Sábado, 04 Febrero 2017 00:00 Regional Sur

Cuenca oferta 'rompenucas' y 'levantamuertos'

María Sinchi llegó desde Sinincay para tomar un vaso muy caliente de colada hecha con pulque.
María Sinchi llegó desde Sinincay para tomar un vaso muy caliente de colada hecha con pulque. Fotos: Fernando Machado / El Telégrafo
Rodrigo Matute Torres

Entre lo pintoresco que albergan los mercados populares de Cuenca se ‘esconden’ bebidas únicas que solo se adquieren en estos espacios.

El pulque, un brebaje hecho de penco, no es exclusivo de tierras mexicanas; desde hace muchos años en Cuenca se lo consume, ya que -para muchos- tiene poderes curativos.

Anita Ramón se levanta todos los días a las 4:30 para tener lista la bebida para sus clientes. “A esa hora preparo el pulque con arroz de cebada y otros con harina de maíz”, indica la mujer que a las 8:00 ya está lista para vender en el mercado 10 de Agosto, de Cuenca, mientras sus compradores la esperan impacientes para beberlo y levantar el ánimo.

“Yo he lo he tomado toda la vida. Es bueno para los huesos”, asegura María Sinche, quien llegó desde la parroquia Sinincay para hacer compras. “Hay que tomarlo bien caliente porque hace sudar”, aconseja la mujer, que soplando traga un sorbo de esta colada que es preferida por personas mayores.

“Ya trabajo hace más de 8 años en este negocio”, dice Anita Ramón, quien una vez a la semana recoge el producto de los pencos que compra en Nulti, Llacao o Challuabamba. “Compro a $ 8 cada penco, pero eso sí, exijo que tenga más de 15 años de vida para que el producto sea de lo mejor para mis clientes”. A su lado está Rosa Suquilema, que también pide que le venda un vaso de pulque, pero líquido, es decir, sin harinas.

“Soy de Azogues, allá también tomamos esta bebida y por eso es que tenemos fuertes nuestros huesos, también es buena para la tos”, manifiesta la mujer, mientras vende sus frutas.

‘Rompenucas’ y ‘levantamuertos’

Si la bebida anterior era medicinal y endurecía los huesos, estas no se quedan atrás. El llamativo nombre ‘rompenucas’ fue puesto por Miguel Baculima y su esposa Carmen Zhindón hace ya unos 60 años, ellos llegaron hasta el mercado 9 de Octubre de la capital azuaya y desde entonces comenzaron a preparar los jugos con mucho hielo. “Cuando las personas lo toman, como que les duele la nuca por lo helado”, explica su hija Beatriz Baculima, quien heredó este negocio en el mismo mercado.

“Este refresco se hace con fruta y es bueno para el chuchaqui (resaca causada por el exceso de alcohol) o para el intenso calor del mediodía”. Según Beatriz, sus padres compraban el hielo a don Germán, quien lo producía unas cuadras más abajo del mercado.

El vaso cuesta $ 1 y es un producto exclusivo de este mercado, la bebida no se encuentra en ningún restaurante de Cuenca.

“Las personas, luego de comer las papas locas (papas con cuero) o el hornado, vienen por acá para hacer pasar la sal”, indica la mujer de 52 años que recuerda que en época de sus padres se vendía diariamente más de 100.000 sucres solo en estas bebidas.

Otro preparado que llama la atención es el llamado ‘levantamuertos’, que se prepara con huevos de gallina, malta, un poco de alfalfa, zanahoria y extracto de miembro de toro.

“Me gusta el indorfútbol; juego mucho, por eso vengo a tomar cada vez que puedo para recuperar fuerzas”, manifiesta Jéssica Zhindón, quien en pocos minutos dejó vacío el vaso de este energizante. (I)

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