Ellos revivieron a los grandes

10 de julio de 2013 - 00:00

Hace unas semanas surgió una polémica en el mundo del espectáculo, pues se dijo que el español Óscar Jaenada, ganador de un Goya, interpretará al insigne mexicano Mario Moreno ‘Cantinflas’.

Algunos actores salieron en protesta indicando que para personificar a una celebridad como ‘Cantinflas’ se necesitaba más que un carisma y facciones similares. ¿Pero cuál es el requisito para interpretar a una gran estrella del cine o la música?

El actor de origen cubano Bernardo Menéndez manifestó que es necesario que posea condiciones histriónicas, es decir que tenga la capacidad de entender los sentimientos del personaje e ir más allá de las características físicas.

Según Bernardo, los rasgos faciales no son tan importantes como parecen, pues el maquillaje puede disimular cualquier imperfección. “Los actores no debemos tener nacionalidad, no importa si el personaje es extranjero. Eso se llama xenofobia”, puntualizó el director del Teatro de la Casa’, de la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas.

Al igual que Jaenada, la intérprete estadounidense -de origen puertorriqueño- Jennifer López fue criticada por los directivos de la película ‘Selena’ al interpretar a la reina del tex-mex en la cinta biográfica de 1997.

Sin embargo, después de ver la película se sorprendieron de la actuación y porte de López como Selena, cambiaron sus opiniones y aceptaron la decisión del director. Jennifer fue nominada al Golden Globe por Mejor Actriz en 1998, catapultando su carrera artística.

La película se destacó por estar hecha dos años después de la muerte de Selena, tiempo muy corto para la realización de este tipo de películas.

La vida del salsero Héctor Lavoe también fue llevada al cine en el 2006. En este caso Marc Anthony lo personificó y narró la vida de un humilde puertorriqueño que migró a Estados Unidos para triunfar en el mundo de la música.

El parecido físico entre ambos artistas se nota a leguas, pero para personificarlo Anthony tuvo que conocer acerca de la vida de Lavoe, sus gustos, gestos y su forma de caminar.

Para la actriz Miriam Murillo el histrión que ponga en escena a un cantante debe tener estudios básicos de teatro. “Deberá saber cantar, vocalizar e interpretar, y para ello tendrá que vivir sumergido en el mundo del artista”, explicó Murillo.

Al igual que Bernardo coincide en que el rostro no lo es todo. Hay que conocer la idiosincrasia y costumbres del personaje a interpretar. Dijo que ni un fanático de cualquier artista podría caracterizar fácilmente sin estudios previos.

El año pasado Lindsay Lohan trabajó duro para meterse en la piel de quien fuese la mujer más bella del mundo, Elizabeth Taylor.

Ambas fueron polémicas, bellísimas y fueron estrellas desde muy jóvenes, con todo lo que eso implica. Sin embargo, la película apunta a retratar en especial la relación entre “la mujer de ojos violeta” y uno de sus amores, tal vez el que fue más trascendente en su vida: Richard Burton.

Lohan dijo que se sentía identificada con Taylor “en muchos niveles”. “Vivir bajo la mirada de la opinión pública, lidiar con el estrés que te genera lo que se dice de uno, si es cierto o no”, señaló.

Sin embargo, algunos medios de comunicación indicaron que la actuación de Lohan como Taylor era una parodia total.

Otros de los famosos que fueron personificados en la gran pantalla por dejar un legado sea este musical, cinematográfico o cultural o educativo han sido Lady Di, conocida como la reina de corazones; Steve Jobs, Frida Kahlo, Ray Charles, entre otros que marcaron un hito en diferentes etapas de la historia.

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