Taxistas protestan y fuerzan a agremiados a parar

- 06 de junio de 2017 - 13:22
Los choferes de taxis que circularon por el malecón Simón Bolívar fueron detenidos por los manifestantes.
Foto: William Orellana / El Telégrafo

Según dirigentes de los conductores, el alcalde Jaime Nebot aceptó todos sus requerimientos, incluso revisión de tarifas.

El tránsito vehicular en el malecón Simón Bolívar fue paralizado aproximadamente 3 horas debido a que decenas de taxistas se tomaron la vía, en el tramo de 10 de Agosto hasta Aguirre, para protestar por la presencia de las operadoras transnacionales que dan el servicio de transporte utilizando automotores no regularizados.

Desde las 07:00, los conductores  se reunieron en puntos como la av. Barcelona, autopista Narcisa de Jesús, Gómez Rendón, y Pío Montúfar y Calicuchima, sectores que se complicaron, por el bloqueo a la libre circulación.

 A las 09:00, aproximadamente, partieron con rumbo a la Municipalidad de Guayaquil y a la Gobernación de Guayas. Mientras que, en las mencionadas dependencias aguardaban contingentes de la Policía, guardia Metropolitana y Autoridad de Tránsito Municipal (ATM).

Reuniones con funcionarios

Mayor control al taxismo informal, restricción a operadoras transnacionales, apoyo a la plataforma ‘Un Taxi’, que no se cobre la segunda revisión técnica vehicular exigida por la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) y revisión de las tarifas fueron los principales requerimientos presentados por la Federación Nacional de Operadoras de Transporte en Taxis del Ecuador (Fedotaxi) al Municipio de Guayaquil y a la Gobernación de Guayas.

Mientras que los dirigentes del gremio se reunían con los funcionarios, en el malecón Simón Bolívar los taxistas que no se sumaron a la paralización fueron forzados a estacionar sus vehículos y apoyar la medida de hecho.

Estos sucesos ocurrieron en presencia de los contingentes enviados por la Policía Nacional, guardia Metropolitana y ATM que estaban en el lugar. El Código Orgánico Integral Penal (COIP), en su artículo 346, sanciona con una reclusión de uno a tres años a quien “impida, entorpezca o paralice la normal prestación de un servicio público”.

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, se reunió a puerta cerrada con representantes del gremio. Al término del encuentro se mostraron satisfechos por los acuerdos alcanzados con el burgomaestre. Jorge Calderón Castro, presidente de Fedotaxi, destacó los compromisos adquiridos por la Alcaldía.

Adicionalmente, los taxistas dijeron que se adoptarán correcciones a su servicio, como la adquisición de minivans para ofrecer este tipo de transporte en puntos de afluencia, como aeropuertos y terminales terrestres.

Por su parte, el gobernador de Guayas, José Francisco Cevallos, se comprometió a hacer llegar los requerimientos a la Agencia Nacional de Tránsito y a la Comisión de Tránsito del Ecuador.

Los transeúntes observaron la protesta y se mostraron contrariados. No tanto por el cierre de la calle sino porque no compartían, la mayoría, la postura del gremio de transporte público.

Galo Bonilla, de Fertisa, ocasionalmente contrata el servicio mediante el sistema de ‘taxi amigo’ llamando a tres operadoras distintas, como Easy Taxy, Fast Lane y Cabify, para trasladarse hacia su domicilio cuando cumple un turno nocturno.

La seguridad es la principal razón por la que usa esta modalidad. Al ser consultado sobre el sistema ‘Taxi Seguro’ que emplean los choferes agremiados aseguró que “no siento que hay garantías, aún se presentan secuestros exprés y delincuencia”.

Sin embargo, los motivos de preferencia van más allá del confort del aire acondicionado, buen estado de los vehículos y la seguridad. A pocas cuadras de la protesta, Martina González pagaba una carrera de $ 3 al conductor de un Nissan modelo  antiguo cuya carrocería estaba en regulares condiciones.

¿Por qué abordar un automotor que no compite con las unidades de otras operadoras? La ciudadana contestó que los dueños de estos carros generalmente “cobran más barato, además, no me estoy dirigiendo a zonas peligrosas”, explica.

Mientras que, Juan Pin, quien no piensa como la mayoría, considera que todos los automotores que presten el servicio de transporte deben estar regularizados.

Aunque admitió que, en general, los taxis informales dan un mejor servicio que los legalizados “no es correcto que actúen al margen de la ley. Una cosa es la libre competencia y otra la anarquía”.(I)

 

 

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