Las LLUVIAS CAUSAN ESTRAGOS EN EL ALTIPLANO de la provincia de El oro

Un cerro amenaza a 400 habitantes en Atahualpa

- 28 de marzo de 2014 - 00:00
En la parroquia San José del cantón Atahualpa el cerro se está deslizando y pone en riesgo a las familias que habitan en dicho sector. Foto: Fabricio Cruz | para El Telégrafo

Las LLUVIAS CAUSAN ESTRAGOS EN EL ALTIPLANO de la provincia de El oro

Las lluvias siguen en cuatro cantones de la parte alta de la provincia de El Oro. La tarde del último miércoles un fuerte aguacero cayó en Zaruma y Atahualpa dejando carreteras parcialmente destruidas y algunas casas anegadas. Debido al temporal unas 400 personas que habitan en la parroquia San José, del cantón Atahualpa, corren el riesgo de que el cerro aledaño se deslice y sepulte sus viviendas.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) acudió al lugar para recomendar a las familias que viven al pie de la loma que abandonen su vivienda y se ubiquen en unos de los albergues habilitados, sin embargo, ellos se niegan a salir alegando que en el día permanecen en sus casas y en la noche se refugian en el domicilio de algún familiar.

En el cerro se puede observar grandes asentamientos y grietas de gran extensión, lo que hace que la ciudadanía no pueda vivir en paz, ni descansar con tranquilidad, ya que según los moradores cuando empieza a llover se escuchan hundimientos de tierra.           

Algunos tramos de la carretera que va hacia la parte alta son afectados por los derrumbes.La carretera que conecta a esta parroquia con la cabecera cantonal de Atahualpa está parcialmente obstruida con el barro que baja del cerro. Vilma Romero asegura que lleva varias noches sin dormir ya que las lluvias han sido constantes en los últimos días. “La situación es más crítica, no podemos descansar con tranquilidad, peor cuando llueve; peligra la parroquia y esto viene de hace dos años; incluso nos han pedido que salgamos, pero no tenemos a dónde ir”, expresó muy preocupada Romero, quien lleva más de 30 años viviendo en la parroquia.  

“Tengo 2 años sufriendo por temor a que el cerro se nos baje y nos sepulte con casa y todo. Ahora el asentamiento ha aumentado, existen algunas enormes grietas. En todos los inviernos es lo mismo. Cuando  llueve duro dejamos abandonadas nuestras casas, nos vamos donde nuestros familiares y cuando el tiempo mejora regresamos”, aseveró el parroquiano Segundo Jaya.

Aluvión en Zaruma

La tarde y noche del miércoles los zarumeños se sorprendieron cuando un aluvión acompañado de fuertes vientos ocasionó que varias casas quedasen anegadas momentáneamente y las familias permanecieran refugiadas en sus viviendas.    

Hasta ayer no se registraban desgracias personales, salvo la caída de un árbol junto a una casa. El comandante del Cuerpo de Bomberos de la ciudad, Omar Ortega, comentó que permanecieron atentos para atender emergencias, pero el impacto de la lluvia no pasó a mayores. “En el caso de las viviendas afectadas estamos coordinando para que las autoridades pertinentes puedan contribuir a restablecer los daños”, dijo el jefe de la casaca roja.

En la calle José Antonio Jara se tapó una alcantarilla provocando que el agua ingrese a unas cinco casas. En Portovelo y Piñas también se registró una fuerte lluvia; en este último cantón la vivienda de Soraya Sarmiento soportó un deslizamiento de tierra, causando daños leves a su casa. Otro de los cantones que se encuentra sufriendo los estragos del invierno es Balsas, donde un pabellón de la escuela de conducción Roque Alejandro Apolo Ramírez está en peligro de que se derrumbe.

Chaparrones en Azuay

Las lluvias ayer fueron permanentes en la ciudad de Cuenca. Desde las primeras horas de la madrugada hasta pasado el mediodía estas no cesaron. En la vía Cuenca-Molleturo-Puerto Inca se registraron pequeños deslizamientos que no provocaron mayores molestias.

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