Una ley para erradicar la violencia en el fútbol

- 15 de diciembre de 2018 - 00:00

El empantanamiento del debate a la Ley Orgánica de Prevención y Sanción de la Violencia en el Deporte se debió básicamente al hecho de que algunas reformas ya existen en el actual Código Orgánico Integral Penal (COIP). También se detuvo por la constatación de que antes de la aprobación solo estaban presentes 68 de los 70 asambleístas necesarios para continuar el trámite.

Se notó poco interés entre los legisladores para tratar un asunto de preocupación nacional que requiere de acciones para erradicar definitivamente la violencia que se genera, no solo dentro de los estadios, sino también en las calles, cuando se encuentran rivales de uno y otro equipo y comienzan los ataques que en algunas ocasiones arrojan heridos y muertos.

¿Es nuestro país tan violento como para que necesitemos de una ley especial que nos advierta sobre las consecuencias que implica enredarse en peleas entre “barras bravas” cargadas de fanatismo? Si tomamos en cuenta que algunos denominados “clásicos” se juegan sin la presencia de barras visitantes, se puede aseverar que sí, la violencia está latente y se requiere de una legislación especial.

La historia reciente muestra enfrentamientos groseros, incluso entre seguidores del mismo equipo, lo cual confirma la necesidad de que las reglas queden claras, que el debate sea serio y que las sanciones sean una advertencia de lo que puede ocurrir en caso de que se viole la ley.

Si bien el proyecto presentado por un asambleísta que fue árbitro se centra en la prevención de la violencia, también es importante que se consideren las experiencias de otros países, más violentos que el nuestro en tema de barras bravas, pero que han superado los conflictos gracias a las severas sanciones, pero también mediante el respeto a los derechos de quienes pagan por acudir a un espectáculo.

En otros países los estadios están monitorizados con decenas de cámaras de vigilancia, externas e internas, y los organizadores de los eventos están obligados a proporcionar baños decentes y seguridad para quien asiste a presenciar un partido de fútbol. (O)