14 años es la edad idónea para tener un celular

- 12 de julio de 2019 - 00:00
En Ecuador se incrementó la cantidad de menores que poseen teléfonos celulares. El 11,2% tenía el dispositivo hasta 2016.
Foto: Miguel Castro / EL TELÉGRAFO

Entidades internacionales y especialistas recomiendan que no se entregue el dispositivo como juguete. Los menores están expuestos a riesgos y problemas de salud.

Camila, de 6 años, es hábil para manejar las funciones de un smartphone.

Cuando su mamá y su papá le entregaban uno para que “jugara” descargaba aplicaciones, usaba las redes sociales y conocía nuevos amigos por este medio.

Sus progenitores, hasta hace poco, se lo daban y no controlaban lo que hacía con el dispositivo.

Pero un día la pequeña le contó a su madre: “Mami, un señor está que me molesta por teléfono. Me escribe”.

Todo ocurrió cuando un adulto llamó por “accidente” al teléfono de su mamá. La niña, como si el aparato fuera propio, contestó. 

Desde ese momento, el desconocido le escribía por las redes sociales y le enviaba imágenes.

La familia llamó al individuo y le advirtió que lo denunciarían. El tipo no volvió a escribir.

Por ese tipo de situaciones, que son frecuentes, instituciones internacionales de salud, psicólogos y técnicos plantean que los menores de edad no deben tener un teléfono celular hasta los 14 años. 

La Academia Americana de Pediatría y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) coinciden en que antes de esa edad los chicos no tienen la responsabilidad suficiente para utilizar el dispositivo electrónico.

Eduardo Villacís, líder del colectivo de la carrera de Psicología de la Universidad Ecotec, explica que la curiosidad de los niños que tienen el aparato los puede llevar a situaciones riesgosas (como a Camila).

El también catedrático considera que a los 14 no tienen suficiente madurez, sin embargo, son más desarrolladas sus habilidades cognitivas.

Según cifras del país, 11 de cada 100 niños, de entre 5 y 15 años, poseen un teléfono móvil activo y de ellos seis usan smartphone.

La cantidad de usuarios menores de edad ha aumentado en los últimos años. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) señala que en 2012 el 8,8% del grupo de 5 a 15 años tenía teléfono inteligente. El acceso se incrementó a 11,2% en 2016.

María Luisa Meneses, líder de salud mental del Hospital Guayaquil, advierte que algunos chicos, con problemas, pueden desarrollar adicción. “El niño que se vuelve dependiente del celular es vulnerable a peligros”.

A eso se suma que se pueden convertir en fácil presa de la pornografía infantil.

La Academia Americana de Pediatría encuentra más factores negativos a la salud:  desarrollo de obesidad (por  sedentarismo), falta de sueño, afecciones mentales (depresión y ansiedad), actitud agresiva, déficit de atención y más.

Las recomendaciones
Yéssica Benavides, coordinadora de negocios responsables de Telefónica, señala que la solución no está en la prohibición radical del teléfono, sino “en el control”.

Para la ejecutiva, más que bloquear todas las aplicaciones hay que dar un acompañamiento para el uso responsable de la tecnología. “Si no lo hacen contigo, ellos crean perfiles falsos”.

Una alternativa -cuenta- es que los padres revisen  qué publican los menores y que se hagan seguidores de ellos.

También -añade- los progenitores deben investigar cómo funcionan las redes sociales e internet. “Hay padres, analfabetos tecnológicos, que tienen que pedir a sus hijos que les configuren el smartphone”.

En tanto que Cristian Espinosa, director de la empresa Cobertura Digital, plantea que después de los 10 años solo deben emplearlo por dos horas.

El capacitador ratifica que el acompañamiento es el verdadero control. “En la actualidad existen huérfanos digitales, es decir, jóvenes que no tienen guías”.

Al final del día -propone- los progenitores deben conversar con sus hijos. (I)

Sugerencias

¿Para qué necesita el aparato?

El psicólogo Eduardo Villacís considera que los niños no requieren  un teléfono inteligente y costoso.

Si el fin es comunicarse con los padres, basta uno con botones para recibir y contestar las llamadas.   

El tiempo de uso

Lo recomendable, según la Guía de uso de la tecnología para niños y adolescentes, es que los de 13 a 18 años utilicen los dispositivos móviles dos horas diarias. El documento no recomienda eso para menores.  

Configuración

Los padres deben configurar el teléfono con una cuenta de usuario en la que el niño esté dado de alta como menor, de manera que necesite aprobación de los adultos cuando    descargue una aplicación.  

Comportamiento en clases

Los representantes de los estudiantes tienen que enseñar que apaguen el dispositivo móvil en horas de clase. Los docentes deben comprometerse con esta práctica educativa. 

Actualización

Los padres deben conocer las aplicaciones, juegos y páginas webs que el hijo utiliza. Esta costumbre también ayudará a los adultos que se actualicen en materia tecnológica.

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