Si a Giovanny Andrade le pusieron escopolamina en el café ¿por qué no presentó la denuncia?

El presidente del Colegio de Médicos de Pichincha asegura que Andrade no tuvo síntomas
21 de enero de 2021 19:36

El representante por Unión Ecuatoriana, Giovanny Andrade, aseguró que lo drogaron el 17 de enero, durante el debate entre los candidatos a la Presidencia de la República, organizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

"Pensamos que fui, de pronto, puesto escopolamina o alguna droga que me dieron por ahí en un café", afirmó el martes 19 de enero última, en el medio digital La Posta.

Estas declaraciones tuvieron una reacción inmediata en las redes sociales. Hubo gente que expresó su solidaridad; otros manifestaron frases hilarantes e incluso crearon y difundieron memes que aludían a las aseveraciones de Andrade.

Más allá de las reacciones entre los ciudadanos, algunos expertos creen que esa versión fue emitida sin tomar en cuenta ciertas consideraciones legales.
Una de ellas ¿por qué no se denunció inmediatamente el hecho? Expresó un exagente de la Policía Nacional.

El exoficial explicó que la escopolamina se suministra con intención delictiva. Advirtió que este tipo de sustancias permanece en el organismo alrededor de 24 horas y que un ciudadano que asegure públicamente que fue víctima de un acto "debería preocuparse por el curso legal, antes que quejarse en los medios de comunicación", opinó.

En este criterio coincidió María Soledad Recalde, exfiscal de la Unidad de Delitos contra la Propiedad y abogada en libre ejercicio.

La experta advirtió que una persona que asegura haber sido objeto de esta sustancia tiene que acercarse de manera inmediata a la Fiscalía, al menos en un plazo de 24 horas, que es el lapso en el que la víctima recobra la conciencia.

Manuel Rosero, doctor en Jurisprudencia, explicó que el Código Orgánico Integral Penal (COIP) habla de que quien tiene conocimiento sobre un delito tiene que poner la acusación. En el caso del candidato Andrade, "era una obligación presentar una denuncia ante la Fiscalía para que se investiguen los hechos que está asegurando", expresó. No obstante, Rosero advirtió que es un derecho de la víctima a presentar o no la denuncia.

No hubo síntomas relacionados con la escopolamina
En el día del debate, los presentadores consultaron a Andrade sobre su propuesta de política pública en derechos sexuales y reproductivos con enfoque en las mujeres y niñas ecuatorianas víctimas de violación.

A lo que el candidato respondió: "Debemos ver cómo está cada familia, regularizada, guiada, mirada desde el Estado ecuatoriano. Debemos ver esos niños, por qué razón tienen relaciones sexuales tan tempranas, debemos ver por qué los niños salen de su casa y tienen que cuidarse de los violadores. Debemos ver de los niños en qué están encaminados, por dónde están...".

En las declaraciones al medio digital, Andrade aseguró que perdió el contexto por completo. "No sabía dónde estaba, no sabía qué leer", dijo.

Esta afirmación genera dudas para otros especialistas. Víctor Manuel Álvarez, presidente del Colegio Médico de Pichincha, explicó que con la escopolamina -suministrada en dosis adecuadas- la víctima reduce su autocontrol, sufre pérdida de reacción o de defenderse, también desaparece la ejecución de comandos verbales. "Se convierte en una persona dócil", dijo.

Esta sustancia, además afecta al sistema nervioso central y cuando la dosis es excesiva puede causar problemas de intoxicación, pérdida de conciencia e incluso la muerte.

A decir de Álvarez, es fácil darse cuenta cuando una persona está "escopolaminada". "La víctima no tiene coordinación en el habla, su expresión verbal es lenta y las palabras son difíciles de entender", indicó.

Con ese antecedente, el experto puso en duda las declaraciones de Andrade. Aseguró que vio el debate. A su criterio, el candidato no presentó ningún síntoma relacionado a los efectos de escopolamina. "Tenía su expresión normal, contestaba de una manera adecuada. No tenía sintomatología", aseguró.

Más bien advirtió que Andrade tuvo una declaración lúcida. "No estuvieron deteriorados sus comandos verbales ni sus comandos mentales. Yo creo que eso fue una situación política, una pantalla para justificar su presentación", opinó.

El postulante aseguró que el efecto de la sustancia que consumió duró alrededor de 40 minutos. En declaraciones al medio La Posta, dijo que el martes (dos días después del debate) se iba a someter a un análisis de sangre para confirmar si fue o no intoxicado. Aunque no descartó que le hayan dominado "el estrés o los nervios".

Diario EL TELÉGRAFO buscó la versión del candidato presidencial. Llamó a su teléfono celular y se le consultó vía mensaje si ya se sometió a un examen médico o si ya presentó la denuncia, pero nunca respondió. El responsable de Comunicación de Unión Ecuatoriana aseguró que este miércoles 20 de enero (tres días después del debate) Andrade se sometió a un chequeo médico.

A criterio de Sebastián Mantilla Baca, director del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos (Celaep), esas declaraciones solo fueron para llamar la atención de la opinión pública. "Es un candidato que no tiene ninguna posibilidad, no le fue bien en los debates y no ha llamado la atención con sus planteamientos", dijo.

El experto reiteró que se trató de una declaración para que los medios de comunicación le tomen en cuenta, aunque se convirtió en un tema tendencia en redes sociales y se posesionó en memes. "Existe mucho cansancio de todo lo que es la política y en ese escenario, no creo que logre mucho", opinó Mantilla.

¿Cuál es el proceso de una denuncia en estos casos?
La abogada Recalde explicó que en la Unidad de Flagrancia se practica un reconocimiento médico legal y se dispone una pericia para determinar si la persona fue realmente intoxicada y qué tipo de sustancia tiene en su organismo.

Recalde reconoció que los casos de escopolamina son frecuentes y casi todos son con finalidades de robo. "Generalmente les dan a través de bebidas; pierden la voluntad, pero no el movimiento y hacen lo que se les ordena", explicó.

Luego del efecto se dan cuenta de lo que han hecho. De ahí la necesidad de poner una queja para solucionar el conflicto en el que se encuentran.

El exagente de la Policía informó que entre 2019 y 2020 se han realizado alrededor de 30 bandas de “dulces sueños”, la mayoría ha sido desarticulada en Quito y Guayaquil. En Quito, las operaciones de esas bandas se han ejecutado en los sectores de La Mariscal y el Centro Histórico.

En casi todas estas organizaciones delictivas están involucradas mujeres, ya que son empleadas para acercarse a hombres, potenciales víctimas. (I)

Las más leídas