Peligro en cerros, latente

26 de enero de 2013 - 00:00

Sectores asentados en los cerros del noroeste de la urbe presentan leves deslizamientos de tierras por las lluvias registradas en los últimos días.

Flor de Bastión, Bastión Popular, El Fortín, Nueva Prosperina y Horizontes del Guerrero, cuyos habitantes tienen dificultades para bajar de los cerros,  actualmente también son intransitables para los vehículos porque se han formado pozas y lodazales.

Leonor Miravá, quien vive hace  dos años en la cima de Nueva Prosperina, en una casa que es sostenida mediante palos clavados en una pendiente, admitió que está consciente del peligro que representa vivir en un sitio así  en época de lluvia. “De momento solo cuento con luz, porque para el agua necesito bajar y cogerla con un balde”, comentó Miravá, quien habita en el sector junto con su hijo, de 4 años.

El año pasado, la Dirección Provincial de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) identificó en esas zonas a cerca de 2.000 familias (en promedio integrada por cinco personas) afectadas por el invierno, especialmente por las inundaciones y los deslizamientos de tierra.

Entre las zonas identificadas están Lomas de la Florida, Nueva Prosperina, Flor de Bastión, Bastión Popular y Mapasingue Este.

Entonces, Eduardo Metz, director provincial de la SNGR, advirtió que los sitios señalados son inseguros y no son aptos para construir viviendas. Pese a ello, este medio constató que las autoridades seccionales no han realizado las gestiones en esos sitios para evitar pérdidas humanas. “Con la saturación del suelo, a causa de las precipitaciones, las estructuras del terreno colapsan y se deslizan”, señaló el funcionario.

El año pasado una mujer y su pequeña hija fallecieron en el bloque 3 de Flor de Bastión, luego de que un deslave, provocado por un aguacero del 27 de enero, cayera sobre la casa en la que vivían.

Luis Anchundia, del bloque 10, siempre recuerda aquel incidente y cuestionó que la pavimentación y atención del Municipio de Guayaquil solo llegue “por partes”. “Aún falta el alcantarillado y en varios lugares altos aún no llega la pavimentación y la tierra se desliza a los lugares en donde sí la hay”.

Ayer, previo a la llegada del alcalde Jaime Nebot a Nueva Prosperina para   entregar las instalaciones de guías domiciliarias de agua potable, el líquido salió sin control sobre la calle por varios minutos, lo que generó lodo en varios tramos.

Mientras que en El Fortín y Horizontes del Guerrero, la falta de pavimentación ha causado  que en varios tramos se formaran zanjas difíciles de transitar.

En lo que va del año 2013 no se han registrado incidentes, como derrumbes de viviendas, aunque en varias zonas del norte y noroeste comienzan los problemas.

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