Sábado, 26 Noviembre 2016 00:00 Quito

El personaje

Las fotografías que toma Iván tienen un toque de magia

Las fotografías que toma Iván tienen un toque de magia
Foto: Carina Acosta / El Telégrafo

Iván Vicente González Zárate. Fotógrafo en el parque La Alameda.

Redacción País Adentro

No se trata de que las fotografías que toma Iván González, de 56 años, tengan un efecto rejuvenecedor o que hacerse un retrato en La Alameda cure enfermedades.

Pero el trabajo del último fotógrafo de manga que queda en el parque capitalino, sí guarda relación con la magia: “Mis fotografías las usan para la ‘macumba’”. Asegura que parte de sus ingresos provienen de las personas que necesitan imágenes en blanco y negro para la realización de algunos tipos de sortilegios.

“Me buscan cuando necesitan fotos para realizar algún ‘trabajo’ para retener a la pareja o enamorar a alguien”.

Dice conocer sobre ese tipo de usos, pero no de rituales de magia negra, vudú o similares que dañan a las personas. Afirma que, en algunos casos, incluso el mago, vidente o brujo le recomienda al paciente que se haga las fotos con él, porque son efectivas.

El resto de los ingresos de Iván proviene de las personas que acuden a La Alameda, sobre todo los fines de semana. No falta algún niño que, atraído por el caballo que sigue siendo su arma secreta, convenza al padre, abuelo o padrino para que pague por un recuerdo fotográfico.

La técnica, dice Iván, la aprendió a los 12 años, de su abuelo, de quien heredó el oficio y los implementos.

Tiene nostalgia de la época en que había una veintena de fotógrafos de manga en La Alameda y había trabajo para todos. “La gente hacía cola”. Muchos de ellos han muerto y otros han preferido dedicarse a otras actividades. Él espera trabajar hasta que “las fuerzas se lo permitan y el cuerpo aguante”. (I)

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