Manta resurgió turísticamente después del terremoto

05 de noviembre de 2017 00:00

Luego de 20 años, la turista Elizabeth Freire, de Quito, pisó nuevamente tierra mantense. A su arribo quedó visiblemente sorprendida; no sabía que la ciudad había experimentado un cambio tan radical. “Parece un Miami en pequeño”. 

Mientras avanza por el malecón de la ciudad, susurra: “Si yo no pasaba por Tarqui (zona cero después del terremoto) creería que en Manta no se había registrado un terremoto.  Manta es muy bella artesanal, moderna y culturalmente”.

Una prueba del resurgimiento turístico es que las reservas para este feriado en los sitios de alojamiento, un día antes del inicio del puente vacacional, estaba al 95%, según el consultor Marco Dávila.

La directora de Turismo del Gobierno local, Brenda Terán, asegura que es evidente que Manta sufrió daños fuertes durante el sismo, sobre todo en el tema de infraestructura hotelera. No obstante, y a pesar del impacto, las plazas de alojamiento se han incrementado 10% en el cantón.

Antes del 16 de abril de 2016 había 6.000 camas y ahora pasan de 6.600. “En un año hemos crecido después del sismo, eso es  positivo. Se evidencia claramente  que ha existido inversión por la parte privada y pública, así como también el mismo deseo de salir adelante de los actores del sector turístico”.

La funcionaria indica -además- que han incrementado el número de establecimientos de alimentos y bebidas, no solo en restaurantes, sino también en  cevicherías, fuentes de soda, bares y discotecas. “Toda esa infraestructura es un punto a favor de Manta. El sismo nos ha ayudado,  nosotros hemos  renacido en el tema turístico”.

En la ciudad, luego del 16-A, se ha invertido en infraestructura hotelera más de $ 120 millones  en  construcción, reconstrucción y equipamiento de los sitios de hospedaje, asimismo se ubicó dinero para nuevos restaurantes y sitios de diversión.

Manta, para este feriado que culmina hoy, esperaba 150.000 turistas. “En 2016, con sismo, recibimos más de 100.000, por eso me atrevo a decir que en esta ocasión el número será mayor, sumados los eventos que se establecieron por las fiestas de cantonización y del comercio”.

En la ciudad, el crecimiento despunta. Se construye un nuevo complejo hotelero (proyecto Renasso) vía a Barbasquillo; se trata de una edificación de 20 pisos y con vista al mar.

“También se levantan otros proyectos en el suroeste de la ciudad; la zona rural también experimenta una suerte de inversión en nuevos alojamientos; hay incluso una propuesta para construir un resort de playa, todo esto suma puntos para el turismo de Manta”. 

Doris Martínez, administradora de un negocio comercial en la zona urbana, explica que uno de los puntos en el resurgir de la ciudad provino de la misma gente que se dio la mano para levantarse. Ese dinamismo contagió a todos.

Ella es una mantense que gusta de la ciudad y sabe que sus 11 playas son lugares muy atractivos para los turistas.

El despunte del turismo también está asociado con la obra pública. La nueva  terminal terrestre Luis Valdivieso Morán, que fue inaugurada ayer con una  inversión de $ 21 millones, se suma a la actividad.

Clemente Vásquez, contratista de la obra, comenta que la  terminal es también un centro comercial, donde llegarán diariamente un promedio de 20.000 personas.

“El resurgir de este cantón se ha fortalecido por el dinamismo del manabita que salió adelante; él es un emprendedor por naturaleza”, destaca Vásquez.

 La joven arquitecta Lizeth Mendoza destaca la oportunidad de trabajo que también ha existido con todo este crecimiento. Con ella coincide Ana Carpio, quien tiene una destreza en soldadura y fue parte de la obra de la terminal.  

“Para otras ciudades que pasamos por este terremoto, Manta surgió rápido, las obras hablan por sí solas, la ciudad no se ha quedado estancada”, sostiene la artesana.

El especialista quiteño  Marco Dávila concluye que Manta se sostiene turísticamente de la mano de la nueva infraestructura. A ello se suman eventos como el Ironman, que desde hace tres años se desarrolla en Manta. También el arribo de cruceros y los encuentros  corporativos contribuyen a la actividad.

La competencia del  Ironman, con sus respectivos atletas, le dio a Manta una proyección internacional; los cruceros, en cambio, dinamizan la economía del día a día cuando acoderan en el puerto mantense. Mientras que los eventos corporativos inyectan circulante al sector cuando no hay feriados. (I)

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