Viernes, 04 Noviembre 2016 00:00 Política

Las cámaras empresariales incursionan en la política

César Monge fue de la Cámara de Acuacultura, el candidato Guillermo Lasso y Patricio Alarcon de la CCQ.
César Monge fue de la Cámara de Acuacultura, el candidato Guillermo Lasso y Patricio Alarcon de la CCQ. Foto: Daniel Molineros / El Telégrafo

Gremios de Guayaquil y Quito entregaron 11 propuestas para que los candidatos las incluyan en sus planes de campaña.

Redacción Política

Las cámaras empresariales de Ecuador siempre han participado en política, sea directamente con la representación de sus agremiados o apoyando a personas que prometen velar por sus intereses en caso de llegar a Carondelet.

Ese análisis lo hace Mario Ramos, especialista en Ciencia Política, quien como ejemplo pone a Osvaldo Hurtado, expresidente de Ecuador. Él, a través de la sucretización en 1983, ayudó a los sectores que en esa época estaban endeudados en dólares.

El analista nombra al cinco veces candidato a la primera magistratura, Álvaro Noboa, quien a su cargo tiene más de 110 empresas en todo el mundo. Propuso formar una unidad dejando de lado ideologías políticas para acabar con el ‘correísmo’.

La propuesta no tuvo acogida, por ello Noboa hará su sexto intento por llegar a Carondelet.

También nombra a León Febres-Cordero, quien antes de incursionar en la política fue presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil. Esta institución lo catapulta en 1979, tras afiliarse al Partido Social Cristiano (PSC). Luego fue elegido como diputado y desde 1984 hasta 1988 gobernó el país. Posteriormente, de 1992 al año 2000, fue alcalde de Guayaquil.

Esta práctica también es común entre los líderes del movimiento político Creando Oportunidades (CREO), de Guillermo Lasso.

Como ejemplo está su director nacional, César Monge, quien fue presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura.

José Moncayo es otro militante de CREO que salió del sector empresarial. Fue presidente de la Cámara de la Construcción de Quito y luego asambleísta.

El problema, según Ramos, no es que incursionen en la política del país aglutinados en ciertos partidos de derecha, sino lo intereses que hay detrás de dicha participación. “A veces son simples membretes o empresas electorales que se usan para acceder al Gobierno, y quienes están detrás de esas organizaciones políticas son los poderes fácticos  de las cámaras (...) Ellos, como no puede ser de otra manera, deben proteger y luchar por los intereses de los grupos oligárquicos”.

El politólogo Winston Alarcón opina que algunos de los gremios de empresarios y comerciantes del país participan en la política con un solo objetivo: volver al neoliberalismo. “Pretenden regresar al pasado, apoderándose del poder económico del país, imponiendo sus condiciones que solo favorecen intereses particulares y no los del pueblo”.

El 5 de octubre pasado, las Cámaras de Comercio de Guayaquil y Quito presentaron el documento ‘Consenso Ecuador’, cuyo contenido se basa en 11 propuestas que pueden ser acogidas parcial o totalmente por los candidatos en sus planes de gobierno.

Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito, dice que de acuerdo con los estatutos ninguno de los agremiados puede participar en proselitismo, por eso “no apoyamos a un candidato o a otro. Todos reciben el mismo trato y yo, al menos, me voy a dedicar a la empresa, no a la política”. Sin embargo, el líder gremial es uno de los más críticos al Gobierno. Otro es el exvicepresidente de la Cámara de Comercio de Quito, Blasco Peñaherrera Solah, quien renunció el 4 de junio de 2015 para formar un equipo con miras a proponer ideas para enfrentar el “poscorreísmo”.

En ese entonces, Peñaherrera  aseguró que no formaría ningún partido político ni se uniría a uno, aunque en sus redes sociales apoya la idea de lanzar un solo candidato de oposición para enfrentar al oficialismo y por eso aplaudía cuando Jaime Nebot (PSC) y Guillermo Lasso (CREO) estaban abiertos al diálogo.

Pablo Arosemena Marriot, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, sostiene que “lo político afecta la economía” y por eso el propósito del escrito es generar   debate en la sociedad civil, no ser parte de los comicios de 2017.

“Ese no es el rol de los gremios empresariales, pero sí hacer propuestas para que la sociedad civil ejerza un voto razonado y los candidatos conozcan qué requiere el comercio para competir con otros países y beneficiar al ciudadano”, dijo.

Para participar en política, los expertos coinciden en señalar que los empresarios deberían salir del gremio; sin embargo aseguran que siempre responderán a sus intereses y por eso harán políticas económicas que les favorezcan.

De acuerdo con una encuesta realizada por El TELÉGRAFO, del 2 al 3 de octubre pasado, las cámaras empresariales del Ecuador no deberían participar en temas electorales. La pregunta fue: ¿Las cámaras de la producción deberían abstenerse de intervenir en asuntos políticos electorales? En total se receptaron 637 respuestas, de las cuales el 52.3% señaló que sí; mientras que el 47,7% dijo que no. (I)

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Historias Electorales: León Febres-Cordero

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