Las lluvias dejan un muerto y daños en Manabí y Esmeraldas

13 de marzo de 2013 00:00

Tras cinco horas de lluvia en el sector San José de Chamanga, del cantón Pedernales (Manabí), los sitios La Violeta, Marco, Cheve Abajo, Veche, Entrada de Pambilar y Chindul, quedaron bajo el fango.

Con la crecida de  ríos, la corriente arrastró viviendas, complejos turísticos, piscinas camaroneras, granjas y enseres domésticos. Además, se confirmó la muerte de Evangelino Castro, quien fue arrastrado por las aguas cuando intentaba salvar algo de su camaronera.

El alcalde Manuel Isidro Panezo, presidente del COE local, acudió al lugar  para constatar los daños y analizar la situación, la más grave en su tipo desde hace 55 años, según los habitantes y autoridades.

Así también la vía que comunica a Pedernales con Esmeraldas sufrió varios deslizamientos. Maquinaria del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) realizó la limpieza del material caído para evitar el aislamiento total de la zona.   

En tanto Pueblito de Río Grande, zona ubicada en la parte baja de Chone, sufrió ayer los efectos de la crecida del Río Grande, uno de los afluentes del cauce que presta su nombre al cantón manabita.

Las intensas lluvias caídas en la madrugada y mañana del martes provocaron el aumento del nivel de las aguas e inundaciones que afectaron a varias edificaciones de la zona, incluido el dispensario médico del Seguro Social Campesino.

De igual manera se acentuaba la preocupación por el incremento del caudal del Río Mosquito, otro de los tributarios del Chone. En esa situación, alrededor de las 11:45 de ayer se escuchó la sirena del Cuerpo de Bomberos, anunciando el ingreso de agua proveniente del río a la urbe litoral  a través del sistema de alcantarillado.

Asimismo, agricultores de San Bartolo de Charapotó (cantón Sucre), en la misma provincia de Manabí, han perdido gran parte de sus cultivos debido a las inundaciones que se presentan desde el domingo en la zona. Esto a pesar de que en el área no ha llovido en los últimos días. No obstante, como afirmó el jefe de los bomberos de Charapotó, Joaquín Delgado, el sector siempre resulta afectado 24 o 48 horas después de que llueve con intensidad en las áreas de Santa Ana y Portoviejo.

Yolanda Chávez, presidenta de la comunidad San Bartolo, aseguró que hasta ahora se han perdido más de 20 hectáreas de arroz y más de treinta  viviendas se  encuentran inundadas.

Lluvias en Esmeraldas

Entre tanto, seis comunidades rurales del cantón Quinindé (Esmeraldas) quedaron incomunicadas desde la madrugada de ayer a causa de la rotura del camino vecinal Unión Manabita – Santa Rosa.

La creciente del estero arrastró palizadas y rompió la tubería del sistema de alcantarillado, dijo el agricultor Franklin Cedeño. Buses con pasajeros y camiones con carga de palma africana y de ciclo corto se quedaron varados en el camino vecinal a la espera de que la situación se solucione.

Fabián Solano, dirigente comunitario, reportó sobre varios deslizamientos de tierra a lo largo de esa vía rural. Mientras en la comunidad Naranjal de los Chachis, también en Quinindé, los caminos se encuentran afectados por el invierno.

En dichas circunstancias, los alcaldes de los cantones esmeraldeños Quinindé, Eloy Alfaro, Muisne y Río Verde solicitaron a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) la declaratoria de emergencia. Las autoridades esperan con esto obtener recursos para la construcción de muros de contención, de escolleras y reubicación de viviendas asentadas en zonas de riesgo.

El gobernador Rafael Lemos dijo que esas necesidades serán expuestas en la cita de  Comités de Operaciones Emergentes (COE) que se realizará en la SNGR hoy en Guayaquil. “Son obras de prevención y mitigación que reclaman esos cantones, pero la solución es reubicar a las familias asentadas a orillas de los ríos, el mar y las laderas”, dijo Guillermo Prado, director provincial de la SNGR.

EN HUAQUILLAS LIMPIAN QUEBRADAS Y CANALES

Con el fin de evitar inundaciones a consecuencia de los aguaceros que caen en  El Oro, el Municipio de Huaquillas ejecuta la limpieza de los 15 km de quebradas y canales que atraviesan la ciudad.

Al menos el 80% de esa extensión ya ha sido despejada de los desperdicios y palizadas que taponan los desfogaderos. En las ciudadelas 18 de Noviembre, Las Orquídeas, Los Israelitas, así como en los barrios Primero de Octubre, San Francisco, Jaime Roldós y 8 de Septiembre, la maquinaria del Cabildo sacó las malezas y los sedimentos que impiden el paso del fluido.

“El objetivo es evitar que las familias cuyas casas están en los barrios bajos puedan resultar afectadas”, dijo el alcalde Manuel Aguirre, quien recordó que la ciudad se alista también para un simulacro de desastre por tsunami.

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