Selecciones de Francia y Croacia fueron cobijadas por sus hinchadas

- 17 de julio de 2018 - 00:00
El volante francés Paul Pogba (izq.) anima a los aficionados en su visita al Palacio del Elíseo, donde los recibió el presidente Emmanuel Macron (centro).
Foto: AFP

Francia aterrizó ayer en París con la Copa del Mundo y siguió con las celebraciones en los Campos Elíseos y también con el presidente Emmanuel Macron. Mientras que la selección croata fue recibida por una gran multitud en Zagreb.

Los jugadores de la selección francesa de fútbol regresaron a casa, donde continúan los festejos por el título mundial conquistado el domingo en Moscú, especialmente un baño de masas en los Campos Elíseos.

Después de despegar de Rusia pasadas las 11:30, con una hora de retraso sobre lo previsto, el avión que traía de vuelta a los “Bleus” aterrizó poco antes de las 17:00 locales en el aeropuerto de Roissy, en la periferia norte de París.

Los bomberos los recibieron con un water salute o arco monumental con chorros de agua, para darles una bienvenida con honores.

El capitán Hugo Lloris, con el trofeo en la mano, y el seleccionador Didier Deschamps salieron los primeros del avión. Fueron recibidos por la ministra de Deportes, Laura Flessel, mientras el personal del aeropuerto cantaba merci, les Bleus (gracias, Bleus).

A partir de esta llegada empezaba una agenda cargada para el equipo campeón del mundo.

En un autobús decorado con 2 estrellas y con la mención “Campeón del mundo” se dirigieron hasta los Campos Elíseos.

En otro autobús, descubierto esta vez, bajaron hasta la emblemática avenida desde la plaza del Arco del Triunfo, como hicieron hace 2 décadas en el mismo lugar, un 13 de julio de 1998, los “Bleus” campeones del Mundial de aquel año, entonces aclamados por medio millón de personas.

Los Campos Elíseos ya habían sido punto de reunión el domingo de los hinchas.

Los seleccionados croatas recorrieron las calles de Zagreb y lucieron sus medallas de subcampeones del mundo ante los miles de aficionados.

Ayer, una multitud con los colores nacionales, azul-blanco-rojo, se reunía de nuevo en el lugar, en un día soleado y caluroso.

“Estamos muy orgullosos de este equipo, ¡son nuestros jugadores!”, se entusiasmaba Priscilla Lagneux, que había llegado al lugar con amigos unas horas antes. “Teníamos que verles y la Copa también”, explica esta mujer de 28 años, que esperaba poder ver de cerca a su jugador favorito, Paul Pogba.

Después del desfile, los “Bleus” fueron recibidos por el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo, donde varios jóvenes estaban invitados a presenciar la recepción oficial, antes de que los jugadores se dirijan al hotel Crillon, en la plaza de la Concordia, para continuar la fiesta.

Macron y su esposa Brigitte, presentes en el palco del estadio Luzhniki en Moscú el domingo, ya pudieron felicitar a los jugadores en el vestuario.

Los jugadores serán condecorados con la Legión de Honor por los servicios prestados al país, como ya ocurrió con los integrantes de la selección que ganó el Mundial en 1998.

Zagreb, de blanco y rojo
Una ciudad vestida de rojo y blanco: sin abandonar la euforia pese a la derrota en la final del Mundial el domingo ante Francia (4-2), Zagreb recibió ayer a la selección nacional de fútbol, de regreso al país tras el histórico subcampeonato en Rusia 2018.

“¡Levanten las manos! ¡Croaaaaacia!”, grita un animador a la multitud mientras el avión de los jugadores, escoltado a la entrada en el espacio aéreo croata por 2 Mig-21 de la Fuerza Aérea, sobrevuela la plaza Jelacic, donde decenas de miles de personas llevan horas reunidas, para ver de cerca a Luka Modric, Ivan Rakitic y compañía.

Tras pasar un arco de agua preparado por los bomberos del aeropuerto Franjo Tudjman, llega el desembarque del aparato.

En las pantallas se ve a Modric en la pasarela del avión y la multitud que le espera en la plaza central de Zagreb lo celebra.

El animador grita “Luka...” y el resto termina con un atronador “¡Modric!”. Igual con “Mario... ¡Mandzukic!” o “Dejan... ¡Lovren!”.

Más de 100 mil personas se reunieron en las calles del centro de Zagreb para participar en la gran bienvenida a los ‘Vatreni’, según la prensa local. Muchos esperando varias horas, pese al calor.

Los habitantes de Zagreb no recordaban una reunión en la calle de estas dimensiones, desde una manifestación contra Tudjman en 1996 o desde el regreso al país del general Ante Gotovina, absuelto por el Tribunal Penal Internacional de La Haya en 2012, y considerado por los croatas como un héroe de la guerra de independencia contra las fuerzas serbias. (I) 

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