La gastronomía, paseos fluviales y el clima atraen a turistas a Esmeraldas

- 26 de mayo de 2018 - 00:00
Los lugareños dicen que trabajan coordinadamente con las autoridades para garantizar la seguridad. Afirman que el conflicto que ocurre en la frontera norte y por el cual los turistas temen trasladarse a esta provincia, nada tiene que ver con estos cantones caracterizados por sus atracciones.
Foto: Víctor Vergara / ANDES

En Atacames, Súa, Tonsupa y Muisne, entre otras poblaciones de la “Provincia Verde”, las opciones para este feriado se han diversificado. La temperatura ambiental invita a los visitantes a recorrer y bañarse en estos balnearios.


Por Victor Vergara

La temperatura promedio es de 28 grados. Atacames, Súa y Tonsupa se convierten en este feriado en las opciones más llamativas en la provincia de Esmeraldas.

A primeras horas de la mañana, aprovechando que el sol empieza a calentar, turistas y locales aprovechan para salir a recorrer.

En el cantón Atacames, lo primero que se divisa son las notables infraestructuras hoteleras disponibles, que tienen una capacidad para albergar a 30.000 turistas en temporadas altas; el 90% de su población vive de la actividad turística.

Este balneario destaca por su limpieza, seguridad y diversidad de ofertas gastronómicas en sus restaurantes, la venta de bocadillos locales, como ostiones, conchas y camarones, así como de actividades deportivas.

Dolores Zambrano, una vendedora que trabaja a la orilla de esta playa, afirmó que el comercio ha estado un poco bajo en los últimos tres meses, pero aspira a que en este feriado y con el sabor de sus ceviches, a $ 6, pueda atraer a los visitantes.

Según avanzan las horas, el clima caluroso es un denominador común.

La observación de aves en islas cercanas a Atacames, a las cuales se llega en pequeñas embarcaciones, es una de las opciones que se promueve en Esmeraldas para atraer a turistas. 

Los que buscan diversión se animan a practicar el parasailing, una actividad que atrae principalmente a niños y jóvenes, y que consiste en ser impulsado por medio de arneses y una cuerda a un paracaídas y a un bote, para ser elevado en el aire y contemplar la vista del mar a más de 15 metros de altura.

También está la conocida “banana” donde se disfruta en grupos y una balsa provista de tres puestos llamada “Bestia”, en la que se requiere fuerza y voluntad para mantenerse firme sobre su espacio mientras es halada por un bote a motor.

“Estamos ofreciendo todas las actividades acuáticas, como paseos a la isla Same, manglares, Tonsupa-Súa, paseos con la banana, los parapentes y boyas. Nuestros precios son accesibles, los recorridos a $ 5, parapente a $ 10 por persona o pareja”, precisó Mayra Majarrango, de una operadora turística.

El alcalde de Atacames, Byron Aparicio, destacó la necesidad de impulsar este tipo de actividades en la provincia para incentivar a más turistas nacionales a disfrutar del mar y sus maravillas naturales.

“Tenemos seguridad, hemos trabajado con la Armada y con la Policía (…). Atacames es un punto potencial turístico, siempre hacemos planes de contingencia de desechos sólidos y esfuerzos con nuestro municipio. Invitamos a todos los ecuatorianos a disfrutar del mar y nuestras hermosas playas”, manifestó el alcalde Aparicio.

Avistamiento de aves
Un paseo en lancha en los esteros de la parroquia Súa permite al turista divisar numerosas aves, como fragatas, pelícanos, piqueros, buitres, gorriones; así como cangrejos y manglares.

“Aquí al puerto pesquero de Súa vienen las embarcaciones a descargar la pesca...”, mencionó un pescador local, quien además se encarga de paseos locales.

Otra opción es continuar la travesía marítima hasta llegar a la playa de Same, luego de cruzar la “Isla de los Pájaros”, una formación rocosa que se divisa desde la playa de Atacames, que sirve de morada de langostas, pargos y aves, como fragatas y piqueros de patas azules.

Unos simpáticos pájaros enanos con plumas grises y blancas se ocultan entre grietas de esta gran roca.

A unos 20 minutos de distancia, en el cantón Muisne, el visitante puede cruzar los diferentes canales del estuario local, donde se observan más manglares, camaroneras y especies de pájaros, como las garzas, gaviotas y el martín pescador.

Esta zona comprende más de 100 kilómetros de caminos fluviales, llegando a la Isla Bonita, que se mantiene virgen de construcciones, justo en la entrada del océano Pacífico.

En Tonsupa, en cambio, los comerciantes destacan su gastronomía y coctelería. “Tenemos planes de seguridad para que el turista se sienta conforme, acá no tenemos el tipo de problemas que hay en la línea de frontera (colombo-ecuatoriana), en nuestras playas hay paz y tranquilidad”, aseguró el presidente de la Junta parroquial, Gustavo Loor. (I)

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