Quito celebra hoy sus 484 años de fundación española

- 06 de diciembre de 2018 - 00:00

Fue Sebastián de Benalcázar quien fundó Quito el 6 de diciembre de 1534, aunque algunos historiadores discrepan en la fecha exacta. En todo caso, por tradición, hoy es el día destinado a recordar lo que ha sido la capital para todos los ecuatorianos.

Como ocurría antes, hoy no es feriado en Quito (es mañana), pero de todas maneras se cumplirán todos los actos oficiales, principalmente la sesión solemne en el Teatro Nacional Sucre, una de las tantas joyas arquitectónicas que tiene la ciudad. Al acto asistirá el Presidente de la República y todas las autoridades seccionales y gubernamentales.

Quito, la primera ciudad junto a Cracovia en ser declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, se ha constituido en una potencia arquitectónica que muestra con orgullo un centro colonial bien conservado, pese al deterioro por el paso de los años. Y al otro extremo, grandes avenidas rodeadas de edificios en medio de una geografía estrecha pero muy longitudinal. Lo barroco y lo contemporáneo son claramente visibles durante un recorrido de norte a sur.

Una infraestructura hotelera importante explica la fuerte demanda turística, a lo cual se suma que a pocos kilómetros de la ciudad está la línea equinoccial que divide a los hemisferios. Quito puede ser también un punto de partida para llegar a la región amazónica tan solo cruzando la cordillera Oriental. Allí están Papallacta y Baeza, de donde se extrae el agua para la capital que ya está pensando en nuevos proyectos para evitar que se agoten esas fuentes. El futuro de Quito tiene también otras prioridades.

Aquí sobresale la construcción del Metro, como se denomina a los sistemas de transporte subterráneo mediante trenes. El Metro cubrirá 22,6 kilómetros, de sur a norte, en apenas 34 minutos; una distancia que en cualquier otro sistema de transporte demora entre una hora y una hora y media.

Es una obra que históricamente solo puede ser comparada cuando por primera vez llegó a Chimbacalle el primer tren procedente de Durán, en el litoral ecuatoriano. El futuro de Quito también depende de la gente que ama su ciudad. (O)