10 de las 44 estaciones serían puestas en funcionamiento desde este viernes

El 77% de las nuevas paradas del Trolebús todavía no está listo para operar

- 27 de mayo de 2016 - 00:00
La intervención de las paradas muestra diferentes niveles de avance a lo largo de la capital.
Foto: John Guevara/ El Telégrafo

La Alcaldía de Quito preveía que el proyecto estuviera concluido a finales de marzo. Planea invertir $ 295 mil en la intervención de cada punto de embarque y desembarque de pasajeros.

Para hoy está previsto el inicio de la operación de 10 de las nuevas paradas del Trolebús, de acuerdo con un anuncio de la Alcaldía de Quito. Las estaciones forman parte de la primera fase del proyecto de renovación de 44 apeaderos del sistema municipal de transporte.

Está pendiente que concluya la intervención y la puesta en funcionamiento del 77% de los sitios de embarque y desembarque.

La primera parte del plan arrancó el 5 de octubre anterior. Diez días después se oficializó la ejecución de la obra mediante la firma del contrato entre Alejandro Larrea, gerente general de la Empresa Municipal de Obras Públicas, y Pablo Xavier Baquero, en representación de la constructora Planman Cia. Ltda.

La octava cláusula del documento establece que “el plazo para la ejecución y terminación total de los trabajos contratados es de cien (100) días calendario, contando desde el día siguiente de la fecha de suscripción del contrato (...)”.

El decimotercer punto del convenio, publicado en el portal web del Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop), señala la posibilidad de que hagan entregas provisionales: “(...) a los 52 días calendario para la primera, segunda, tercera y cuarta estación; a los 75 días calendario para la quinta y sexta estación, y a los 100 días calendario para la séptima, octava, novena, décima y decimoprimera estación (...)”. Además, el gobierno local anunció en octubre de 2015, en una noticia publicada en el portal de la agencia de noticias municipal, que las fases de intervención se irían ejecutando de manera continua y que se esperaba terminar el proyecto, en su totalidad, en el primer trimestre de este año.

Dichos plazos no se han cumplido. Hasta el momento, la conclusión de la totalidad de los trabajos ha superado en 2 meses la previsión inicial.

Las nuevas estaciones tienen como modelo la estación de la Plaza del Teatro (Centro Histórico), que fue reabierta el 1 de octubre de 2014 tras un proceso de reconstrucción en el que el Banco Pichincha invirtió $ 108.000.    

El aporte de la entidad se realizó a través de una especie de alianza público-privada cuyos alcances no han sido aclarados del todo. En total, la Alcaldía capitalina planea invertir $ 13 millones en la renovación de las 44 paradas, lo que equivale a que se utilizarán $ 295 mil en cada una.

Esto significa que el Cabildo utilizará en cada estación $ 187 mil más que lo usado por la entidad financiera en la construcción de su estructura tipo.

Los puntos de embarque y desembarque de pasajeros que empezarían a operar este viernes son:  Cóndor Ñan, Amaru Ñan, Quito Sur, Recoleta, Cumandá, Alameda, Santa Clara, Mariana de Jesús, El Florón y La “Y”.

Mientras se intervienen las paradas, los usuarios del Trolebús usan estructuras provisionales dotadas de escaleras portátiles y cubiertas con lonas.

Por otro lado, los trabajos obligan a restringir la circulación parcial o totalmente en determinados puntos de la ciudad. Estas situaciones generan molestias a los capitalinos. Una encuesta  realizada a finales de marzo a través de Internet por este diario, mostró que 76,5% de 783 participantes no aprobaba la obra. (I)

Biarticulados no podrían funcionar sin las paradas

La Alcaldía de Quito ha justificado la reconstrucción de 44 paradas del sistema Trolebús en la necesidad de adaptarlas a las dimensiones de los 80 buses biarticulados que, según el Cabildo, empezarían a llegar en las próximas semanas.

Las unidades, cuyos motores funcionan a diésel, son provistas por la empresa Superpolo S.A., que proporciona también una parte ($ 26,7 millones) de los recursos requeridos para la compra a manera de un préstamo a la ciudad.

El crédito tiene como condiciones el cobro de un interés del 8,61% anual y un plazo de 7 años para el pago.

Ante ello, el Observatorio Ciudadano de Movilidad (OCM) tenía previsto presentar el martes pasado un pedido al alcalde Mauricio Rodas para que declare el contrato como lesivo para los intereses capitalinos.   

La entidad argumenta que las características del crédito representan un costo 2 o 3 veces superior a las que ofrecen organismos multilaterales como la Corporación Andina de Fomento (CAF), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o Banco Mundial (BM).

Debido a esto, según el presidente del OCM, Cristóbal Buendía, el convenio firmado entre la Alcaldía y la empresa Superpolo S.A., encarece hasta un 44% el costo de las unidades.

Entre tanto, a pesar de los anuncios del Alcalde sobre la próxima llegada de los biarticulados, su operación tendría problemas puesto que las paradas necesarias para ello no están listas. (I)

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