Aguas servidas se devolverán al río Ambato tras 6 fases de purificación

- 20 de septiembre de 2019 - 00:00
La PTAR se edifica en Las Viñitas, en el nororiente de Ambato. Una vez operativa, la central aplicará procesos anaeróbicos para no producir malos olores.
Roberto Chávez / ET

Sedimentación primaria, recirculación de líquidos y almacenamiento de lodos, son algunos de los procesos que se cumplirán en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales. La inversión municipal en la obra bordea los $ 32 millones.

El 99% de avance en la obra civil, y el 83% en equipamiento, presenta la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Ambato.

La central de descontaminación hídrica recibirá el 90% del fluido cloacal que se produce en la ciudad, con un volumen de tratamiento de 760 litros por segundo.

En Las Viñitas, en el nororiente de la capital tungurahuense, se construye la obra  desde el 27 de octubre de 2017.

Una vez inicie sus operaciones, la planta procesará las descargas de seis colectores de la localidad y garantizará la devolución al río Ambato de líquido limpio.

“El enfoque de la obra es 100% de responsabilidad ambiental. Recibimos agua pura desde los páramos y es justo que la devolvamos a la naturaleza en las mejores condiciones posibles”, dijo Diana Garcés, directora municipal de Control Ambiental.

La funcionaria explicó que la operatividad de la PTAR se alinea a la normativa ambiental ecuatoriana, en la que constan los parámetros para retornar el recurso hídrico en buen estado al medio ambiente.

Detalles de la obra
La inversión municipal en este proyecto bordea los $ 32 millones. El Consorcio Saneamiento PTAR Ambato es el encargado de la construcción de la obra.

La infraestructura forma parte del Plan de Ordenamiento Territorial 20/20, una iniciativa de desarrollo sostenible y crecimiento poblacional responsable, vigente en la urbe más de 15 años.

“El río Ambato es uno de nuestros emblemas y entre los esfuerzos por preservarlo consta la PTAR. Así, no solo garantizamos la salud de la población, sino también el bienestar de las especies animales y vegetales que dependen directa e indirectamente del afluente”, dijo el burgomaestre.

El proyecto contempla además la construcción de varios canales recolectores que llevarán las aguas residuales a la central de purificación hídrica.

La obra se edifica  para una operatividad de 20 años, con la opción de construir la segunda planta que estaría ubicada junto a la actual.

“El riego de cultivos frutales con aguas servidas sin tratar representa un grave peligro para los consumidores. Además de ello, el sedimento de descargas no purificadas puede afectar la condición de impermeabilidad de los suelos, lo cual implica mayor consumo del líquido vital”, explicó Cecilia Montaño, especialista ambateña en agronomía.

Entre las principales afectaciones que produce la ingesta de frutas y verduras cultivadas con agua contaminada están: infecciones estomacales causadas por la bacteria helicobacter pylori, problemas pulmonares y de garganta, parasitosis, así como  varias afecciones de la piel.

“La PTAR evitará esos efectos y contribuirá a la conservación del recurso hídrico y de las extensas parcelas agrícolas que se encuentran cerca del río Ambato”, agregó Diana Garcés.

Colectores
Los colectores que alimentarán la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Ambato son Emisario, con una longitud de 4,2 kilómetros; Terremoto, con 4,5 kilómetros y un túnel de 226 metros; Pisicucho, con una longitud de 568 metros.

A esto se suman las descargas menores de los sectores Plasticaucho, Ingahurco Bajo y la Península, con un total de 12,3 kilómetros en conducción de aguas residuales. La edificación del colector Terremoto y su túnel tiene un avance de obra de 44%.

Para noviembre de este año se prevé inicien las pruebas de funcionalidad de la PTAR; no obstante, los trabajos en este último colector  no se detendrán.

El agua tratada en la planta se usará en regadío de zonas aledañas y la aplicación de procesos tecnificados de descontaminación evitará malos olores. 

De acuerdo con la municipalidad ambateña, además se producirán abonos orgánicos de buena calidad a partir de los sedimentos que se obtienen en el tratamiento de las aguas residuales.

El fertilizante natural se podrá utilizar en el sector agrícola. La central está conformada por varios tanques en hormigón armado y un completo sistema de conducción de líquidos que precautelará la salud de quienes allí laboren así como del medio ambiente.

Procesos de purificación
Sedimentación primaria, recirculación, almacenamiento de lodos, digestión anaeróbica, captación de gases y deshidratación de fangos, son las fases de limpieza hídrica más relevantes que cumplirá la planta.

La primera operación específica de tratamiento que se cumplirá en la PTAR será el tamizado de sólidos, el cual   transporta las aguas servidas con partículas mayores a seis milímetros.

Con ello se protegerán las  válvulas, cilindros, canales,  el mecanismo de conducciones hídricas subterráneo, entre otros equipos, contra posibles daños y obturaciones.

“Para la aplicación de las tres primeras fases de descontaminación se prevé la utilización de tamices confeccionados por empresas con amplia experiencia en tratamiento de aguas”, añadió el alcalde Javier Altamirano.

Debido a las dimensiones de la infraestructura los técnicos encargados de la obra dispusieron que las rejillas por usarse en los tres procesos finales de purificación tengan un sistema automático de limpieza, de extracción de residuos y de transportación de aguas.

Finalmente un enorme contenedor especializado almacenará el líquido purificado por un corto tiempo, a fin de medir el grado de descontaminación. Esto limitará la dispersión de malos olores a poblados cercanos y a la atmósfera. (I)  

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