Acuerdo Nacional busca propuestas para fortalecer el IESS

- 05 de junio de 2019 - 00:00
La situación actual del Seguro Social preocupa a las autoridades. Las tasas de aportación serán parte de las reformas que se analizarán con varios sectores para dar paso al Acuerdo Nacional.
Foto: Karly Torres / El Telégrafo

La institución convoca a trabajadores, empresarios, jubilados y académicos a aportar con iniciativas que se plasmarán hasta diciembre. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) asesora al Instituto en este proceso. Los actores coinciden en reformas estructurales y legales para evitar una crisis más profunda en la entidad.

En el Acuerdo Nacional por la Seguridad Social, los diferentes actores y sectores involucrados aportarán de manera propositiva con diversas propuestas con miras al fortalecimiento de este derecho en el país, así como garantizarán la estabilidad del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

El objetivo es construir, a través de un proceso de diálogo sostenido, estructurado, democrático e incluyente, un Acuerdo Nacional que permita tomar decisiones de corto y mediano plazo.

Además, que facilite al IESS corregir sus principales dificultades estructurales, estabilizar sus finanzas y sentar las bases para alcanzar un nuevo equilibrio actuarial de largo plazo.

Con el acuerdo se espera generar un diagnóstico participativo de la situación actual del IESS y construir consensos sobre las reformas necesarias, con base en los diagnósticos.

El Acuerdo Nacional se lo va a generar sobre la base de los consensos y compromisos alcanzados, se definirá una agenda de implementación con procesos participativos de acompañamiento.

El 25 de febrero, en una entrevista con EL TELÉGRAFO, Paúl Granda, presidente del Consejo Directivo del IESS, explicó que el acuerdo nace de los diálogos mantenidos con el Gobierno y que espera que esté listo a finales de año. “De ahí saldrán las nuevas directrices para administrar el Seguro Social”, indicó.

Desde enero de este año, el IESS atraviesa por una fase de implementación de 19 medidas de salud, optimización, afiliación y transparencia.

El objetivo es fortalecer el primer nivel de atención, el sistema médico del Seguro Social Campesino y la integración de la atención hospitalaria. Además se trabaja en nuevo modelo de gestión de compra de medicamentos e insumos, pago oportuno para prestadores de salud externos y mantenimiento de ciertas infraestructuras.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ayuda al Gobierno Nacional a fortalecer el IESS y para ello se definieron tres fases. La primera fue la de diagnóstico e información, para que todos los actores manejen los mismos datos. Esto tomaría hasta el mes de mayo.

En este mes ya se iniciaría  la fase de acuerdos, para lo cual se consideraron mesas temáticas, que serán entre julio y septiembre.
“Para el último trimestre esperamos que se constituya ya la firma del acuerdo nacional”, dijo Granda.

La OIT plantea un diagnóstico previo

La Organización Internacional del Trabajo cree que un diagnóstico previo al IESS ayudará a plantear soluciones para superar la “crisis” denunciada por varios sectores de la sociedad.

Sobre las reformas que se deben plantear a la seguridad social, Pablo Casali, especialista en Seguridad Social y Desarrollo Económico de la OIT, cree que el foco inicial es el diagnóstico sobre la protección social. “De ahí se determinarán los efectos de las decisiones que se tomaron sobre las fuentes de financiamiento”.

Ese estudio develará cómo esas decisiones impactan en la sostenibilidad del sistema. Con la OIT también se trabaja en mejorar los protocolos para la gestión de la recaudación. Además, en la ampliación de cobertura para el cuentapropismo (persona que no es comerciante o profesional, pero vive de su propio negocio).

La OIT también ayuda en el fortalecimiento actuarial del IESS para resaltar técnicamente las futuras propuestas, las mismas que deben garantizar la sostenibilidad del seguro y la protección social en general.

El asesoramiento arrancó a finales del 2018 y en principio durará 30 meses. “Nosotros aportaremos al Gobierno con el aspecto técnico basados en normativas y experiencias internacionales”, dijo Casali.

El funcionario cree que uno de los desafíos del IESS es garantizar una cobertura universal. “La suficiencia o calidad de las prestaciones y, por supuesto, la sostenibilidad de los sistemas”.

En ese marco, los grupos de difícil cobertura, como obreros por cuenta propia y los rurales y otros, podrían ser parte de las prioridades de la discusión.

En 2015, un informe de la OIT estableció que el recorte de la protección de los trabajadores no ayuda al crecimiento económico.
Para mejorar las condiciones laborales, la OIT considera importante la promoción del trabajo decente y eso incluye la cobertura de la protección social.

Cronograma de los diálogos

El desarrollo de las diferentes mesas de diálogo que abarca el Acuerdo Nacional por la Seguridad Social se llevará a cabo entre junio y diciembre de este año.

Previo al lanzamiento oficial de este Acuerdo, desde la presentación de la situación real del IESS (09 de enero de 2019), se han desarrollado diferentes reuniones y diálogos con distintos sectores como organismos nacionales e internacionales, organizaciones sociales, jubilados, trabajadores, empresarios, académicos, actores de la salud, entro otros.

El objetivo de estas reuniones es conocer sus expectativas e inquietudes de cara al inicio del Acuerdo Nacional por la Seguridad Social. De esta manera se espera comenzar un proceso responsable y ordenado, en el que todos puedan encontrar las mejores soluciones estructurales para la sostenibilidad de la institución a futuro.

Situación de la Seguridad Social

En enero de este año 2019, Paúl Granda indicó que la deuda del Estado por salud al Iess asciende a $ 3.000 millones, esta es una de las principales alertas sobre la crisis de la institución.

El IESS considera que todos los sectores deben aportar para que la institución sea sostenible y pueda garantizar las jubilaciones actuales.

Uno de los temas álgidos dentro del gran diálogo nacional y cuya revisión no ha  sido descartada es la tasa de aportación que trabajadores y empleadores pagan al IESS.

Actualmente los empleados en relación de dependencia aportan el 20,60% de su sueldo al Seguro Social. De esa cantidad, el 9,45% corresponde al aporte personal y 11,15% al patronal.

A inicios de año, Granda explicó que la entidad atraviesa por problemas que requieren soluciones de carácter estructural. “Esas decisiones tienen que ser parte de un proceso de acuerdo, de consensos con los diferentes actores de la Seguridad Social”.

El titular del IESS mencionó algunos de los factores por los cuales el Seguro Social se encuentra en apuros.

El primero se presentó en 2008 cuando Ramiro González decidió que los hijos de los afiliados también sean atendidos por el Seguro sin que existiera el financiamiento necesario para garantizar las nuevas atenciones.

El segundo, en 2015, cuando a través de la Ley de Justicia Laboral se eliminó el aporte estatal del 40%. “Esto provocó que el fondo de salud se quedara sin liquidez”, aseguró Granda. Sin embargo, una de las principales concreciones de la actual administración fue descartar esa medida y restituir el aporte estatal.

El desafío para el Seguro Social aún es grande. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en marzo de 2019, a nivel nacional, el 29,2% de empleados se encuentra afiliado al IESS, frente al 58,6% que no tiene ninguna afiliación y el 12,2% que tiene un seguro distinto. (I)

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