Los malls de la urbe no tienen pasos peatonales

23 de junio de 2011 - 00:00

En la actualidad Guayaquil cuenta con 11 mega centros comerciales y próximamente entrará a funcionar uno nuevo, al norte de la urbe. Pero la mayoría (6) tiene deficiencia de pasos peatonales para los transeúntes que circulan por la zona.

En un recorrido que realizó este Diario por los malls de la ciudad observó que la inexistencia de pasos de seguridad en las inmediaciones de los centros comerciales  pone en peligro la integridad física de los transeúntes, sobre todo entre las 13:00 y 19:00, lapso en que se torna más complicado cruzar de una acera a  otra.

El déficit de puentes elevados se registra en casi todos los  centros comerciales. En San Marino, del lado de la Av. Francisco de Orellena, no hay uno. En el Policentro, en la Av. que da a la ciudadela Kennedy, no existe este tipo de infraestructura; en Mall de Sol, frente a la entrada,  hay un semáforo, pero los usuarios deben esperar varios minutos antes de poder cruzar la Av. Juan Tanca Marengo.

Igual situación se registra en el Mall del Sur, donde los usuarios deben caminar alrededor de 200 metros hasta la esquina del semáforo, en dirección al hospital Teodoro Maldonado Carbo, o dirigirse hasta el paso peatonal localizado a 500 metros del centro comercial, por lo que varios peatones optan por cruzar la vía sorteando los automotores.

En el Hipermarket de la Francisco de Orellana, Río Centro Entre Ríos y Village Plaza en Samborondón, y Rotonda en Alborada, tampoco hay pasos peatonales en sus inmediaciones.

Para  Fernando Coronel, transeúnte que con desesperación intentaba cruzar  al San Marino, los pasos peatonales “son necesarios por la gran afluencia de autos que atraviesan los centros comerciales”.

Jorge Velasco y Enrique Fariña, que se aprestaban a cruzar la vía que da al Mall del Sol, por el lado de la Av. Juan Tanca Marengo,   concordaron en la necesidad de construir varias de estas infraestructuras, pues señalan que los “pasos cebra son irrespetados por los conductores y muchas de las veces son niños o personas de la tercera edad quienes tienen que cruzar de una acera a la otra”.

Responsabilidad

El artículo 11 de la Ley Orgánica de Régimen Municipal señala que “a la municipalidad le corresponde, cumpliendo con los fines que le son esenciales, satisfacer las necesidades colectivas del vecindario, especialmente las derivadas de la convivencia urbana cuya atención no competa a otros organismos gubernativos”.
Mientras que el artículo 14, en su punto 11, señala que son funciones primordiales del municipio “planificar, coordinar y ejecutar planes y programas de prevención y atención social”.

Sobre el tema,  la urbanista Rosa Rada, decana de la Facultad de Urbanismo de la Universidad Católica de Guayaquil, señala que la responsabilidad de construir los pasos peatonales es del Municipio, pues estos sirven “para proteger al peatón, para que sin ningún riesgo pueda atravesar las calzadas evitando el contacto con los vehículos”.
Reitera que si bien el cabildo es el principal responsable, “hay acciones proactivas donde la sociedad guayaquileña propone obras que considera necesarias y el Municipio tiene la potestad de acogerlas y emprender en ella o rechazarlas”.

Para el decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Guayaquil,  Jorge  Cabello Farah, la existencia de los pasos peatonales debe estar vinculada necesariamente a la seguridad policial para quienes utilizan estas infraestructuras.

Este catedrático indicó que  dos entidades tienen competencia en la colocación de los puentes elevados:  el Municipio tiene la responsabilidad de construirlos; y el Estado de garantizar la seguridad de quienes los utilizan.

Sanciones

El artículo 139 de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, referente a las contravenciones leves de primera clase, sanciona con multa equivalente al 5% de la remuneración básica unificada del trabajador en general a “los peatones que en las vías públicas no transiten por las aceras o sitios de seguridad destinados para el efecto”.

Por ello, el artículo 199 recomienda que  “los peatones deberán atravesar las calles por los cruces cebra y pasos elevados o deprimidos”.

Sobre el tema,   la arquitecta Rada indica que  se han construido pasos peatonales, pero no en la cantidad que la ciudadanía requiere.

Además, manifiesta que  los pasos elevados deben responder a las necesidades del peatón, donde se incluye las personas con discapacidad.

Ella cita como ejemplo el paso que está a la altura de la terminal aérea, “que tiene rampa y que facilita el acceso a  las personas con movilidad reducida”.

Cabello observa que todavía   existe entre la gente de la ciudad la idiosincrasia de  no utilizarlos para cruzar la vías, aún a costa de su propia vida.

Este medio de comunicación se contactó con el Municipio para obtener su versión sobre la escasez de pasos peatonales, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo  respuesta.

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