El pueblo afroecuatoriano sigue en busca de equidad

09 de octubre de 2012 - 00:00

En 1997 se decretó como Día Nacional del Afroecuatoriano cada 2 de octubre. Según el último censo del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), la población afroecuatoriana es de 1’401.559, de la que el 49,3% es femenina y el 50,7% masculina.

La Comisión Nacional Afroecuatoriana (Conafro), que impulsa la Secretaría de los Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudana armaron proyectos con fines participativos y de descentralización, además del Plan Plurinacional para eliminar la discriminación racial y la exclusión.

El director de Interculturalidad de la Secretaría de Pueblos, Uriel Castillo, comentó que dentro de la política, en la organización del Estado se incluyó a los pueblos y nacionalidades afroecuatorianas. “El Estado rescató el rol del afroecuatoriano con varias actividades económicas, dentro de una perspectiva incluyente, para que en la participación haya equidad en la distribución de la riqueza”, indicó.

Luz Marina Hogonaga, de 64 años, es originaria del valle del Chota, en la provincia de Imbabura, y vive en el barrio La Bota, en el norte de Quito, desde hace 36 años. “Todos somos hijos de Dios y todos somos iguales, entonces tenemos los mismos derechos”, sentencia Luz. 

Cuenta cómo  en la capital ella y su familia enfrentan el racismo. “Aquí en Quito, si me subo a un bus, las mujeres sujetan sus carteras; y si me acerco a preguntar una dirección, huyen”, revela.

De su parte Liliana Araujo, de 33 años, destaca que su mayor anhelo es que exista igualdad en todos los sectores. “No nos deben cerrar las puertas de un trabajo solo por ser de raza negra, ni tampoco cuando buscamos una vivienda. Por ser negros nos califican de vagos o ladrones, y no es así”. Aclara que quienes evidencian mayores actitudes racistas son los mestizos.

Juan Carlos Araujo, de 37 años, hermano de Liliana, afirma que la caminata afroecuatoriana prevista para el próximo 21 de octubre como parte de las actividades conmemorativas por el día de esta etnia, tiene como ejes exigir equidad.

Además esta marcha servirá para recordar un lamentable hecho ocurrido hace 10 años: “entonces un policía mató a una joven afroecuatoriana por defenderse de una presunta violación”. Araujo recuerda que sus primeros sucres los ganó cuidando carros y trabajando como payaso en un circo. Ahora es inspector de servicios en la Empresa de Agua Potable, donde no ha experimentado racismo.

“Hay una ordenanza que establece que en toda entidad pública debe trabajar mínimo el 3% de afroecuatorianos, y al menos en la Empresa de Agua han respetado eso. Llevo 13 años trabajando ahí y me he dado cuenta de que no solo existe una verdadera pluriculturalidad, sino que también me dan la oportunidad de superarme, estudiando cursos”.
Antes de formar parte de esta entidad pública, él fue futbolista de los equipos ecuatorianos El Nacional y Aucas.

Araujo afirmó que aunque solo uno es el Día del Afroecuatoriano, las fiestas se conmemoran en el transcurso de este mes. “Celebramos 15 años de nuestra liberación con los bailes típicos, como la bomba y la danza. En sectores de Quito como Carapungo, Juan Carlos Ocles (representante del programa de desarrollo afroecuatoriano del Municipio de Quito) estará a cargo de la coordinación de estos eventos”, cuenta.

Para Liliana Araujo, el aspecto distintivo de su comunidad es la fortaleza de carácter. Aclara que las trenzas son un  símbolo de vanidad y cuidado personal, que tienen una duración de varios días y que algunas mujeres se las elaboran con cabello sintético.

Según informa la revista Pueblo en Acción Nº 6, de la Secretaría Nacional de Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudadana, la cultura del pueblo afro se difunde mediante la música de la marimba, bomba, fútbol, pero también a través del trabajo en el manglar y el entusiasmo de su vestimenta.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP