200 personas acudieron a convocotaria

Las mascotas fueron bendecidas en Guayaquil

| 06 de Octubre de 2017 - 00:00
Fray Carlos Amendaño, miembro de la comunidad franciscana, utilizó agua bendita para arrojar sobre las cabezas de los animales.
FOTO: Foto: Miguel Castro / EL TELÉGRAFO

Perros, gatos, conejos y palomas llegaron hasta iglesia San Francisco.

Los primeros asistentes llegaron desde las 15:30. En una tarde nublada de miércoles, decenas de personas acudieron con sus mascotas a la plaza Rocafuerte, también conocida como plaza San Francisco porque junto a ella se levanta la iglesia homónima cuyo nombre oficial es Nuestra Señora de los Ángeles y es regentada por la comunidad franciscana del país.

Cada persona llevaba algún animal: perro, gato, conejo, paloma... Los canes, de distintas razas, eran la especie predominante en el lugar y muchos de ellos tenían algún tipo de vestimenta. El inusual encuentro se desarrollaba con motivo del Día Mundial de los Animales, que se celebra cada 4 de octubre.

La organización del evento también tenía el objetivo especial de bendecir a las mascotas. Los franciscanos tienen un apego especial por estos seres, afirmó fray Carlos Amendaño, director de Radio San Francisco, quien ofició la ceremonia. “San Francisco es el patrono de la ecología. Como franciscanos tenemos la responsabilidad de dar el mensaje de Dios a través de estas criaturas”.

Aproximadamente 200 personas respondieron a la convocatoria hecha por la emisora. Nelly Quimí, habitante de la Floresta 1, fue una de las primeras en llegar con Onur, un perro french poddle que la acompaña desde hace dos años.

Para la mujer, es la primera vez que acude a un acto para bendecir a su mascota. “Con nuestros animalitos tenemos una conexión espiritual y se siente bien el que Dios esté siempre con ellos”.

Los ciudadanos controlaban a sus perros -especialmente a los más grandes- con correas y bozales para prevenir peleas con otros de su especie... O con los gatos.

Muy pocos felinos permanecían tranquilos en los brazos de sus dueños. El resto llegaba en cajas de plástico diseñadas para su transporte y comodidad.

Uno de los mininos era Luis, un gatito color negro de manchas blancas de apenas 2 meses. Sus redondos ojos miraban hacia todo lugar donde había un animal más grande que él.

Su dueña, Jaqueline Mosquera, decidió acogerlo en su hogar. En casa ya tiene 3 perros que, por el momento, no han puesto objeción al nuevo integrante de la familia, afirma.

Considera que a las mascotas, “si se las educa desde pequeñas sabrán obedecer y convivir”. Que su minino reciba la bendición casi le sabe a un bautizo, bromea.

Una a una, las personas llegaban hasta fray Carlos diciendo su nombre y el de su mascota. Un momento hilarante de la jornada, que concluyó aproximadamente a las 18:00, fue cuando llegó un gato negro, vestido del mismo color, llamado Satanás. La peculiaridad del momento simpatizó a los asistentes.

En el acto también participó el concejal Josué Sánchez, quien impulsa iniciativas en favor de los animales desde el Municipio de Guayaquil. Sánchez anunció que durante las próximas semanas se ampliarán servicios para las mascotas. (I)