En mayo, viajó a Shanghái para participar en un festival internacional

Las artes visuales siempre cautivaron a Segundo

- 26 de julio de 2015 - 00:00
Segundo Fuérez nació en la comunidad de Yambiro, en Otavalo. Fue agricultor y artesano. Foto: Segundo Fuérez In Cine

En mayo, viajó a Shanghái para participar en un festival internacional

Su historia es similar a la de una película. Todo empieza a 5 kilómetros de Otavalo, en la comunidad de Yambiro, parroquia de Quichinche. Allí nace esta narración, el protagonista es Segundo Fuérez, oriundo de esta comunidad.

En 2009, Segundo produjo un cortometraje de animación titulado Yaku Wiki (Lágrimas de agua), con el cual participó en varios festivales nacionales e internacionales.

El 18 de mayo su talento para la creación audiovisual lo llevó al continente asiático, a Shanghái. Su cortometraje Kuychi Pucha fue seleccionado para un festival, adicionalmente gestionó un workshop de animación stop motion, dirigido al público infantil.

El festival se denominó A long week of short films festival (Festival Una larga semana de pequeños filmes). En estas líneas describo algunos rasgos sobre su vida.

Su transitar en la comunidad de Quichinche  

Su vida ha sido un trajinar entre la agricultura y la artesanía ayudando a su madre y padre en el trabajo de la tierra, en el tejido, la artesanía y la música. En su casa siempre predominó la cosmovisión kichwa.

En la niñez, los cuentos orales que sus padres le contaban, le fascinaban. La vida en su comunidad siempre fue más cercana a la naturaleza y no conocía mucho sobre las nuevas tecnologías.

En su casa, cuando aún era un niño, no tenían televisor u otro aparato electrónico. La luz eléctrica apenas llegaba. Sin embargo, un hecho marcó su infancia: al cursar el tercer grado de la escuela, su profesor y sus compañeros miraron una película animada en un televisor, un ejercicio de clase para explicar la teoría evolutiva y la existencia de dinosaurios.

¿Una caja que contiene miniaturas con vida?, se preguntó. ¿Una caja que contiene otro mundo? ¿Se podrá entrar y vivir también ahí? Esas fueron algunas de sus inquietudes cuando tenía solo 7 años.

Su primer filme

Su historia marcada por las artes audiovisuales se puede remontar a su juventud. Fue en aquella época cuando empezó a escribir un guion para una película.

Reunió a familiares, amigos y vecinos de la comunidad para empezar su producción. Su hermano se compró una videocámara, y con ella empezaron a grabar. Después de caminar por la montaña los fines de semana, durante 6 meses para producir la película, finalmente consiguieron su objetivo y empezaron el complejo proceso de edición.

Cuando la película estuvo editada decidieron anunciar el estreno, por sus propios medios, para ello alquilaron un coliseo de la ciudad de Otavalo.

Al estreno no llegaron más que 20 personas. En aquella época tenía 18 años y no importó mucho la falta de público. Esta obra le permitió conocer a personas involucradas en el cine, colegas que estaban estudiando o trabajando en el mundo audiovisual.

Joshi, también cineasta, organizó un taller de cine en Otavalo para buscar jóvenes con espíritu emprendedor.

El objetivo era otorgar becas completas para la escuela de cine, InCine, en Quito. Lo invitaron y participó, se hizo acreedor a la beca para estudiar Dirección de fotografía y diseño de sonido para cine. En aquel entonces él estudiaba la carrera de Administración de Empresas y Auditoria; la abandonó para seguir su pasión: el cine.

Sobre los premios obtenidos él afirma que son solo estatuillas. Él mencionó que ha tratado de sobrevivir con el cine. “Yo hago muchas cosas, soy multidisciplinario: filmo, edito, dibujo, animo, fotografío, soy grip, gaffer, actúo; en fin, hago todo lo que sea necesario para poder pagar mi arriendo cada mes y poder comer cada día. Por eso me defino como un agricultor que sigo haciendo muchas cosas con tal de, eso sí, disfrutar cada instante de cada cosa que hago. No soy artista ni cineasta, soy un agricultor” dice sobre sí mismo.

Fuérez desea hacer muchas películas que se expandan por el mundo y se ganen el corazón y el cariño de la gente. Segundo siempre estuvo interesado en el cine y realizaba cortometrajes por su cuenta.

Según la página web de InCine, él y 2 compañeras del taller fueron becados por esta entidad por ser los talleristas más participativos. De hecho, InCine otorga becas a jóvenes provenientes de Otavalo que estén interesados por este arte. (I)

DATOS

Durante 2010, cuando obtuvo la beca para Incine, también colaboró como fotógrafo, iluminador, sonidista, microfonista y montajista en varios proyectos.

En Otavalo han surgido varios colectivos para promover el gusto por la producción de cine. Uno de ellos es Runacinema integrado por kichwas otavaleños. Forman parte de él por guionistas, escritores, entre otros.

Runacimena es también un laboratorio cinematográfico que busca apoyar los proyectos planteados por cada uno de los integrantes. Tiene base en Otavalo pero  colaboradores en Riobamba.

En la actualidad, Segundo Fuérez desarrolla algunos proyectos personales tanto en animación y ficciones de acción real. Realizó un cortometraje denominado Comerse con la actriz Renata Guzmán. (I)

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