Las PROMESAS MUNICIPALES LLEVAN HASTA 2 AÑOS SIN SER CUMPLIDAS

4 barrios esperan la reparación de sus calles (Galería)

Las PROMESAS MUNICIPALES LLEVAN HASTA 2 AÑOS SIN SER CUMPLIDAS
09 de marzo de 2015 00:00

El fin de semana para Blanca Armijos es la oportunidad para ganar dinero extra. Ella, quien es residente de la cooperativa Pobladores Sin Tierra, comercia comida en el suburbio de Guayaquil.

En su vivienda coloca una pequeña mesa para que los clientes vean y compren sus productos alimenticios. Pero cuando llueve, como ha ocurrido en los últimos días en el puerto principal, su negocio y su vida cotidiana no van bien.

Todo porque las calles de su barrio aún no han sido pavimentadas ni asfaltadas por el Municipio de Guayaquil.

En la manzana 5 de Pobladores Sin Tierra, luego de los aguaceros se forman pozas que cubren el ancho de lo que fue una vía. “En esos días no se puede caminar porque todo esto se llena de agua”, se queja.

El problema se repite por varias cuadras, cerca de la estación de la ruta 103. Los vecinos tienen que buscar los bordes de las calles para transitar, pues en el centro hay líquido represado durante días.

Buses, autos livianos y tricimotos hacen acrobacias para poder circular por la zona. “Como los carros se dañan, tememos que los buses ya no quieran ingresar. Los colectivos nos dejan cerca del barrio y nos evitan caminar por tramos inseguros”, expresa la vecina.

Según los moradores, hace 2 años el Cabildo porteño les prometió el arreglo, pero hasta el momento no se ha solucionado.

En la cooperativa Miami Beach, en el sur del cantón, se repite el problema de vialidad. La calle 8 de Agosto, entre la Cuarta y la Quinta, también presentan hundimientos en los que se ocumula el líquido.

En la calle Manuel Rendón de Urdesa, en el norte de la ciudad, los conductores tienen que esquivar carriles que lucen tramos destruidos.

La vecina Gloria Bazurto cuenta que los peatones no pueden salir de sus viviendas sin ser salpicados de lodo. “Los automotores que ruedan por sector nos chispean el agua sucia”, describe la residente.

Además, cuentan los moradores, en el invierno se producen inundaciones en el sector. “En el Municipio nos dijeron que esperemos un año para arreglar la calle, pero seguimos con el inconveniente”, aclara.

También, en esta etapa invernal  se ha deteriorado más la vía que está al pie de la cooperativa Alegría, en el norte de la ciudad.

En ese tramo, la vía presenta hundimiento. Por esa razón, los automotores, donde hay una loma, deben detenerse súbitamente para poder pasar.

Urdesa, zona residencial de la ciudad, se suma a la lista de ciudadelas sin atención. En la calle Manuel Rendón se evidencia el deterioro.

Los conductores que van por Las Monjas (Urdesa) y giran hacia la izquierda lo primero que encuentran es un hueco cuya extensión llega a 1,5 metros.

Los conductores a esa altura, para evitar daños en los vehículos, solo pueden usar uno de los dos carriles que existen.

La deficiencia se presenta a pesar de que en el artículo 55 del Código de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad) reza que es competencia del Municipio planificar, construir y mantener la vialidad urbana.

Hace un mes, el Cabildo porteño prometió, como parte del Plan de Trabajo 2015-2019, seguir la pavimentación de los barrios populares con asfalto y hormigón y vías con adoquinamiento.