David Bisbal y Jerry Rivera llevaron ‘al delirio’ a su fanaticada

13 de octubre de 2012 - 00:00

A lo largo de esta semana, Guayaquil ha celebrado, a más no poder, sus fiestas de independencia con diferentes conciertos y espectáculos en varios sectores y escenarios.

Mientras en la Feria de Durán, los Enanitos Verdes y Vilma Palma e Vampiros compartían el escenario; y en el Centro de Convenciones Diego ‘El Cigala’ deleitaba a sus seguidores, en Sauces 8, el español David Bisbal y el portorriqueño Jerry Rivera también cantaban a Guayaquil, en un concierto gratuito organizado por la Gobernación de la provincia.

La cita estaba programada para las 20:00, pero no fue hasta las 21:45 que apareció, en el escenario, el intérprete de ‘Ave María’ con la balada ‘Sin mirar atrás’, mientras el público lo recibía con una lluvia de aplausos y gritos.

Seguido cantó ‘Esclavo de tus besos’, que puso a bailar a todos los presentes, especialmente a los que se encontraban en la primera fila, quienes improvisaron una pista de baile, mientras seguían llegando más personas que abarrotaron el sector.

Bisbal rindió un tributo a sus raíces y cantó el tema ‘Andalucía’, mientras hacía gala de sus dotes de bailarín de flamenco.

‘Esta ausencia’, una de las primeras baladas que grabó en su carrera, puso el toque romántico cerca de las 22:30.
El escenario se encendió, con luces multicolores, para acompañar al cantante en temas como ‘Oye el bom bom’, ‘Cómo olvidar’ y ‘Lloraré las penas’. Sin embargo, en medio de esta última la plataforma se apagó y obligó a un receso de 20 minutos.

Después que volvió a subir el español, quien se hizo famoso luego de participar en el reality ‘Operación Triunfo’, comentó que un “encorbatado” había desconectado los enchufes, pero que el problema se resolvió con éxito.

‘Mi Princesa’, ‘El ruido’, ‘Lluvias’ y ‘Besos’ devolvieron el romanticismo a la noche. Las parejas no dejaron de abrazarse, besarse, y uno que otro se profesaban amor eterno, en medio de los gritos de histeria de las seguidoras.
“Gracias Guayaquil por siempre darme la oportunidad de venir y cantarles. En mi corazón, aquí y ahora les tengo para toda la vida”, expresó antes de dar paso a la canción ‘Aquí y ahora’, que fue coreada por todos los asistente.

‘Ave María’ se convirtió en el tema más bailado y cantado de la presentación de Bisbal, quien derrochó con su destreza de danzarín, e hizo piruetas y medias sobre diferentes puntos del escenario.

La calma volvió al interpretar ‘Dígale’, sentado en medio del escenario. Hombres y mujeres, desde sus puestos, no dejaban de fotografiarlo y grabarlo con sus celulares.

Ya cerca de la medianoche, David Bisbal se despedía con ‘Wavin’ Flag’ (ondeando las banderas) que le dio éxito mundial, ya que su tema fue utilizado en varias publicidades y colillas televisivas sobre el Mundial de Fútbol de Sudáfrica. ‘No hay 2 sin 3’ fue el último tema que cantó Bisbal para los guayaquileños.

A las 00:05, el portorriqueño Jerry Rivera se hizo presente con ‘No hieras más mi vida’ y la locura se apoderó del sector. Las mujeres no dejaban de gritar y tirarle besos al intérprete, mientras los caballeros se refrescaban con cervezas.

‘Solo pienso en ti’ y ‘Me estoy enamorando de ti’ tuvieron la misma receptividad que la anterior, tanto así que Rivera caminó hasta la parte de atrás del escenario para agradecer al público que se encontraba en ese sector.

Éxitos que consagraron a este cantante como ‘Qué hay de malo’, ‘Casi un hechizo’ y ‘Esa niña’ fueron acompañadas, de principio a fin, por los espectadores, quienes también se peleaban entre sí para coger la mejor ubicación y ver lo más cerca posible al artista.

‘Oye nena’ y ‘Ese’ fueron la antesala para que el boricua sorprendiera a todos con el pasillo ‘Odiame’, que interpretó Julio Jaramillo. También cantó ‘Tu amor no vale nada’ y ‘Por mucho tiempo’.
“...Amargura, señores, que a veces me da/ la cura resulta más mala que la enfermedad/ Amargura, señores, que a veces me da/ la cura resulta más mala que la enfermedad”, coro del tema ‘La cura’, de  Frankie Ruiz, con la que Jerry Rivera le rindió un homenaje a este cantante, conocido como el ‘Padre de la salsa’.

En la calle, sobre carros y en balcones las personas bailaban y bailaban al ritmo de Rivera, más aún cuando interpretó ‘Mi libertad’, tema que fue el más cantado de la noche.

“Cada vez que vengo a Guayaquil me siento como en casa. La gente aquí me trata como uno más. Gracias por tanto cariño y por ese apoyo que me han dado siempre”, comentó el cantante, mientras se secaba el rostro con una toalla blanca, que era constantemente solicitada por las féminas.

“Papasito”, “Eres hermoso mi rey”, “Estás buenote”, “Quiero llevarte a mi casa”, “Te amo Jerry”, “Muñeco precioso”, fueron algunos de los piropos que le gritaban a Rivera,  los mismos que robaban sonrisas al salsero, haciendo que éste les dedique el tema ‘Esa niña’.

‘Dime tú’ y ‘Cuenta conmigo’ fueron la antesala para que interprete el tema clásico (a capella) que lo lanzó a la fama en 1989, ‘Cara de Niño’, con el que interactuó con sus seguidoras. “Ya no tengo la misma cara de niño de antes”, manifestó Rivera, y un grito ensordecedor de histeria se adueñó del recinto.

“¿Qué les pasa, por qué gritan?”, Se preguntó el artista, segundos antes de quitarse las gafas oscuras que usó durante casi toda su intervención. “Una mujer me dio un golpe antes de venir a Guayaquil”, bromeó el boricua. ‘Cara de niño’ volvió a sonar en su versión original.
‘Amores como el nuestro’ y ‘Vuela muy alto’, los dos éxitos con los que Jerry Rivera cerró su concierto en Guayaquil, ciudad a la que prometió volver pronto.

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