Correa dialogará con España por tema migrantes
Presidente buscará solucionar la situación de los hijos de los migrantes ecuatorianos nacidos en ese país, luego de que la nación ibérica expidió un reglamento que evita otorgar la nacionalidad española.
El presidente de la República, Rafael Correa, anunció ayer que buscará solucionar con autoridades de España la situación de los hijos de los migrantes ecuatorianos nacidos en ese país, luego de que la nación ibérica expidió un reglamento que evita otorgar la nacionalidad española, de forma inmediata, a este grupo.
El Mandatario, quien se encuentra desde el pasado viernes en la península de Santa Elena, formuló estas declaraciones durante el enlace radial 116 que se efectuó en las canchas del barrio Virgen del Cisne, en La Libertad.
Indicó que la Constitución establece que los hijos de migrantes nacidos en el exterior tienen la nacionalidad ecuatoriana, pero rechazó que España haya utilizado esa norma para demorar el trámite para dar la nacionalidad española.
Tras calificar de “sapada” la decisión española, Correa manifestó que continuarán conversando el tema. “Con España ya hemos llegado a un acuerdo para que a los ecuatorianos se nos trate de una forma diferente, y lo estaban haciendo”, dijo.
En otro tema, ratificó la propuesta del Ejecutivo de que se paguen mensualmente los fondos de reserva.
Recalcó que estos recursos no son parte del Seguro Social, ya que está en el Código de Trabajo; “el IESS no era nada más que un custodio de ese dinero, y después de tres años el trabajador puede pedir esos fondos”.
De allí que consideró que lo mejor es mensualizar el pago, lo cual “significa un incremento del 8% por mes en el ingreso de los trabajadores”.
Además, resaltó la igualdad que existe para todos los candidatos en los espacios publicitarios en los medios de comunicación, para que promocionen sus campañas.
“Es buena la igualdad de oportunidades porque se ha dado el mismo tiempo y la misma cantidad de propaganda”, puntualizó.
Finalmente anunció que para el 20 de abril prevé presentar una propuesta de renegociación, soberana y digna, de la deuda a los acreedores internacionales.