Cerca de 40 legisladores se postulan para mantenerse en el cargo dentro de la Asamblea Nacional

Hay candidatos identificados por antecedentes legales y otros por deficiente desempeño.
20 de enero de 2021 00:00

El Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó los candidatos las 17 listas que se disputarán para ocupar un curul de entre los 137 legisladores.

Son 15 nacionales, 116 provinciales y 6 del extranjero que forman el pleno de la Asamblea Nacional. Además, se van a elegir a cinco parlamentarios principales y cinco suplentes para el periodo 2021-2025.

Las organizaciones políticas han ubicado a sus candidatos como los mejores representantes para alcanzar una mayoría en el Pleno de la Asamblea Nacional, de cara a las elecciones del 7 de febrero de 2021.

Los partidos que forman parte de esta contienda se encuentran Creando Oportunidades (CREO), Partido Social Cristiano (PSC), Sociedad Patriótica, Movimiento Renovación, Unidad Popular, Avanza, SUMA, Ecuatoriano Unido, Pachakutik, Izquierda Democrática (ID), Unión por la Esperanza y el Movimiento Unión Ecuatoriana.

Muchas candidaturas se han repetido en contiendas electorales anteriores. Los postulantes, muestran en su currículo una larga trayectoria: desde abogados, catedráticos, comunicadores, pasando por activistas sociales y hasta. Sin embargo, eso no garantiza que su gestión sea brillante. Hay otros factores que miden su desempeño.

Al menos 37 legisladores buscarán continuar en sus cargos en 2021. De ese número se desprende que 13 pertenecen a Revolución Ciudadana, ocho son del PCS, seis de Alianza PAIS, seis de CREO, tres de Bancada Internacional y uno es ex de Alianza PAIS, según CNE.

Independientemente de cuántas veces se reelijan, los ciudadanos tienen que adentrarse, averiguar cuáles son los roles que han cumplido los candidatos, a decir del experto en temas políticos, Andrés Oviedo.

El especialista señaló que eso contempla identificar si los candidatos han cumplido sus ofertas, han presentado proyectos y qué ha pasado con esos proyectos. “También se puede medir el perfil que tienen candidatos. Y eso es muy fácil, porque se puede conocer quiénes asisten o no a la sesiones del Pleno y eso, como ciudadanos, lo vemos reflejado en espacios como, por ejemplo, los medios de comunicación”, indicó.

Uno de esos candidatos es Manuel Ochoa de Alianza PAIS, quien solo presentó un proyecto de ley en tres años, pero que todavía no ha sido calificado en el Consejo de Administración Legislativa (CAL). No obstante, es uno de los legisladores que menos faltas ha registrado en las sesiones del Pleno.

Muy al contrario de Henry Kronfle, del PSC, quien ha presentado dos proyectos de Ley; uno ya fue calificado, pero sus inasistencias son frecuentes. Según el registro, de 1.079 sesiones que hay registradas (con corte hasta el 26 de octubre de 2020) solo concurrió a 529 y su suplente lo representó 448 veces.

En cambio, Esther Cuesta, de Revolución Ciudadana, refleja un alto número de faltas, ya que no asistió a 351 sesiones (hasta octubre de 2020) y 34 veces fue reemplazada por su suplente.

Una situación similar se puede observar con la legisladora Karina Arteaga, también es otra de las ausentes en las sesiones del Pleno. Según los registros no asistió a 322 sesiones.

Arteaga -que fue electa por Alianza PAIS y ahora busca la reelección por Juntos Podemos- es investigada por delito de concusión por haber aprovechado sus cargo para exigir aportes económicos, a cambio de mantener en el cargo a sus colaboradores.

El bloque de la Revolución Ciudadana, afín del expresidente Rafael Correa (prófugo de la justicia al tener una sentencia ejecutoriada en su contra), mantiene como meta obtener una mayoría en el Poder Legislativo.

En este bloque se encuentra José Agualsaca, quien fue principalizado en lugar de la exasambleísta Gabriela Rivadeneira, que salió de Ecuador y se encuentra asilada en México.

Además están Liliana Durán, quien integró la Comisión para investigar al exasambleísta Eliseo Azuero, dentro del caso de la construcción de un hospital en Pedernales (Manabí). La Comisión la conformó con José Serrano (AP) y Franco Romero (Independiente).

Oviedo reconoció que existen candidatos que dentro de su desempeño dan mucho que desear, pero –en cierta forma- la culpa es de los electores que no se preocupan por ver los antecedentes de cada candidato. “Eligen a los que son conocidos, pero muchas veces sus nombres suenan porque han estado inmersos en escándalos, desaprobaciones en el Pleno, etc.).

Tal es el caso de Sofía Espín, quien se candidatizó en el Distrito 1 de Guayas, por Alianza Unión por la Esperanza (UNES), quien fue procesada por el delito de fraude procesal en el grado de tentativa.

Sin embargo, en enero de 2020, la Fiscalía emitió un dictamen abstentivo a favor de la exasambleísta, quien perdió su curul tras ser destituida en noviembre de 2018 con 94 votos afirmativos, 31 negativos y siete abstenciones.

Se puede mencionar otros candidatos reconocidos por sus escándalos, antes que por su administración. Y ese es el ejemplo del candidato a asambleísta Nacional, Abadalá Bucaram, quien enfrenta procesos investigaciones en su contra por tráfico de armas y tráfico de bienes patrimoniales. Sin olvidar que sus hijos Dalo, Michel y Jacobo también están procesados por hechos de delincuencia organizada. (I)

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