Casi un millón de pobres menos en el Ecuador, en 5 años

03 de mayo de 2012 - 00:00

Los datos proporcionados por el INEC y Senplades no dejan lugar a dudas, salvo que, como dicen ciertos economistas opositores, se sigan manejando categorías y tablas referenciales del pasado o con otra metodología: en el Ecuador hay alrededor de 900 mil pobres menos.

Y siendo como es, una muy buena noticia, debería obligarnos a pensar en dos situaciones: ¿Cómo se afronta esa nueva realidad?, porque los que dejan de ser pobres adquieren otras necesidades, demandas y hasta otro lugar en la sociedad. Aunque suene a Perogrullo, si salieron es porque obtuvieron empleo, atención del Estado, sus hijos tienen educación y tienen otras condiciones de vida. Y la segunda cuestión es saber por qué no ocurre igual y con la misma intensidad en los sectores rurales y en los campesinos/indígenas.

Obviamente la respuesta oficial está dada y recogida por algunos medios de comunicación, a los que sí les interesan las buenas noticias y las explicaciones claras de esos temas. Sin embargo, sobre la primera situación hay que aportar con otro elemento: la salida de la pobreza implica una fuerte demanda también para el sector privado, porque garantizando derechos y condiciones laborales la empresa privada también crece, como lo demuestran las cifras.

En cuanto a la segunda, hay que sostener el proceso económico con políticas que apuntalen, con mayor rigor, la salida de la pobreza de los sectores indígenas y campesinos rurales. Se ha hecho mucho, como lo reconocen las autoridades, pero todavía falta mucho, como también lo asumen desde el Presidente de la República y los ministros de las áreas respectivas.

Siendo una buena noticia, en general, las porosidades que puedan haber hay que sellarlas a partir de acciones directas, concretas, urgentes y de equidad absoluta. Solo así podremos avizorar la construcción de un país menos inequitativo.