5,4 millones de personas registran escolaridad inconclusa

- 15 de abril de 2019 - 00:00
4.000 estudiantes de la Campaña Todos ABC, modalidad virtual, rindieron las respectivas pruebas de fin de curso.
Cortesía EcuadorTV

Desde 2017 hasta 2019, el Gobierno ha destinado $ 138,7 millones a la campaña Todos ABC Monseñor Leonidas Proaño, con el fin de ayudar a los ecuatorianos que no culminaron sus estudios. Hasta marzo pasado, el programa ha beneficiado a cerca de 254 mil estudiantes que se matricularon en las distintas ofertas educativas.

La falta de un título de bachiller ha cerrado las puertas a jóvenes y adultos en el Ecuador y ha ocasionado que su situación socioeconómica, en la mayoría de los casos, se vea afectada.

Juan Carlos Iza abandonó sus estudios cuando tenía 14 años  y se dedicó a trabajar. Actualmente tiene 40 años, está por terminar el ciclo básico y aspira a sacar un título en 15 meses.

En Ecuador, 5,4 millones de personas tienen escolaridad inconclusa. De este total, 2,9 millones no han finalizado la educación básica superior y 965.000 el bachillerato (ver infografía).

Fernanda Yépez, subsecretaria de Educación Especial e Inclusiva, afirmó que la campaña que inició en septiembre de 2017 tiene como objetivo movilizar a la sociedad.

La idea es que los ecuatorianos residentes en el país y en el extranjero tengan la oportunidad de alfabetizarse y completar la educación hasta terminar el último nivel. Para Yépez, brindar las facilidades para que una persona estudie, es responsabilidad del Estado, de la familia y la sociedad en general.

“Estamos ofreciendo a la persona en situación de escolaridad inconclusa que no sabe leer ni escribir, que se inscriba en la oferta de la campaña Todos ABC. En cinco años pueda tener su título de bachiller”, indicó.

Alrededor de 4.520 docentes atienden a los más de 254 mil estudiantes que cursan las distintas ofertas educativas: alfabetización, educación básica, básica superior intensiva y bachillerato.

Según la Subsecretaria, el tiempo para cada oferta educativas puede variar.  “En alfabetización deben estudiar 10 meses y entregamos un certificado de promoción al tercero de básica. Seguido va a la postalfabetización y en 20 meses le damos el certificado de séptimo de básica. Quien termina este nivel puede hacer su octavo, noveno y décimo en 11 meses y el bachillerato en 15 meses”.

La campaña tiene tres modalidades: presencial, semipresencial y a distancia (virtual). Esta última destinada a estudiantes que por cuestiones laborales o familiares no puedan acudir a las aulas o porque residan en Estados Unidos, Italia y España.

Esta oferta requiere mayor trabajo autónomo del estudiante, porque sus actividades las debe desarrollar vía conexión de internet.

Para ello, cuentan con una plataforma virtual donde el alumno debe acceder mínimo dos horas y máximo cuatro para realizar sus tareas. Además, tiene un docente que le acompaña en los diferentes foros. Pero al finalizar el proceso, siempre tienen una evaluación presencial.

Recientemente se les tomó pruebas presenciales a unos 4.000 estudiantes residentes en el país e inscritos en esa modalidad, y a 1.012 residentes en el exterior.

El Ministerio de Telecomunicaciones facilita los infocentros tanto para las pruebas como para quienes necesiten realizar tareas y no tienen internet en sus hogares.

La campaña Todos ABC se apertura dos veces al año a nivel nacional: en abril y en septiembre. Los interesados pueden inscribirse un mes antes de iniciarse. En lo que va de la campaña, cerca de 1.000 personas ya se han promovido como bachilleres.

Es una nueva oportunidad

Según contaron estudiantes beneficiados, es una oportunidad que ahora tienen para concluir su educación. Así lo aseguró Linda Herrera, de 20 años, quien dejó de estudiar debido a su embarazo. “Tuve a mi bebé y me vi obligada a retirarme del colegio, pero hoy quiero graduarme sobre todo por mis hijos, seguirme preparando y ser abogada”.

Quienes escogen estudiar de manera presencial, su horario va de 06:00 a 22:00, y se realiza en las instalaciones educativas públicas. Sin embargo se requiere tanto del apoyo en la familia y, principalmente, en sus trabajos.

Así lo comparte Nathali Marín, docente en la Unidad Educativa Simón Bolívar.

“El programa se inició con 120 y actualmente están 74 alumnos. Lo complicado son los trabajos, porque les ponen a decidir: estudia o trabaja”, contó.

Para Iza, quien se desempeña como Jefe de Mantenimiento en una empresa de venta de generadores y lubricantes de materia pesada, no contar con título de bachiller le cerró muchas puertas.

Bajo nivel de deserción

Según información del Ministerio de Educación, el rango de deserción del programa varía dependiendo de la oferta educativa. Los niveles más altos se presentan en alfabetización, el cual va del 15% al 17% y en postalfabetización del 10% al 15%.

Por ello, además, es necesario el apoyo de la misma institución educativa. “Son adultos que tienen su particularidad, su situación social porque son cabezas de hogar, tienen otro ritmo de trabajo. Hay estudiantes que se levantan a las 04:00 para hacer las actividades y dejarlas listas para sus hijos y esposos. Luego van a sus respectivos trabajos y finalmente vienen a estudiar hasta las 21:45 de la noche”, enfatizó Marín.

Inversión gubernamental

Desde 2017, en que se inició la campaña Todos ABC, hasta diciembre de 2018, la inversión fue de $ 71,7 millones en la ejecución de ofertas de educación extraordinaria. En cambio, para 2019 se tiene un presupuesto de $ 67 millones para el pago a 4.520 docentes que laboran en el programa, la dotación gratuita de materiales a los estudiantes y demás rubros para atender a 254.000 estudiantes.

En menos de tres años, el Gobierno ha destinado entonces $ 138,7 millones.
Según la Subsecretaría, para 2021 se tiene previsto un proyecto que permitirá atender a unas 800 mil personas y garantizar la continuidad en los estudios. (I) 

 

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