En Carchi se lanzó la obra “a ritmo endiablado de bomba”

Un libro reconstruye la tradición afrochoteña

- 25 de junio de 2016 - 00:00
Los autores relatan la historia de David Lara, reconocido en el Valle del Chota por su talento.
Foto: Carina Acosta / El Telégrafo

Con ilustraciones a dos colores y encuadernado japonés, Alice Bossut y Marco Chamorro presentaron su trabajo.

El libro ilustrado “A ritmo endiablado de bomba”, realizado por Marco Chamorro y Alice Bossut, es un trabajo que rescata la tradición oral en varias comunidades del Valle del Chota. Narra la historia del afroecuatoriano José David Lara Borja, originario del cantón Mira (Carchi), conocido como el rey David, famoso bombero de Tumbatú, quien se habría enfrentado al Diablo en una contienda musical de tres días. Con texto e imágenes, el libro evoca la música de la bomba, ritmo típico de las comunidades negras del Valle del Chota y también es el nombre del instrumento de percusión que suele estar acompañado de voz, guitarra, hoja de naranjo y güiro.

El ecuatoriano Marco Chamorro y la francesa Alice Bossut son dos ilustradores y escritores de cuentos, quienes investigaron la tradición oral en los poblados de Piquiucho, Caldera, Tumbatú, La Concepción y Santa Ana. En cada una de sus paradas escucharon un sinnúmero de historietas, pero el relato del  “bombero”,  fue lo que más les llamó la atención a los dos y decidieron trabajar en su temática. El texto es el resultado de un proyecto de investigación ganador de Fondos Concursables 2016, del Ministerio de Cultura y Patrimonio, inició en diciembre del 2015 y fue desarrollado en la comunidad de La Concepción, en el cantón Mira, con la recolección de tradiciones orales.

Según los artistas Chamorro y Bossut, este trabajo literario y gráfico busca a través de dibujos expresar la vida de las comunidades afro del Carchi, su cultura, sus leyendas y creencias singulares. David, el personaje central de la historia nació a principios del siglo XX en la comunidad de Tumbatú, en el cantón Mira y falleció en 1995.

David Lara es considerado una leyenda viva por quienes lo conocieron, este hombre muy particular inspiró a las siguientes generaciones de músicos y bailarines de la bomba. A decir de Chamorro, el libro guarda el fiel dialecto del Valle del Chota, explicó que se respetó ese aspecto para que la narrativa sea más vistosa, de cómo viven, lo que sienten, sus paisajes y sus costumbres.

Para Ramiro Cabrera, antropólogo y funcionario del Ministerio de Cultura y Patrimonio, anteriormente se tenía la visión de que la cultura afro solo era buena para el fútbol y bailar bomba; pero conocer sus íconos, valores culturales, mitos y leyendas es muy importante.

Indicó que es necesario que más  historias de otras comunidades sean escritas para que estudiantes afros puedan tener insumos y de esa manera fortalecer la lectura y a través de ello, conocer su identidad.

La obra fue trabajada de forma artesanal en papel reciclado de cáscara de naranja, los gráficos fueron realizados mediante serigrafía, se efectuaron 400 impresiones de 30 páginas, se usó tipografía sencilla y fue encuadernado con técnica japonesa. El trabajo al final será donado a las instituciones educativas de la parroquia de La Concepción y a las personas que colaboraron en la investigación.

En las instalaciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión (CCE) núcleo del Carchi, se realizó el pasado 25 de mayo la presentación del libro, acompañado de una exposición de las serigrafías originales con las que se ilustró el producto final. En la ciudad de Quito se presentó, el pasado 16 de junio.

Los autores del proyecto, trabajaron el texto bajo la editorial de su propia creación Comoyoko Ediciones. Este es el segundo libro publicado por esta editorial en la colección Cajaronca, después de “El gigante de la laguna” y se inscribe en un proyecto de rescate de tradición oral de las diferentes provincias del país. La obra saldrá a la venta en España, Francia, Bélgica, con el propósito de que en el exterior también se conozca la historia afro del Ecuador.

“Eso es lo bonito, lo rico de la tradición oral porque se va pasando de pueblo en pueblo, se va conversando y se puede ir cambiando la historia” señaló Chamorro. (I)

El libro tiene 400 ejemplares numerados, impresos en serigrafía por  Marco Chamorro (ecuatoriano) y Alice Bossut (francesa). Foto: Carina Acosta / El Telégrafo