Trans piden justicia por agresiones desde 1984

- 18 de mayo de 2019 - 00:00
Las manifestantes trans femeninas marcharon desde La Alameda hasta la Fiscalía. Piden que se investiguen las agresiones que vivieron hace 30 años.
Maria Elena Vaca / EL TELÉGRAFO

El colectivo Coccinelle denunció al Estado, ante la Fiscalía, por graves violaciones a los derechos humanos, a partir del gobierno de León F. Cordero.

“Muñeca” tiene 70 años y toda su vida ha sido víctima de discriminación. No solamente sintió el rechazo de sus amigos y conocidos cuando a los 15 años decidió decirles que se siente mujer. El Estado también le dio la espalda y le tocó empezar no solo desde cero, sino a “punta de golpes”.

“Nos echaron encima al escuadrón volante y no podíamos andar por la calle. Nos llevaban presos por gusto”, recuerda la mujer sobre el gobierno de León Febres-Cordero, en 1984, al que califica como “el más represivo”.

“Muñeca”, que usa una pupera de seda blanca y un pantalón rojo pegado al cuerpo, cuenta que en prisión vivieron más de una violación sexual. Recibieron puntapiés y también burlas.

La mujer es una de los 10 transgéneros que pusieron una denuncia en la Fiscalía en contra del Estado por  graves violaciones a los derechos humanos desde el gobierno de Febres-Cordero (1984-1988) hasta la presidencia de Gustavo Noboa Bejarano (2000-2003) .

En 1984, 30 trans crearon el colectivo Coccinelle, que lleva el nombre de la primera actriz francesa en cambiarse de sexo. De ellos, según “Nebraska”, presidenta de la organización, solo viven 10. “El resto fueron asesinadas”.

Ayer se conmemoró el Día Internacional contra la Homofobia y Transfobia y se animaron a denunciar.

“Purita” Pelayo llevó en sus manos una fotografía de “Pancha”, la antigua secretaría de Coccinelli, quien fue asesinada. En la imagen está semidesnuda, el pantalón desabrochado y el torso descubierto. Jamás se supieron las causas de su deceso.

Pero las agresiones no han sido ajenas para “Purita”. En el gobierno de Abdalá Bucaram (1996-1997), en una medianoche fue obligada a sumergirse hasta la cabeza en la laguna del ingreso a los túneles de San Juan por un grupo de policías que les apuntaban con gas pimienta.

Ahora solo pide “justicia”, que se les reconozca como víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos y “nos hagan una reparación integral”.

Para Pamela Chiribogaabogada de Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh), la denuncia se fundamenta en el testimonio de este grupo de mujeres trans femeninas, que fueron el foco de violencia, tortura,  detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales.

A su criterio, el Estado, si bien reconoció la vulneración de los derechos, nunca investigó los casos. Por ello piden verdad, sanación y reparación para las víctimas.

“Daria La Maraca”, activista del grupo LGBTI, contó que el colectivo Coccinelle regresa luego de 22 años que se despenalizó la homosexualidad en el Ecuador y con una cifra dura: de cada cuatro mujeres trans que conocieron desde 1997, tres están muertas y hasta ahora no se conocen las causas.

“Daria” cree que por todas las agresiones, ese grupo trans perdió sus proyectos de vida y por ello se debe castigar y juzgar por los maltratos que vivieron en esa época.

María Jacinta sufrió humillaciones desde los 24 años, cuando no podía salir a la calle porque era maltratada.

Sin embargo, “Daria” detalló que las agresiones continúan y que el 26 de febrero de este año fue asesinada “Vera” una peluquera trans en el sector de La Alameda; y el 11 de mayo, en La Mariscal, cinco trans fueron maltratadas y vejadas con gas y toletes por agentes policiales. (I)  

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