Agrocalidad clausuró 2 en las últimas horas

En Chimborazo proliferan los camales ilegales

- 20 de junio de 2014 - 00:00
La Policía y técnicos de Agrocalidad clausuraron un camal que funcionaba dentro de una vivienda urbana y en condiciones insalubres. Elizabeth Maggi / para El Telégrafo

Agrocalidad clausuró 2 en las últimas horas

Riobamba

Autoridades de Salud intensifican los operativos contra camales clandestinos en Riobamba. Ayer clausuraron 2 que funcionaban en viviendas del área urbana.

En menos de una semana, la Comisaría de Salud y la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro (Agrocalidad) han acudido a casas en las que se había instalado infraestructura para el faenamiento y lavado de las reses.

Uno de esos sitios se hallaba en el barrio Los Álamos, ubicado en el norte de la ciudad.

Las autoridades, con el respaldo de la Policía, lograron evidenciar que sobre uno de los tanques de piedra ya se habían despostado 2 vacas. Los cuerpos estaban cortados y separados los órganos, lo que indicaba que iban a ser comercializados en mercados no específicos.

Espartaco Altuna, coordinador provincial de Agrocalidad, señaló que este tipo de práctica puede traer consecuencias graves para el consumidor. “Un matadero debe contar con normas de higiene y salubridad. Además, de un veterinario en el sitio que identifique patologías en los animales”, precisó.

En las casas no hay cuartos de ventilación. La temperatura es inapropiada y eso influye para la proliferación de  bacterias.  “Tampoco se sabe la condición física en la que ingresan los animales, porque no hay quién los revise. Es un problema de salud pública”, denunció Altuna. Otro lugar clandestino que se cerró se ubica en el barrio San Francisco de Macají, en el sur. Allí se encontraron cueros de animales en una quebrada. También los cascos de las reses que se apilaban en distintos lugares.

El agua con la que se lavaba las vísceras descendía por un canal hasta llegar a un riachuelo. La Policía Ambiental intervino.

Mariana Vinueza, comisaria de Salud, señaló que dentro del domicilio se encontró cal que se usaba para lavar las entrañas. “Esta es una práctica ilegal que atenta contra la salud de las personas. El mal olor indicaba insalubridad en la que se realizaba el faenamiento. Se han quebrantado varios puntos de la Ley Orgánica de Salud, no se puede permitir que en las viviendas se realice esto”, aseguró.

Familiares de los implicados, que prefirieron no dar sus nombres, señalaron que “debido a la falta de un sitio autorizado deben buscar lugares cercanos para faenar y así no perder su inversión”.

El Camal Municipal fue clausurado hace 6 meses porque no cumplía con las normas de higiene. Desde entonces, los introductores llevan sus reses a los camales de Colta, Guamote y Mocha en la provincia de Tungurahua.

En el matadero municipal se faenaban 150 animales diarios entre ovinos, bovinos y porcinos. El alcalde,  Napoleón Cadena, opinó que la falta del camal no debe ser una excusa para abrir sitios clandestinos. “Hay espacios con supervisión, nuestro equipo técnico con Agrocalidad ya tienen identificados lugares para la feria del ganado. Los trabajos de remodelación avanzan a ritmo acelerado”, aseguró.

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