Proxeneta de niña es investigada por otro caso en Durán

- 20 de agosto de 2018 - 00:00
En esta zona de Durán vive la víctima y las supuestas agresoras. A la izq. Coop.5 de Junio y al frente la Oramas G.
Foto: Karla Naranjo / El Telégrafo

La Fiscalía indaga la existencia de una red de trata de personas que operaría en cantones de Guayas. La mujer, alias “La Búha” sería una cabecilla del grupo delictivo.

Una de las dos mujeres detenidas por supuestamente prostituir a “Teresa”, de 12 años, en un mercado de Guayaquil es investigada por otro caso similar ocurrido en el cantón Durán.

La sospechosa es conocida con el alias “La Búha”, quien supuestamente reclutaba a niñas para explotarlas sexualmente.

Ella y Yisel guardan prisión preventiva desde el  5 de agosto por el delito de trata de personas, tipificado en el artículo 91 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), sancionado en el art. 92 con una pena que oscila 16 a 19 años de privación de libertad.

Fabrizzio Neira, fiscal encargado del caso, indicó que “La Búha” supuestamente engañaba a las menores y las entregaba a hombres adultos para que tengan relaciones sexuales con ellas. “En este caso específico, a “Teresa” la llevaban desde Durán al mercado de Guayaquil. Allí pagaban $ 10 por el contacto sexual, de los cuales le daban $ 2 a la niña”.

Indicó que se investigará qué personas coadyuvaron al cometimiento del acto ilícito. Además, se verificarán los videos de las cámaras de seguridad para determinar quiénes solicitaron este servicio en aproximadamente seis meses, según la versión de la menor.

“También se estableció que fue contagiada de enfermedades de transmisión sexual y que no está embarazada”, manifestó el funcionario de Fedoti.

“Teresa” permanece en una casa de protección, al igual que uno de sus hermanos. Este último porque recibió amenazas de muerte por uno de los familiares de quienes están presos.

El fiscal dijo que Yisel trabajaba con “La Búha” y ayudaba a engañar a las víctimas, pero es probable que exista una red de personas dedicadas a este delito.

“Las perjudicadas son de escasos recursos económicos, desprotegidas y eran engañadas. En el caso específico de la menor, viene de un hogar disfuncional, padres separados, el progenitor trabaja todo el día y tiene problemas de consumo de alcohol. Los menores pasan prácticamente a la buena de Dios”, indicó.

“La Búha” es investigada en un caso descubierto en julio de este año, en el mercado de Durán. Una menor fue rescatada en el sitio. El individuo que utilizó los servicios sexuales de la víctima fue capturado y procesado en ese cantón por violación.

El mismo modus operandi. La niña supuestamente fue llevada al sitio por “La Búha, por eso aquí también se indaga trata de personas”, mencionó Neira.

La casa de “Teresa” es pequeña, de una planta. Su interior luce abarrotado de cosas que parecen inservibles, pero que al padre de ella le ayudan a mantenerse, pues es reciclador.

La fachada bicolor está recubierta por capas del polvo que se levanta de la amplia calle sin pavimentar que divide las cooperativas 5 de Junio y Oramas González, en el cantón Durán.

Ana, madre de la menor, asegura que la sospechosa usaba a la hija (de la misma edad que la suya) como “carnada” para cometer ese delito.

Recordó que una vez “Teresa” llegó con fundas de legumbres. “Yo le pregunté que cómo había comprado eso, si no tiene dinero. Me contestó que la señora Yisel se lo había regalado y que no me preocupara”.

Ana se separó del padre de “Teresa” y por eso perdió el contacto con sus hijos. Un día un morador le contó que los vecinos le pegaban a “Teresa” porque no quería que la prostituyeran. La obligaban y la drogaban. Antes no me contó nada, a lo mejor estaba amenazada”, aseguró la progenitora.

La mujer cree en el testimonio de su hija, sobre todo, por las amenazas que recibió con arma de fuego uno de sus vástagos por denunciar el delito. “A mí también me llamaron y me advirtieron que retire la denuncia”.

Un vecino de la víctima, quien prefirió no decir su nombre, contó que en abril vio como afuera de la casa de una de las sospechosas maltrataban a “Teresa”. “Le dieron planazos. La niña decía que ya no quería ir con ellos. Ahora en el barrio estamos amenazados porque dicen que aquí hubo un ‘sapo’ y por eso cayeron presas”. Otra moradora también dijo tener miedo porque los amenazan de muerte.

Carlos Fuel, jefe zonal de la Dirección Nacional de Policía Especializa en Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen), manifestó que este caso servirá como una alerta a entidades estatales y a los padres. “Muchas veces tenemos la concepción de que el niño miente, pero no es así”.

El oficial informó que las investigaciones continuarán para establecer si existen más víctimas de esta banda dedicada a prostituir a menores. (I)

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