Los jugadores se reúnen cada domingo en la cancha de la ciudadela Álvarez

Cubanos y venezolanos incentivan otro deporte

- 21 de junio de 2015 - 00:00
La bandera venezolana acompaña a los jugadores de este país cada domingo en la ciudadela Álvarez. Fotos: Fernando Machado/ El Telegrafo.

Los jugadores se reúnen cada domingo en la cancha de la ciudadela Álvarez

Las redes sociales fueron sus cómplices para comenzar a reunirse cada domingo y hacer deporte. Estaban muy dispersos a pesar de pertenecer a una misma nacionalidad, como los cubanos, venezolanos, mexicanos, argentinos, incluso norteamericanos.

Pero esta vez el softbol pudo más. Este deporte que viene a ser como el “primo hermano” del béisbol, como dice Caridad Martínez, un cubano que está radicado en Cuenca desde hace muchos años, este juego les ha acercado y les ha motivado para reunirse cada domingo en la cancha de la ciudadela Álvarez, en la parte sureste de Cuenca. “Este es un deporte nacional en Cuba y todos dominan, lo que pasa es que somos casi de la segundad edad (risas) por eso no ves jugadas espectaculares”, señala Martínez.

Muy puntuales, muchos de ellos llegan con sus implementos deportivos, no falta uno que llega hasta con la bandera de su país. Aprovecha una de las señales de tránsito y le ubica con todo el cariño y dice “Aquí está Venezuela”. La bandera los acompañará todo el partido.

Los encuentros son muy emotivos y con grandes jugadas. Son personas que no se ven todos los días, otros quizá meses, pero es el momento, no solo para hablar del deporte, sino también de la familia, de los amigos, de la patria y del trabajo.

No es necesario estar en buena condición física para jugar un partido entre venezolanos, colombianos, cubanos y hasta mexicanos.

El calentamiento antes del encuentro es importante. Entre bromas, los jugadores hacen su preparación y alistan la cancha para el cotejo, que no tendrá premios, pero sí muchas emociones desde el inicio. “Queremos, además de unirnos para hacer deporte, incentivar la práctica en Cuenca ya que en esta ciudad no se juega”, dijo Willy de La Torre, otro cubano que se quedó en Cuenca y forma parte de los entrenadores que tiene la Federación Deportiva del Azuay.

Son apenas 3 semanas desde que Willy se unió para hacer deporte, utilizó redes sociales como Facebook para ponerse de acuerdo y estar puntualmente cada domingo. “Es importante que venga también la familia, que nos acompañen y que vean cómo se juega el Softbol”, dijo el cubano con su típico acento. Tras esto corrió para ser parte del juego.

Y vaya que no solo ellos llegaron, también estuvieron cuencanos que quisieron ver de cerca cómo era este deporte. Fabián Ramírez, un habitante del lugar, dijo que la práctica le resulta interesante, pero más allá de eso, también está la función social del deporte y el uso del espacio público.

Es necesario que este espacio sea apropiado por los jugadores, ya que su presencia hace que disminuya la inseguridad. “Además que aprendo, veo también que por el sector hay más tranquilidad, porque hay más gente, en las mañanas pasaba muy desolado este lugar”, indicó el habitante.

De su lado, Fabián Bravo, expresidente de Softbol del Azuay, dijo que este deporte se practica desde hace 4 años, pero la falta de canchas hizo que lo dejen de lado. “Lo más bonito, aparte de hacer deporte, es integrar a las naciones”, indicó. “Cuenca incluso tuvo una entrenadora, pero por la falta de recursos le dejaron de pagar lo que provocó que tuvieran que suspender los entrenamientos”, señaló. (I)

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