Coca Codo Sinclair y la erosión regresiva

- 04 de junio de 2020 - 00:00

En 1927 Joseph Sinclair, un geólogo petrolero norteamericano que recorría el río Coca, llegó a una curva pronunciada que fue bautizada por la población como “Codo Sinclair”, punto en el cual se produce una ruptura geológica natural de más de 600 m, formando la cascada de San Rafael, donde se asienta uno de los proyectos emblemáticos del anterior Gobierno, la hidroeléctrica “Coca Codo Sinclair”.

Una de las recomendaciones del estudio de impacto ambiental de este proyecto fue respetar y definir de manera objetiva y técnica el “Caudal Ecológico”, entendido como la cantidad de agua necesaria para garantizar la vida de los organismos acuáticos en un cauce natural. Además, se determinó como imperativo desarrollar actividades de manejo integral de la cuenca, para controlar procesos erosivos intensos, sobre todo con los aportantes del río Salado, el mayor generador de sedimentos en la zona.

Estos dos aspectos no se han atendido de manera efectiva, provocando el desastre natural que es de dominio público, la famosa “Erosión Regresiva”. Pero, ¿qué significa y en qué consiste este fenómeno? Es cuando la hidrodinámica de un río es tan fuerte que puede carcomer las orillas y taludes aledaños a su cauce, cambiando su trayecto original.

Es regresiva cuando el socavamiento se come el lecho del río, pero en sentido contrario a su cauce. De acuerdo con estudios de hidrodinámica de ríos, este es un fenómeno natural que ocurre con frecuencia en gran parte de ríos caudalosos y forma parte de la dinámica de los cuerpos de agua.

En el caso en referencia existe un añadido, el haber alterado los caudales originales de los aportantes que conformaban la cascada de San Rafael, restándole su capacidad de flujo y conducción de volumen de agua, lo que provoca un debilitamiento y resquebrajamiento de los lechos de agua, dejándolos más susceptibles a ser acarreados por el agua, en épocas de intensas lluvias y explosiones súbitas de caudal.

Aparentemente, la única solución estaría en un reencauzamiento del río Coca en época de estiaje sobre el área de afectación, evitando que la fuerza de choque del agua en curso encuentre taludes a su paso y no se produzca socavación hídrica. Además, un manejo integral de la cuenca hidrográfica garantizará la disminución de procesos erosivos y retención de agua en época de lluvias, permitiéndole al sistema autorregular su exceso de agua en forma gradual y menos explosiva.

Es vital que los estudios de impacto ambiental se tomen con seriedad y no como simple trámite burocrático ambiental para la adjudicación de contratos millonarios con el Estado. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Últimas noticias
Medios Públicos EP