Para una programación en el estadio atahualpa se dispone de aproximadamente 400 personas

La huelga afecta al negocio informal

- 27 de julio de 2014 - 00:00
Isabel Catota pertenece a la Asociación Amazonas, que se dedica al cuidado de autos fuera del Atahualpa. En un fin de semana puede ganar hasta $ 25. Foto: Álvaro Pérez.

Para una programación en el estadio atahualpa se dispone de aproximadamente 400 personas

El fútbol ecuatoriano genera $ 299.704 semanales por concepto de taquilla y esa cantidad de dinero dejó de moverse por la huelga de futbolistas. Pero el impacto económico de esta medida no solo afecta a los clubes, sino a los negocios que se mueven alrededor.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2013 los aficionados gastaron 1’198.817 mensuales en entradas a estadios, en la encuesta nacional de ingresos y gastos de los hogares urbanos y rurales. Eso significa que se gastó en boletos $ 12,08 mensuales en promedio por hogar.

Para algunos clubes, la taquilla no representa un porcentaje alto en el presupuesto anual. Por ejemplo, Universidad Católica, en un partido no muy atractivo, puede congregar unas 200 personas. El miércoles pasado debía enfrentar a Mushuc Runa y representaba un partido con menor afluencia, por lo que habría percibido unos $ 1.500. Para este encuentro estaba previsto que salgan a la venta unas 500 entradas.

Galo Barreto, gerente de AFNA, comentó que para cada programación se dispone de 400 personas para la logística y otras actividades, entre la Policía que custodia la seguridad, quienes controlan las puertas de ingreso, los vendedores dentro del escenario y los encargados de las boleterías.

Sin embargo, los más afectados en medio de esta problemática son las personas de los negocios informales. La reventa es uno de ellos y en Pichincha existe la Asociación de Vendedores de Entradas para Espectáculos Públicos. Édgar Benavides, presidente vitalicio de este grupo, señaló que el 80% de los miembros (120 socios) vive de la reventa. “Somos personas de la tercera edad que no podemos conseguir un trabajo regular. Esta paralización llegó en mala hora, a pesar de que somos conscientes de que los futbolistas reclaman lo justo”, dijo Benavides.

Roberto Salas, quien labora en el bar del estadio Olímpico Atahualpa, señaló que un domingo de fútbol puede generar hasta $ 200 en la venta de empanadas de morocho y otros platos típicos. Durante el Mundial tuvo la idea de vender a domicilio las empanadas y eso le ayudó a no dejar de percibir dinero durante la Copa. Él es la cuarta generación en el conocido bar El Quinde en la tribuna del Atahualpa.

En el negocio informal, la organización más grande es la de la Asociación de Vendedores. En Quito son 200 socios y de lo que ellos perciben viven unas 500 familias. “Con estos problemas a veces nos toca buscar otras plazas e ir fuera de la ciudad. Para muchos, esta es la única fuente de ingresos”, dijo Carmen Díaz, presidenta de la Asociación. Ella confirmó que cada vendedor logra entre $ 30 y $ 50 por encuentro, según la asistencia.

Los medios de comunicación no tienen una afectación mayor. Las radios, por ejemplo, tienen ya negociado con anterioridad las pautas publicitarias que van a transmitir durante los partidos. A pesar de que no se jugaron las jornadas 21 y 22 en las fechas establecidas, no dejarán de jugarse y por solo atrasarse una semana los compromisos adquiridos con las empresas podrán cumplirse. En los canales de televisión la situación es similar.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Tags:
Enlace corto: