Familia de Angie Carrillo espera justicia en su caso

- 05 de mayo de 2016 - 16:26
Foto: Archivo

Angie Carrillo Labanda, joven estudiante, cuyo cuerpo fue hallado el último miércoles en el sector de Carcelén, norte de Quito, era una chica que tenía muchos sueños que cumplir como cualquiera de su generación.   Estaba reportada como desaparecida desde el 28 de enero de 2014.

Con apenas 19 años, en el año 2013 se había mudado a la ciudad de Riobamba, para vivir junto a su madre, Yadira Labanda, y sus cuatro hermanos menores. Su objetivo, estudiar la carrera de Medicina, en la Escuela Politécnica del Chimborazo (Espoch).

Su tiempo de adolescencia la pasó en la ciudad de Lago Agrio (Sucumbíos), junto a su padre, Romaneli Carrillo. Allí estudió en el Colegio Amazonas, donde se destacó como estudiante, llegando a ser la abanderada del plantel. Angie soñaba con graduarse en la carrera de medicina, y ser una buena profesional en esa rama. Lamentablemente no pudo cumplirlo, porque su vida fue arrebatada.

Su progenitora, Yadira Labanda, es un ejemplo de amor de madre, y lucha constante, pues ella no descansó ni claudicó en la búsqueda hasta conocer la verdad. En total fueron dos años meses, tres meses y seis días.

Yadira Labanda, que también es madre de otros cuatro hijos, no dudó en mudarse a Quito en 2015, para estar pendiente de la investigación de su hija Angie Carrillo, que en ese momento, se convirtió en un caso de desaparición en el país.  En todo este tiempo, participó en todas las diligencias del caso, así como en los plantones en asociaciones de desaparecidos, como ASFADEC, Desendor, entre otras iniciativas.

Las investigaciones siempre apuntaron a Bryan V, ex novio de Angie, como el principal sospechoso de su desaparición. El joven, estudiante de arquitectura, se encuentra desde la noche del miércoles con prisión preventiva, luego de la formulación de cargos por asesinato efectuado en la Unidad de Flagrancias de Quito.

Bryan V, quien participó en la reconstrucción de los hechos realizada entre el martes y miércoles, admitió a las autoridades que mantuvo una discusión con ella, y luego la asesinó, y la enterró.

Ahora, Yadira Labanda, y su familia, solo desean y aspiran que se haga justicia.   “Pido como madre, justicia para mi hija, la pena máxima, que el crimen no quede en la impunidad. Ella estaba embarazada de seis semanas”, manifestó conmovida.

Para el Crnel Víctor Aráuz, jefe de la Dinased, el móvil de este caso sería de carácter sentimental. “Entiendo que la señorita Carrillo tenía la intención de terminar esa relación. Aparentemente, el muchacho no lo aceptaba”, afirmó a los medios. (I)

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