Seis personas manejaban los fondos del Municipio

19 de abril de 2013 00:00

El caso del desvío de aproximadamente 13 millones de dólares del presupuesto  del Cabildo de Riobamba arroja nuevos datos cada día.

Por ejemplo, se conoció que el acta de entrega-recepción de claves y coordenadas de la cuenta municipal en el Banco Central del Ecuador (BCE), notarizada y firmada por el alcalde Juan Salazar, indica en el numeral 6: “La persona se compromete a no divulgar, revelar ni alterar la información confidencial, aun después de haber terminado la relación laboral con la institución para la cual labora”.

El mismo documento dice en el numeral 11: “Seré responsable de las consecuencias administrativas, civiles y demás establecidas en la ley, por la pérdida, olvido, destrucción o sustracción del identificador de usuario, clave de acceso y/o tarjetas de coordenadas que se me han asignado, así como por las que se deriven del uso indebido del identificador, clave de acceso y tarjeta de coordenadas”.

Pero el jueves 11 de abril, en la versión libre y sin juramento que rindió Salazar ante la Fiscalía de Chimborazo, dio a conocer que las claves las manejaba también Olga Heredia, funcionaria de tesorería de la Municipalidad; Germania Basantes, secretaria del alcalde y Nelly Oviedo, asesora de Alcaldía. Esta última manejaba las claves que estaban bajo la responsabilidad exclusiva del principal del Concejo. En la misma diligencia, Salazar aseguró que  entregó los datos bajo su responsabilidad y mediante una resolución administrativa.

Ayer, Salazar añadió que de acuerdo con la ley del Cootad, “que está por encima de un acta firmada del Banco Central, tomé una decisión administrativa a la que me faculta la ley”. Por otro lado, indicó  que será la Fiscalía y los estamentos de ley los que determinen la culpabilidad de cualquier persona.

En la declaración que dio Oviedo ante la misma Fiscalía, el jueves pasado, la asesora confirmó tener la clave y tarjetas de coordenadas que fueron entregadas al alcalde por el Banco Central. Indicó también que ella autoriza las transacciones y que dichos procesos los hace desde su computadora, o desde la  de Germania Basantes, mientras que Heredia trabaja desde la máquina que le asignó el Cabildo.

Por otro lado, en una reunión extraordinaria, ocho de los 11 concejales  votaron unánimemente ayer por la destitución de la directora financiera, decisión que la darán a conocer la próxima semana. Así mismo, los ediles plantearán pedir la licencia sin sueldo de los empleados y funcionarios involucrados en este caso, incluido el alcalde Salazar.

El concejal Jorge Recalde señaló que dentro de este proceso se observan una serie de incumplimientos e ineficiencias de orden financiero. “Según entendemos, solo tres personas debían tener la clave, las cuales son el alcalde, la jefa financiera y el tesorero.

Y por ello nos asombra saber que la financiera tenía su clave caducada desde hace varios meses, lo cual le impedía verificar de manera oportuna los movimientos que se efectuaban en las cuentas municipales. La primera transferencia la realizaron el 4 de abril y recién se comunicó el 11 de abril, lo que es preocupante”, dijo.

Entre tanto, un informe del Banco Central del Ecuador (BCE) acerca de los movimientos financieros del Municipio chimboracense especifica los montos de las transferencias realizadas entre el 4 y 10 de abril.

Según el documento, las operaciones totalizaron 16’227.869 dólares, de los cuales, se acreditaron 13’308.261 dólares en instituciones financieras privadas del país. Otros 2’919.608 dólares fueron rechazados errores en las transacciones.