Un modelo predice las migraciones de insectos

- 05 de septiembre de 2019 - 00:00
Esta clase de mariposa migra hacia lugares donde depositar sus crías y que estas no corran ningún peligro.
Foto: Pinterest

Un equipo de investigadores con el apoyo de una universidad de Francia revela que los descendientes de las mariposas pueden viajar 15.000 km.

Investigadores del Instituto de Biología Evolutiva (IBE-UPF-CSIC) han desarrollado un modelo que permite predecir los movimientos migratorios de la mariposa cardera o vanesa de los cardos (vanessa cardui) entre Europa y África a partir de los datos de sus puntos de cría.

El estudio confirma que estas mariposas se ven obligadas a migrar continuamente para asegurar las mejores condiciones de supervivencia de las crías.

Basado en datos climáticos que abarcan 36 años y 646 puntos de cría en 30 países, el modelo revela por primera vez los lugares donde la especie pasa el invierno durante su viaje a África tropical. Un modelo que podría ser empleado para estudiar los efectos del cambio climático en especies migratorias.

El trabajo, que publicó ayer la revista Proceedings of the Royal Society B. y en el que ha colaborado la Universidad de Grenoble-Alpes en Francia, es la continuación de uno en el que los investigadores del IBE demostraron que la vanessa cardui migra desde Europa hasta África tropical en otoño, cruzando el Mediterráneo y el desierto del Sahara.

Los investigadores demostraron que los descendientes de estas mariposas migratorias revierten su migración de nuevo hacia Europa en primavera, cubriendo viajes de hasta 15.000 kilómetros entre África y Europa.

“El reto ahora es entender cómo las especies migratorias optimizan el tiempo y el espacio para encontrar con éxito las mejores condiciones ambientales que cada generación necesita para sobrevivir”, explicó el líder del estudio Gerard Talavera, investigador del IBE y explorador de National Geographic.

Según Talavera, “los insectos migratorios están en continuo movimiento, lo que hace difícil seguir de dónde a dónde migran para encontrar las condiciones ambientales óptimas para criar una nueva generación”.

Precisamente, los inmaduros (huevos, orugas y crisálidas) son fases clave del ciclo vital de las mariposas y cómo, a diferencia de los adultos, no pueden rehuir de situaciones adversas, sus hábitats son muy buenos indicadores de los requerimientos de la especie para su supervivencia.

Ahora, basándose en información de hasta 646 localidades de cría de la vanesa de los cardos en 30 países y con datos climáticos mensuales de una treintena de años, el equipo ha construido un modelo que define los requerimientos de cría de la especie y ha elaborado un mapa identificando las áreas más probables donde la mariposa podría criar cada mes.

“Pensamos que podemos aprender mucho sobre los movimientos de las mariposas adultas mirando los lugares que eligen para criar en diferentes momentos del año”, comentó Mattia Menchetti, miembro del equipo de investigación.

“Si conseguimos mapear los lugares donde las mariposas crían a lo largo del año, entonces entenderíamos de qué lugar a otro pueden viajar los ejemplares adultos durante su extensa migración”, añadió.

Aun así, el estudio apunta a que la situación podría cambiar si este hábitat permanente se extiende en un futuro como consecuencia del cambio climático global.

“No podemos descartar que el impacto del cambio climático podría afectar a la migración de las mariposas de manera imprevisible, tal y como ya se ha demostrado en aves migratorias”. (I)  

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