El “Vikingo” no afloja el ritmo y vuelve a marcar

01 de agosto de 2011 - 00:00

Desde enero de 2010, cuando Fernando Giménez arribó para reforzar Emelec, en su discurso siempre hubo  una especie de muletilla: decía que podía jugar de lateral, de carrilero..., pero que prefería ir más arriba.

El mensaje estaba dado, pero por ausencia de jugadores en las dos primeras posiciones, por lo general era tirado unos metros más atrás. Sin embargo, con la llegada de Juan Ramón Carrasco, al banquillo “eléctrico”, el paraguayo por fin fue ubicado de manera regular como a él le gusta, halló su lugar dentro del esquema 4-3-3, junto a Quiroz y Méndez en la media.

Resultado: Cuatro goles en los tres primeros partidos de la segunda etapa. Justamente ayer ante el Manta marcó el último, tras habilitación por derecha del juvenil Dennys Hurtado, lo que significó la victoria 1-0 ante los “atuneros”.

El “Vikingo”se elevó y cabeceó -no de manera colocada, pero sí violenta-, Damián Lanza alcanzó a manotearla, pero la velocidad que había adquirido la pelota hizo que  venciera al golero “celeste” y se incrustara en la portería de la vista (19).

La complejidad de la acción produjo que la hinchada retrasara unas centésimas su celebración, pues pensaban que Lanza, al tocarla, lograría desviarla, mas no fue así y la “Caldera” parecía hervir.

Giménez festejó como es tradición para él: con los brazos elevados al cielo agradeciendo a Dios por la conquista conseguida, mientras en el palco de la General Gómez, Mary Cruz Congo, de 28 años, esposa de Walter Iza; junto con los hijos de ambos, Kerly (9) y Koné (3), gritaban el tanto de los azules.

En la cancha Emelec ponía un cinco fijo:  David Quiroz y por derecha corría un Édison Méndez, quien era el  nexo de la media con los tres hombres de ofensiva que plantó  Carrasco: Roberto Mina, Hurtado e Iza.

El “Kinito” se entendía mejor con el juvenil que por la raya superaba con facilidad a Julio Ayoví. Por su parte, el Manta plantó un 4-3-1-2, con un corpulento Elio Lastra que no le hacía la vida fácil a Fultón Francis, que en pocas ocasiones pudo pasar de la media cancha.

Efrén Mera era uno de los más incisivos, el enganche trataba de distribuir la bola a los delanteros Miguel de Olivera y a un ex Emelec, Luis Miguel Escalada.

Sin embargo, el Manta no era ambicioso y Carrasco demostró haber estudiado bien al rival, José Luis Quiñónez y Eduardo Morante en el centro de la zaga eran unas torres, por su altura (1,82 y 1,88 m, respectivamente), y el “Torito” Escalada no pudo hacer mucho con su 1,76, cuando Mera o Lastra le lanzaban un centro a la cabeza.

Con el pasar de los minutos Iza se animó y ganó la raya de fondo y cada vez que lo hacía, su esposa, Mary Cruz, levantaba las manos junto con sus hijos para animar al “Conejito”.

La pareja tiene 12 años de relación. “Nos conocimos en la tierra de los dos: el Valle del Chota, siempre me gustó que jugara pelota, incluso Koné y Kerly tienen ya su camiseta de Emelec, ellos entienden y alientan a su papá”, dijo Mary Cruz.

En la cancha Iza corría la cancha por izquierda y le cedía un pase milimétrico a la cabeza de Roberto Mina, que la mandó por sobre la portería de Lanza. Y otra vez Mary Cruz se lamentaba. En el segundo tiempo el Manta atacó, tuvo la pelota, pero sus chances no subieron el marcador. Al final, el DT de Emelec reconoció que “se jugó apresurado, pero lo importante es que se ganó”.

Con este resultado Emelec es segundo con 6 puntos (+5), mientras que el Manta es décimo con 3. En las gradas los hinchas ya hablaban del posible nuevo refuerzo de Emelec, José María Franco, delantero procedente del River de su país. Tiene 32 años y quizá llegue el martes.

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