Un compromiso de Ecuador frente al cambio climático

- 08 de junio de 2019 - 00:00

A fines de marzo, en la sede de las Naciones Unidas, nuestro embajador Luis Gallegos expuso la situación y el compromiso de Ecuador para contribuir a mejorar el medio ambiente. Es que los ojos de la humanidad conocen que el archipiélago de las Galápagos nos pertenece y que en muchas ocasiones su ecosistema se ha visto amenazado por la introducción de especies que afectan la flora y fauna y, además, por la presencia en su área de enormes flotas pesqueras que arrasan con las especies marinas.

En ese foro se habló de clima y de desarrollo sostenible; Gallegos destacó como política de Estado la Agenda 2030 y el Plan Toda una Vida, que contempla una visión para la actual y las futuras generaciones. Allí se destaca la educación ambiental, la producción y consumo responsable, la reducción de la contaminación.

El Gobierno Nacional presentó hace pocos días los objetivos del Acuerdo Nacional 2030, y ayer, en Guayaquil, el vicepresidente Otto Sonnenholzner dio a conocer los compromisos sobre el Desarrollo Sostenible y el Cambio Climático, que tienen que ver con la idea de fomentar las buenas prácticas ambientales y reducir los impactos que genera la actividad humana.

Todo comienza con la educación, para lo cual tenemos que entender la importancia de reutilizar y de reciclar muchos materiales que usamos a diario. También es necesario desarrollar con los gobiernos seccionales obras de alcantarillado, agua y saneamiento ambiental, propuso el Vicepresidente.

En la misma reunión participó Norman Wray, presidente del Consejo de Gobierno de Galápagos, quien destacó que el 6% de los desechos se destina a los procesos de reciclaje. A lo cual se suma que el 32% del plástico que llega a las islas Galápagos proviene de la cuenca del río Guayas. Hay que hacer notar que la mayoría de ríos en el país se utilizan como botaderos de basura.

Galápagos comenzó recientemente un intenso programa para evitar el uso de plásticos. Una de las primeras acciones fue la erradicación completa de los sorbetes y de envases de plástico. (O)