un grupo de 10. Ellos estudian en la mañana y a partir de las 15:00 arriban al estero.

Pablo Q., de 8 años, es un experto nadador. Nunca asistió a una academia, pero aprendió metiéndose en el agua. Cuenta que su papá le enseñó las técnicas para mantenerse a flote. Y también para pescar jaibas.

Pablo y sus amigos se meten en el agua y con una piola, una carnada y una piedra atraen a las jaibas.

Cuando la piola se templa tratan de atrapar al crustáceo. Así se vive en Nigeria. (I)    

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Miércoles, 05 Octubre 2016 21:39

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