Descanso y deporte en carnaval

21 de febrero de 2012 - 00:00

La falta de dinero o el simple  deseo de descansar cerca de sus hogares fueron los  motivos para que cientos de quiteños decidieran quedarse en la ciudad durante este feriado.

Uno de los espacios que contó con mayor concurrencia fue el  Parque Metropolitano Guangüiltagua, considerado como  el principal pulmón de Quito por  su extensión de  570 hectáreas.

En promedio, cada fin de semana, sus  verdes y amplios prados son explorados por alrededor de  30  mil visitantes. Sin embargo, en el   feriado la cifra  se duplicó.

Los espacios verdes ayudan a los campistas a dejar atrás el estrés. Así lo cree  Daniel Sánchez, quien  llegó hasta el parque para respirar aire puro.  “La  congestión que causa la fiesta de carnaval es perturbadora”, comentó. Por eso llevó  a su hija Nina (16 años) y a su esposa Carmen Valverde para descansar al aire libre.  Juntos levantaron una carpa azul y desde ahí se divirtieron viendo jugar y correr a  su cachorrita Candy.

Daniel no fue el único que llevó a pasear a  su mascota. Alejandra Guillén fue bien acompañada de su “mejor amiga”, Juana, una perrita  que vive en la familia desde hace 9 años.  Estos días los ha aprovechado para sacarla a dar una vuelta.

Los deportes son otra actividad que practican los capitalinos. Ya sea en  familia o en grupo de amigos. La gente llega desde temprano para “ponerse en forma”. Muchas personas llegan bien  abrigadas porque generalmenta las mañanas son frías. El  fútbol, básquet o voleibol son los deportes que se realizan con mayor frecuencia en este lugar.

Carlos Domínguez, acompañado de  unas 20 personas (amigos y familiares), disfrutó  un partido de fútbol en una de las pequeñas canchas del área recreacional, ubicado al noroccidente de Quito.

En cambio, otras familias pensaron en satisfacer al paladar y preparar un buen festín. Para ello el parque cuenta con 16 parrillas  para preparar asados. Hace una semana, Juan Ochoa reservó por teléfono un espacio para cocinar con sus familiares y amigos. Equipados con carnes y embutidos, Juan y su esposa Lilian Álvarez  colocaron las presas en la hornilla. El llamativo olor se sintió a lo lejos. Luego de varios minutos sirvieron la parrillada a todos los  invitados.

Otras personas fueron más prácticas y llegaron a un puesto de comidas que ofrece  chochos, sánduches, helados... El ciclista Pedro Salamea (17 años) prefirió refrescarse con una gaseosa, luego de haber recorrido  la ruta del parque, que tiene una extensión de 13 kilómetros.

Deporte, diversión y arte

Otro de los parques visitados por los quiteños en este feriado fue el de La Carolina, ubicado al norte  de la ciudad. Su pequeña laguna y los “cevichochos”, que es un plato típico que se vende a la orilla, son los puntos de referencia para miles de visitantes que se distraen al recorrer sus instalaciones.

En este sitio recreacional, los deportes también son una actividad muy connotada. Jorge Aulestia, con sus casi 20 familiares que llegaron de Santo Domingo, contó entusiamado que se divirtió jugando fútbol en un pequeño espacio verde porque el resto de las canchas estaba ocupado. La comida tampoco fue problema, ya que ellos llevaron su propio refrigerio.

Los que no se recrearon en el parque tuvieron la oportunidad de ver una muestra  que se instaló  en el bulevar de las Naciones Unidas, denominada “Máscaras andinas”, realizadas por 10 escultores nacionales. La exhibición estará hasta marzo próximo. 

La exposición llamó tanto la atención que los turistas se dieron tiempo para tomarse una foto junto a una de las  máscaras de poco más de metro y medio por dos de ancho. En su mayoría son máscaras de payasos y diablos que representan la cosmovisión andina que refleja la cultura milenaria en estos días de carnaval. Son  35 máscaras en total.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Tags:
Enlace corto: