Mayra Montaño: el ‘bombón agridulce’ de la televisión nacional

23 de junio de 2013 - 00:00

“Esa negrita que va caminando. Esa negrita tiene su tumbao, y cuando la gente la va mirando ella baila de la’o, va bien apretao”. Así reza la canción ‘La negra tiene tumbao’, de la fallecida Celia Cruz, que describe perfectamente a Mayra Montaño, más conocida como ‘La bombón’.

Y es que ‘La bombón’ “levanta polvo” por donde camina y llama la atención de hombres y mujeres, grandes o chicos. Su amplia sonrisa y su singular carcajada han hecho uno de los distintivos más singulares de esta mujer que se robó el cariño del pueblo.

Sencilla, carismática y un poco bulliciosa. Esas son las cualidades que desde pequeña se destacaron en ‘La bombón’, quien nació en un hogar humilde de San Lorenzo, en el norte de Esmeraldas.

Su forma de ser no siempre fue del agrado de todos. De niña tenía el apodo de ‘Terremoto’, pues nadie quería verla, ya que era muy traviesa cuando visitaba familiares y amigos.

Con el pasar de los años su personalidad pícara continuó, por lo que en la secundaria sus padres la matricularon en un colegio de monjas para calmar esa hiperactividad innata que les daba muchos dolores de cabeza.

Sin embargo, el remedio fue peor que la enfermedad, pues es precisamente en la época colegial en donde ‘La bombón’ descubre su verdadera pasión: hacer reír a la gente. Lo hizo al ingresar a las obras teatrales que se realizaban en el colegio 26 de Agosto, en el que estudió la secundaria.

A los 15 años migró a Guayaquil, ciudad que le brindó la oportunidad de explotar todo su potencial.

Sin embargo, al llegar se percató de que no todo era como le habían contado, pues fue víctima de racismo de algunas personas que en su momento estaban a su alrededor.

Por ejemplo, recordó que durante la visita a un centro comercial escuchó claramente a la dueña de un almacén decirle a un guardia: “Síguemela a esa negra”, por lo que decidió recorrer todo el mall tienda por tienda. Y así, luego de una hora, finalmente se dirigió al custodio que la vigilaba, y mirándolo a los ojos le dijo: “¿Te gustó el paseo que te di? Aprende a no ser perro de nadie en esta vida”.

‘La bombón’, a pesar de su forma jocosa, siempre ha tenido un carácter muy temperamental, por lo que en tres ocasiones sin miedo alguno se fajó a unos hombres que quisieron sobrepasarse con ella.

A los 18 años, antes de incursionar en el mundo televisivo, esta afroecuatoriana solo conocía el mágico mundo de la radio. Tras los micrófonos emocionaba y hacía reír a muchos. Sin embargo, su imagen no era conocida.

Allí su “sandunga”, creatividad y facilidad de palabras, cautivaron a los oyentes de las radios tropicales, donde se desempeñó por más de 10 años.

Mencionó que nunca estudió comunicación ni efectuó cursos de locución, sino que las palabras le fluyen y les pone emoción, por eso se diferencia del resto de locutores.

“Me gusta hablar lo que a la gente común le interesa, soy la voz de aquellos que no pueden decir lo que sienten a través de los micrófonos o cámaras”, afirmó.

"No me importa que me digan que soy vulgar, yo soy del pueblo y hablo como ellos. Por eso se identifican conmigo"

Su paso a la televisión se dio de una manera sorprendente que ni ella misma se imaginaba.

Los directivos del canal, al ver su interacción perenne con el público y el cariño que le tienen, buscaron sus servicios para situarla como presentadora en el Noticiero Uno junto al periodista Álex Vargas.

La anchor de noticias manifestó que no le gustan las injusticias y si es de meterse en un “pito” por defender a alguien lo hace sin pensarlo dos veces. Es por esta razón que le apodaron en su barrio “la compra pito”.

“Así con esta voz gruesa y peluda, que es la que me ha dado de comer, me escogen y en todo trabajo cuando me quiero ir no me dejan, por eso les digo que mi carta de esclavitud mis ancestros la pagaron hace mucho tiempo con sangre y con sacrificio”, refirió entre risas.

Esta mujer, de no más de 1 metro 65 de estatura, cuenta que cuando se meten con su familia se “engorila”, no soporta que “los suyos” sean agredidos o denigrados por nadie.

“No me importa correr sin zapatos por la calle con tal de defender a los míos”, sostuvo la presentadora de noticias.

Ser ‘La bombón’ y Mayra Montaño es un trabajo difícil pero que disfruta hacerlo.

Mi personaje es una mujer que le gusta que la enamoren, despertar la pasión en hombres como “mi patucho Álex Vargas”, suelta una carcajada.

Sin embargo -aunque no parezca- Mayra es una mujer tímida que le gusta pasar en la casa con su familia disfrutando de películas y mantener un perfil bajo en su vida.

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